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Recuerdan 'Maleconazo' con llamado a protestas

Al cumplirse 15 años de la mayor jornada de disturbios populares en Cuba desde la llegada de Fidel Castro al poder, organizaciones del exilio cubano recordarán los acontecimientos del "Maleconazo'' con vigilias y llamamientos a la resistencia cívica dentro de la isla.

En Miami, la coalición Asamblea para la Resistencia ha convocado hoy a actos conmemorativos en tres céntricas zonas a partir de las 8 p.m. Las manifestaciones se realizarán en el Monumento a la Brigada 2506, en la Calle Ocho y la 13 Ave, en La Pequeña Habana; los alrededores del Restaurante La Carreta, en Bird Road y la 87 Ave, Westchester; y el parqueo del Westland Mall, en la Calle 49 y la 16 Ave, Hialeah.

Las actividades de recordación se extenderán a otras ciudades de Estados Unidos, y países de Europa y América Latina con presencia de exiliados cubanos.

"Lo que queremos es destacar el aniversario de un día de rebelión popular que marcó un hito en la lucha de los cubanos por su libertad'', declaró Janisset Rivero, integrante del Directorio Democrático Cubano (DDC). "Hemos lanzado una convocatoria general al exilio en diferentes partes del mundo''.

La activista indicó que "la fecha ha cobrado un significado patriótico tanto para la oposición interna como para la comunidad exiliada'', que la identifican como el Día de la Resistencia Cubana.

El 5 de agosto de 1994, miles de personas congregadas a lo largo de cuatro kilómetros del Malecón habanero protagonizaron un espontáneo estallido de violencia, y recorrieron las calles aledañas lanzando piedras, botellas y otros artefactos contra establecimientos estatales e instalaciones turísticas.

Nunca en la historia cubana posterior a 1959 se había producido una manifestación de descontento popular de tal magnitud y resonancia internacional.

Por cerca de dos horas los manifestantes avanzaron por zonas comerciales de Centro Habana y La Habana Vieja con gritos de "Libertad, libertad'' y "Abajo Fidel''. Se calcula que enter 20,000 y 30,000 personas se hallaban en el área del Malecón cuando estallaron los incidentes alrededor de las 2 p.m.

Fuerzas policiales y grupos progubernamentales como las llamadas Brigadas de Respuesta Rápida enfrentaron a la multitud y lograron neutralizar su acciones antes de la llegada a la zona de Fidel Castro, quien calificó de "gran victoria revolucionaria'' la rápida reacción de las autoridades.

Sin embargo, numerosos participantes en la revuelta aseguran que los enfrentamientos con las fuerzas policiales se prolongaron hasta la noche en la zona del Malecón, mucho después de una intervención televisiva de Fidel Castro asegurando que la situación estaba en control de sus simpatizantes.

"A las ocho de la noche del 5 de agosto había mucha gente haciendo cocteles Molotov para lanzárselos a la policía'', recordó el geógrafo Jorge del Río, quien participó en los disturbios en la zona de la Habana Vieja. "Se quemaron latones de basura y al menos yo vi tres carros patrullareros ardiendo en la zona del Malecón''.

Del Río escapó de la persecución policial en una bicicleta y se refugió en una casa de desconocidos que lo escondieron hasta la medianoche.

"Había una cooperación total de la gente para protegernos en sus propias casas, allí todo el mundo estaba consciente de lo que estaba pasando'', contó Del Río, quien 14 días después tomó una balsa para escapar rumbo a Estados Unidos.

El estallido del Maleconazo se produjo al calor de las tensiones sociales agravadas por la crisis económica de los años 90 y desencadenó el éxodo de 35,000 balseros, que fueron interceptados por guardacostas estadounidenses y trasladados a la base naval de Guantánamo.

Eran los años difíciles del "período especial'' en la isla, caracterizado por desabastecimientos alimentarios, apagones y gran incertidumbre social. Un panorama que parece repetirse ahora como resultado de la crisis mundial y los reajustes económicos impuestos por el gobernante Raúl Castro.

"La situación del país se está degradando a ritmo galopante y la creciente marginalidad social se puede desbordar en cualquier momento'', opinó desde La Habana el economista y periodista independiente Oscar Espinosa Chepe. "Esto puede llegar a un punto explosivo''.

Espinosa Chepe sustenta la tesis de que la grave situación económica y la parálisis política existentes pudieran generar incontrolables explosiones sociales en el país.

"El régimen cuenta aún con mecanismos represivos muy fuertes y organizados, pero hace 15 años existía un clima político nacional mucho más favorable al control gubernamental'', observó el disidente. "Ahora los niveles de insatisfacción y de indisciplina social son incomparables con los de aquel momento''.

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