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Inmigración acelera proceso de ciudadanía

El año pasado, el abogado de Hoover Encalada en Miami -- Stephen Bander -- era un visitante frecuente en la corte federal donde ponía demandas judiciales a diestra y siniestra exigiendo que las autoridades de inmigración decidieran peticiones de ciudadanía, miles de las cuales se encontraban retrasadas.

Pero cuando le llegó el turno a Bander de presentar la solicitud de ciudadanía de Encalada en julio, no fue necesario presentar una demanda.

El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) decidió el caso en tiempo récord, si se compara con la situación anterior de retrasos crónicos.

La solicitud de Encalada fue aprobada en octubre y hace dos semanas juró lealtad a Estados Unidos durante una ceremonia de naturalización en la oficina de USCIS en el 8801 de la avenida 7 del noroeste.

La aprobación rápida de la solicitud de Encalada no fue un caso aislado, aunque aún existen retrasos para ciertas personas que requieren más investigación.

Las autoridades de inmigración están decidiendo las peticiones de ciudadanía mucho más rápido que antes, cumpliendo finalmente con la promesa del ex presidente George W. Bush de procesar documentos migratorios en seis meses o menos.

Para el 31 de agosto, según las cifras más reciente disponibles en el sitio de internet del USCIS (http://www.uscis.gov/portal/site/uscis), el tiempo de procesamiento promedio para solicitudes de ciudadanía en Miami es de cinco meses comparado con un promedio de unos 12 meses en septiembre del 2008.

"En definitiva, hay una marcada mejoría'', dijo Bander, uno de los abogados de inmigración que frecuentemente demandaban al USCIS por tardar demasiado en decidir los casos. "Ahora hacen las decisiones en tres o cuatro meses como promedio''.

Eduardo Soto, un abogado de inmigración en Coral Gables que frecuentemente emplazaba judicialmente al USCIS, dijo que el proceso se ha vuelto más eficiente.

Bander y otros abogados de inmigración del sur de la Florida atribuyeron la mejora a estrategias de modernización y descentralización puestas en marcha por Emilio González, jefe del USCIS bajo la administración de Bush.

El cubanoamericano González sacó las oficinas de inmigración fuera del antiguo edificio del anterior Servicio de Inmigración y Naturalización (INS) en la esquina de Biscayne Boulevard y la calle 79 del noroeste y las mudó a oficinas a nivel comunitario en varias partes de la región.

"Mejores procesos, mejor entrenamiento, y la descentralización de la oficina de Miami, son todas piedras angulares que han contribuido a cumplir nuestra promesa de reducir los tiempos de procesamiento para nuestros solicitantes'', dijo Ana Santiago, vocera del USCIS en Miami. "Los recursos correctos y la gente apropiada, así como ir a las comunidades, ha sido una fórmula ganadora''.

Pero al menos una veterana abogada de inmigración en Miami, que previamente trabajó en el INS, dijo que la razón por la cual el procesamiento es más expedito es la economía y los precios más altos por los trámites de solicitudes.

"La razón real es la economia'', dijo Tammy Fox-Isicoff, una abogada de inmigración que tiene oficinas en el distrito financiero de la avenida Brickell. "La economía hace más difícil que las personas paguen por sus solicitudes que ahora son más caras y por ende el número de peticiones ha decaído''.

La cantidad de solicitudes de ciudadanía ha bajado, según las cifras más recientes disponibles en la Oficina de Estadísticas de Inmigración, una agencia del Departamento de Seguridad Nacional.

Durante el año fiscal del 2008, inmigrantes de varios países presentaron 525,786 peticiones de ciudadanía, 857,489 menos que durante el año fiscal anterior.

"Es verdad que el número de solicitudes es menor'', dijo Santiago. "Pero el año pasado fue un año extraordinario debido a la elección presidencial y el debate de inmigración que ocurrió en este país, pero aún así continuamos mejorando nuestros tiempos de procesamiento. Es típico después de una gran oleada que el número de solicitudes baje, pero ahora el número de peticiones de naturalización están repuntando."

Las cifras también indican que el declive en solicitudes podría haber empezado después de que los precios de procesamiento de documentos subieron en julio del 2007, mucho antes de que la crisis económica se hiciera evidente.

Sea por la economía, los precios altos o la eficiencia, la realidad es que los inmigrantes que piden ciudadanía la reciben más rápido que antes, a menos que sus casos requieran más investigación.

Encalada, que se convirtió en ciudadano hace poco más de una semana, dijo que cuando solicitó su naturalización el 22 de julio esperaba un espera de varios meses.

Pero su caso fue procesado mucho más rapido de lo que esperaba. Fue llamado a que le tomaran las huellas digitales en agosto y acudió a la entrevista el mes pasado. Juró el viernes antepasado.

"Me quedé sorprendido de la velocidad con que se hizo'', comentó Encalada, un productor de plátanos en Ecuador.

