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Angel González, admirado y polémico

En la vida de Angel González, el comisionado de la ciudad de Miami que presuntamente está a punto de renunciar por un nuevo escándalo, hay dos tendencias constantes: la polémica y el arduo trabajo a favor de su comunidad.

Desde principios de la década pasada, cuándo emergió como activista comunitario, hasta el jueves cuando varias fuentes indicaron que renunciaría, la popularidad de González entre sus seguidores ha permanecido inquebrantable aún cuando la polémica nunca ha estado lejos.

Según fuentes citadas por The Miami Herald, González habría accedido a renunciar al cargo de comisionado en momentos en que es objeto de una investigación de la fiscalía estatal. Las fuentes citadas indicaron que la investigación estaba relacionada con un empleo que presuntamente obtuvo para una de sus hijas.

Según fuentes que hablaron con The Miami Herald, González se presentaría ante las autoridades el lunes, y luego se declararía culpable ante la corte por un cargo de delito menor en segundo grado por explotación de su posición pública.

Los fiscales llegaron a la conclusión de que González obtuvo el trabajo para su hija Elizabeth con la compañía Delant Construction con un sueldo de $47,000 entre julio del 2004 y mayo del 2006, sin que ésta se presentara nunca a trabajar.

González resultó electo tres veces como comisionado y es admirado ampliamente por los residentes de Allapattah, la barriada donde se convirtió en activista comunitario en los años 90, siendo pionero de los servicios sociales a los ancianos, en su mayoría exiliados cubanos. Pero al ganar terreno en la política, González también surgió como una de las figuras centrales del escándalo electoral de la ciudad de Miami en 1997.

"Tiene popularidad como comisionado y siempre se interesó por los problemas de su comunidad, poniendo atención a problemas como la basura o las violaciones a los códigos de la ciudad'', afirmó Dario Moreno, director del Centro Metropolitano y profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Internacional de la Florida, que ha seguido la carrera política de González durante años.

La posibilidad de que renuncie abruptamente al cargo de comisionado ha vuelto a encender la polémica sobre González, uno de los aliados más firmes del ex alcalde Manny Díaz, que fue reemplazado el miércoles por el ex comisionado Tomás Regalado.

Frank Castañeda, jefe de la oficina de González en el ayuntamiento, declaró a El Nuevo Herald el jueves por la noche que su jefe aún no había renunciado y que no podía decir si lo haría.

"Está básicamente bajo una orden mordaza de parte de la fiscalía estatal'', indicó Castañeda a The Miami Herald.

Jack Blumenfeld, el abogado de González, dijo a El Nuevo Herald que no podía dar detalles sobre la situación de su cliente pero que esperaba que hoy viernes hubiera más claridad en el asunto.

González no respondió a un mensaje dejado en el contestador de su celular.

Si González renuncia, la comisión de Miami podría nombrar a un sustituto interino. Wifredo "Willy'' Gort, el ex comisionado que González reemplazó al ganar la elección del 2001, aseguró a El Nuevo Herald que algunos ciudadanos interesados en la estabilidad de la ciudad le llamaron en las últimas horas preguntándole si estaba dispuesto a tomar el puesto.

Gort dijo que estaría interesado, pero sólo como interino y que no sería candidato en una futura elección.

"Yo amo a la ciudad de Miami y si puedo ayudar a la ciudad con eso, lo haría'', comentó Gort. Agregó, sin embargo, que ni el alcalde ni ningún comisionado de la ciudad le ha hablado sobre el asunto.

Gort es una de las personalidades de Miami que ha conocido a González por unos 20 años, desde que éste empezó a afilar su perfil político como activista comunitario en Allapattah.

"Fue uno de los pioneros en Allapattah en favor de los servicios sociales para los ancianos, centros de asistencia para ellos y ayudó a crear a la Cámara de Comercio de Allapattah y mejorar la vida comercial de la zona'', subrayó Gort. "Hizo buen trabajo ahí y era admirado por la comunidad y los comerciantes y los dueños de negocios del distrito''.

Angel González Cortes nació en Ourense, España, el 29 de octubre de 1944. A los seis meses fue llevado a Cuba por sus padres. Allí cursó la primaria y secundaria. En 1960, a la edad de 16 años, salió de la isla hacia Estados Unidos, como miles de otros refugiados que huían de la revolución de Fidel Castro.

Aquí se graduó en Administración de Empresas, según una biografía oficial emitida por su oficina, y fungió como administrador de empresas.

Su esposa es María Elena González y tienen dos hijas.

Aunque conocido en Allapattah, González empezó a atraer atención fuera de su comunidad hace casi dos décadas, cuando fungió como director del Allapattah Business Development Authority, una agencia financiada parcialmente con fondos de la ciudad de Miami.

Fue en esa posición que González resultó vinculado al fraude electoral de Miami.

González se declaró culpable en 1999 por mentir bajo juramento. Según la acusación, había dicho que presenció personalmente cómo votantes ausentes firmaron sus boletas en la elección de 1997 para alcalde Miami, cuando en realidad esas personas no habían votado.

Debido a que fue su primera ofensa, el fallo de la corte quedó retenido o en suspenso y por ende González podía convertirse en candidato. Salió electo en en 2001 y reelecto dos veces más.

Como comisionado, ganó aún más el apoyo de los votantes y el respeto de sus antiguos opositores.

Alberto Milián, un ex fiscal estatal que se opuso a la candidatura de González, dijo a El Nuevo Herald el jueves por la noche que sentía tristeza por lo que pasaba con González.

"Es un día triste para la ciudad de Miami y me da mucha lástima por lo que está pasando Angel González'', dijo Milián.

Milián dijo haber perdido su programa radial Habla el pueblo en el 2001 debido a que criticó la candidatura de González a la comisión de Miami. Pero en aquel tiempo, el presidente de la estación -- Jorge Rodríguez -- explicó que el cambio de programación se debió a razones económicas.

Pase lo que pase, el ascenso de González de activista comunitario a influyente miembro de la Comisión de Miami ya marcó un hito en la historia de la ciudad. Un hito de polos opuestos: su popularidad entre los votantes y su nube de polémicas.

"Gozaba de simpatía, pero siempre había una sombra sobre él por su ética'', añadió Moreno.

Los redactores de The Miami Herald Charles Rabin y David Ovalle contribuyeron a este artículo.

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