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Negocios locales se estancan por falta de financiamiento

La nueva planta de manufactura de Robert Stopanio debía haberse inaugurado hace ocho meses con 75 empleados, en un estado que necesita desesperadamente nuevos empleos. Pero Stopanio no ha podido encontrar financiamiento.

Mientras el gobierno federal inyecta miles de millones de dólares a la economía con la esperanza de sacar al país de la recesión más profunda en muchas décadas y ha rescatado a varios de los mayores bancos de la nación, los negocios locales dicen que están listos para crecer, pero no encuentran quién les preste dinero.

"Me encanta crecer, pero no hay dinero. No hay capital de trabajo'', dijo Stopanio, propietario de Scorpion Performance de Fort Lauderdale.

En su lugar, Scorpion construye su nueva planta en Ocala con las ganancias de sus operaciones primarias de fabricación de piezas de alto rendimiento para automóviles.

"Construimos a medida que vamos ganando dinero'', dijo Stopanio. Con un poco de suerte, la nueva planta se inaugurará para fines de año.

Los préstamos comerciales e industriales en todo el país bajaron 8 por ciento entre diciembre y junio, según la Corporación Federal de Seguros de Depósitos, y la falta de crédito ha afectado a la pequeña empresa incluso con más fuerza.

La Administración de Pequeñas Empresas (SBA), que alienta los préstamos comerciales ofreciendo a los bancos fuertes garantías, informó que el volumen de préstamos bajó 70 por ciento en Miami-Dade y 64 por ciento en Broward durante el año fiscal 2009, que concluyó el septiembre.

La entidad ha tratado de impulsar los préstamos ofreciendo garantías hasta de 90 por ciento en algunos préstamos, pero hay un límite a lo que el gobierno puede hacer, dijo la portavoz Hayley Matz.

"Podemos garantizar los préstamos, pero es necesario que los bancos los emitan'', dijo. La entidad ha presionado a los pequeños bancos comunitarios a emitir préstamos y ha pedido al Congreso que aumente los límites de garantías de préstamos de la SBA y permita a la entidad respaldar más empréstitos.

El presidente Barack Obama ha reconocido que la escasez de crédito está poniendo la recuperación en peligro y ha pedido al Departamento del Tesoro y a la SBA que se reúnan con los líderes empresariales para llegar a una solución.

El tema es espinoso para el gobierno, que ha sido criticado por inyectar miles de millones de dólares a los bancos aunque muchas de esas instituciones han cerrado el grifo de los préstamos.

Durante años, Bank of America fue uno de los mayores bancos que trabajaba con la SBA. Y los gobiernos de George W. Bush y Barack Obama han inyectado $45,000 millones al banco desde que comenzó la crisis financiera. Pero durante el año fiscal 2009 el banco sólo emitió $3 millones en préstamos de capital de trabajo 7(a) en el Distrito del Sur de la Florida de la SBA.

Parte de la baja se debe a las normas más estrictas para la emisión de préstamos y la necesidad del banco de modificar su cartera de préstamos, dijo el portavoz Don Vecchiarello.

Pero también atribuyó la declinación a la falta de demanda. "Los pequeños negocios están preocupados de endeudarse más y muchos han decidido controlar sus costos'', agregó Vecchiarello. "Además, la declinación de la situación económica ha afectado la capacidad de conseguir préstamos de las empresas pequeñas''.'

Ken Thomas, analista bancario miamense, dijo que la demanda ha bajado pero que los bancos tampoco se muestran muy inclinados a emitir préstamos. "Muchos bancos tuvieron muchos problemas con préstamos morosos en el pasado y no quieren emitir nuevos préstamos ahora'', agregó.

Pero Bank of America no es la única institución financiera en reducir la emisión de préstamos. De los 133 prestamistas de la SBA en el Distrito del Sur de la Florida, 71 redujeron en más de 10 por ciento sus préstamos 7(a) en el año fiscal 2009.

Rafael Cruz, jefe del Centro de Fomento de la Pequeña Empresa en Broward, dijo que incluso a empresas en buenas condiciones financieras con un historial de 10 y 15 años se les están negando préstamos.

"Estas compañías se están mudando, vendiendo sus activos, pagando cuentas y necesitan acceso a una línea de crédito para superar la situación y comenzar a operar de nuevo'', dijo. "Pero es casi imposible que una pequeña empresa consiga un préstamo'', acotó.

Ann Fierro es la presidenta ejecutiva de Omega Technology Solutions, de Fort Lauderdale, que produce programas informáticos para la auditoría de la facturación de hospitales.

Pocos días después de que Bank of America recibió los primeros $25,000 millones del gobierno federal, Fierro dijo que le congelaron una línea de crédito de $1 millón a Omega. Cuando comenzó a cubrir los gastos operativos con sus tarjetas de crédito personales, Bank of America le canceló sus tarjetas y comenzó a retener todos los depósitos de la empresa durante 10 días hábiles.

Fierro dijo que ni ella ni Omega han pagado tarde una cuenta y que sus clientes --todos hospitales-- nunca han pagado con cheques sin fondos.

"Nos congelaron'', dijo Fierro. "Sólo podíamos comprar lo que podíamos pagar''.

Omega al final encontró otro banco, pero Fierro dijo que la escasez de efectivo redujo las operaciones de la empresa y afectó el desarrollo de nuevos productos.

Bank of America afirmó que no comenta sobre casos individuales.

Aunque hay numerosas iniciativas federales y estatales para tratar de impulsar los préstamos a la pequeña empresa, eso es sólo un factor, dijo Jim Swift, presidente ejecutivo de Cortera, empresa de Boca Ratón que ayuda a los propietarios de negocios a evaluar el riesgo de crédito de los clientes.

Los estudios de Cortera indican que los pequeños negocios están pagando a sus suministradores 25 por ciento más lentamente que hace un año. La escasez de crédito pudiera convertirse en un gran obstáculo para la recuperación, dijo Swift.

"Entregamos a los bancos todo ese dinero con la esperanza de que emitieran más crédito, pero no hay pruebas de que lo hayan hecho'', dijo.

"La idea de prestar a los negocios es aumentar la oferta de dinero'', dijo Swift. ‘‘Hay que hacer que el dinero circule mejor'', señaló.

Banco Popular of North America, otro banco tradicional de la SBA, redujo su volumen de préstamos 7(a) en el Distrito del Sur de la Florida en 93 por ciento entre los años fiscales 2008 y 2009. Como Bank of America, Banco Popular indicó que la declinación se debía en lo fundamental a la falta de demanda. Pero agregó que la institución también trata de dedicar más tiempo a los clientes individuales y crear relaciones a largo plazo.

"La realidad es que el criterio principal que estamos buscando en los clientes es la solvencia'', dijo Israel Velasco, ejecutivo de Banco Popular para la Florida. "La banca está regresando a sus raíces''.

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