Agregó que cuando sometió su solicitud para la residencia permanente recibió su trajeta verde en un año más o menos.

"Nos sorprendió cuando lo llamaron tan pronto," dijo Teresa Encalada, una asistente ejecutiva en una compañia de venta de autos en Miami.

Además de un servicio más rápido, Encalada notó otro cambio.

"Cuando pedí la residencia en el antiguo edificio del INS la gente ahí era descortés'', dijo Encalada. "Pero la gente en la nueva oficina es mucho más amable. Hubo un cambio de actitud también''.

Pero no todos los que buscan ciudadanía están satisfechos.

Miguel Alvarez Moya, refugiado del Mariel, solicitó ciudadanía en marzo del 2008, y un año y ocho meses después aun sigue esperando.

No es que las autoridades de inmigración se hayan olvidado de su caso. Lo que Alvarez cree es que han retrasado la decisión con la intención de denegarla.

Alvarez, de 56 años, tiene un expediente delictivo, ya que una vez no objetó un cargo que involucraba robo y robo con allanamiento de morada. Pero el caso no evitó que un juez de inmigración decretara un sobreseimiento de su proceso de deportación y la restauración de su residencia permanente.

Esa acción permitió que Alvarez fuera de nuevo elegible para convertirse en ciudadano, dijo Oscar Alvarez, un empleado del Centro de Apoyo al Inmigrante de la Florida (FIAC), que representa al cubano.

Alvarez había sido puesto en proceso de deportación en el 2005 luego de regresar de un viaje a Cuba donde visitó a su madre. Los funcionarios de control de pasaportes encontraron su caso delictivo al revisar el computador y le ordenaron presentarse ante la corte de inmigración.

Un año después, el juez de inmigración, con la anuencia del abogado, hizo el sobreseimiento del caso migratorio. La residencia permanente de Alvarez quedó restaurada y su trajeta verde renovada.

Dos años después Alvarez sometió su solicitud de ciudadanía.

Al principio, todo pareció marchar bien.

Pero cuando terminó su entrevista, la funcionaria de inmigración a cargo de su caso le dijo que todo parecía en orden pero que necesitaba la aprobación de su supervisor antes de tomar la decisión final.

Luego, recordó Alvarez, los funcionarios de inmigración comenzaron a pedirle información adicional sobre su pasado, no sólo sobre su arresto sino sobre su récord de conductor y sus pagos del sustento a sus hijos.

Recientemente, dijo, le pidieron un récord formal sobre una presunta detención en Cuba por robarse comida antes de llegar por el Mariel en 1980.

Alvarez dijo que presentó una declaración jurada donde manifiesta que nunca fue detenido en Cuba por robar comida. Añadió que el presunto arresto en la isla probablemente estaba incluido en su archivo original de inmigración, creado luego que cada extranjero llega al país y se presenta antes los funcionarios migratorios.

"Me parece que yo dije que [. . .] había un vecino mío que había comprado unos plátanos o había robado unos plátanos o algo de eso'', dijo Alvarez. "Pero los traductores eran cubanos que no sabían muy bien el inglés y no tradujeron bien''.

Los funcionarios de inmigración no quisieron hablar de casos específicos, pero Santiago dijo: "Las personas que cumplen con todas las formalidades como residentes permanentes legales de Estados Unidos, por lo general, podrán experimentar un proceso de naturalización eficiente. Sin embargo, cuando muchos problemas legales emergen en los antecedentes no podemos comprometer la seguridad del país hasta que se le pongan los puntos a todas las íes''.

No todo inmigrante con un problema en sus antecedentes experimenta un retraso en su solicitud de ciudadanía.

Víctor Arrieta, de 32 años, nació en Brasil, pero llegó a Miami en 1991 a estudiar y se quedó más allá de la fecha de expiración de su visa.

"Viví en las sombras por algún tiempo'', dijo Arrieta. "Mantenía un perfil bajo''.

Pero hace tres años descubrió una vía a la ciudadanía.

Leyó un articulo en The Miami Herald que hablaba de cómo hijos de un padre o una madre cubana podían solicitar residencia permanente bajo la Ley de Ajuste Cubano, sin importar donde hubieran nacido mientras tuvieran un documento oficial declarando que eran ciudadanos cubanos.

Aunque nacido en Brasil, el padre de Arrieta era cubano casado con una brasileña.

"Al principio no pude areglar mi sutiación porque me faltaba el documento de Cuba que dijera que era ciudadano cubano'', recordó Arrieta. "Finalmente logré conseguir el documento desde Cuba''.

Arrieta solicitó residencia en marzo del 2007 y recibió su tarjeta verde siete meses después.

En junio pidió ciudadanía y en septiembre prestó juramento.

"Un sueño convertido en realidad, luego de muchas noches de no dormir'', dijo.

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