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Las pensiones son tema obligado para candidatos a la alcaldía de Miami

Es un regalo que cualquier político disfrutaría: el respaldo de los cuatro grandes sindicatos de empleados públicos de la mayor ciudad del sur de la Florida, Miami.

Pero para el candidato a la alcaldía Tomás Regalado, ese respaldo implica una pregunta difícil: ¿Hasta qué punto Regalado está dispuesto a reducir los beneficios de pensión de los empleados sindicalizados, que amenazan las finanzas municipales?

Y su contrincante, Joe Sánchez, que en algunas encuestas está detrás de Regalado, ¿usará el respaldo de los sindicatos a su contrario para ventaja propia?

"Los sindicatos no ofrecen respaldo a menos que se llegue a un arreglo con ellos'', dijo Sánchez, que fue policía.

Regalado, el comisionado de más antigüedad en Miami, dice que no ha habido "tratos ni promesas, y eso se sabe''.

Los beneficios de pensión de los empleados públicos de Miami han aumentado 400 por ciento en años recientes, lo que abruma las finanzas municipales y ha obligado al gobierno local a sacar dinero de los fondos de emergencia para equilibrar el presupuesto. Simplemente, las obligaciones cada vez mayores de los beneficios de pensión, que suman $166 millones para el 2009 y el 2010, obligan al municipio a tomar medidas fuertes para evitar un caos financiero.

Al mismo tiempo, el salario de los ejecutivos ha aumentado marcadamente. Casi la mitad de los empleados del municipio ganan más de $100,000 al año entre sueldo, compensación y beneficios.

Ese aumento de gastos han provocado un déficit de $60 millones en el presupuesto municipal de este año, que ascenderá a $118 millones en el 2010.

Y en momentos que el comisionado Sánchez y otros afirman que no se aumentarán significativamente los impuestos ni se reducirá mucho la nómina, es probable que se reduzcan aún más los servicios y las reservas.

La manera en que los dos principales candidatos a la alcaldía enfrentarán las cruciales decisiones debe definirse mucho antes de las elecciones de noviembre, lo que dará suficiente tiempo a los electores para escoger a su favorito.

Los contratos sindicales, aprobados unánimemente por la Comisión de Miami en el 2007 y negociados por el alcalde Manny Díaz, han ayudado a crear un sistema tan complicado que el administrador municipal Pete Hernández ahora tiene el décimo sueldo en el gobierno municipal, sobre la base del salario y los beneficios.

El asesor jurídico y ocho bomberos ganan más.

William Bryson, recientemente retirado como jefe de bomberos de Miami, era el noveno en salario. Hay 32 empleados que ganan más que el alcalde, cuyo sueldo es de $150,000 al año, además de unos $115,000 por concepto de otro tipo de compensaciones y beneficios.

Casi la mitad de los 3,695 empleados del gobierno municipal gana más de $100,000 al año entre sueldo y beneficios. Hay 186 que ganan más de $200,000. Y esas cifras no incluyen tiempo extra que ganan los policías y bomberos, que según el administrador municipal es parte de los problemas de presupuesto de este año.

Los empleados que pertenecen a sindicatos y tienen suficientes años de servicios reciben generosos aumentos anuales por concepto del costo de la vida, sin importar la situación económica, y se retiran con una pensión anual equivalente al salario más elevado que hayan recibido.

Incluso los jefes de los sindicatos de bomberos y policías dicen que hay que hallar una solución al problema de las pensiones. "Tenemos interés en garantizar que el gobierno municipal no quiebre'', dijo Robert Suárez, jefe del sindicato de bomberos. "Hay que sentarse a crear un plan alternativo, lo sabemos''.

Los dos jefes sindicales dicen que escoger un candidato fue difícil. Suárez señala que a lo largo de los años Sánchez ha sido más amistoso con los sindicatos. "Pero valoramos lo que ha hecho Regalado al dedicarle atención a todos los errores del gobierno municipal en las decisiones diarias sobre gastos'', dijo.

Armando Aguilar, presidente de la Orden Fraternal de la Policía, dice: "Es cuestión de filosofía; esto se trata de todo el derroche que existe''.

Los jefes sindicales también citan otras fugas de dinero. Aguilar dice que también hay que discutir cosas como contratos multimillonarios de asesoramiento y la costosa tercerización de asuntos jurídicos. "Parece que le hacemos favores a todo el mundo y al final son los empleados los que tienen que pagar'', dice Aguilar. Algunos temen que si los beneficios de pensión no se reducen, Miami podría volver a lo ocurrido a finales de los años 90, cuando el municipio casi se declaró en bancarrota y una junta de fiscalización asignada por el gobernador asumió el control del Ayuntamiento.

Sánchez dice que hay que controlar las obligaciones de pensiones.

"Un gobierno no puede crecer más allá de su capacidad de financiamiento. Miren lo que sucede en el sector privado'', dijo refiriéndose a las reducciones de salario y las cesantías.

"Es hora de que nuestros sindicatos hagan lo mismo. ¿Por qué se va a excluir al sector público?"

Regalado culpa mayormente a los constantes aumentos de sueldo de los ejecutivos y dice que confía en poder llegar a un acuerdo con los sindicatos que lo respaldan.

"Lo de las pensiones se resuelve'', dice Regalado. "Pero hay que reducir los sueldos. Me refiero a los ejecutivos''.

Sentado en su despacho del Ayuntamiento la semana pasada, Regalado repasaba una lista de 10 páginas de los que dice son 220 empleados municipales no sindicalizados, más de la mitad de ellos gana más de $100,000 al año.

"Tenemos que identificar a las personas que sean verdaderamente necesarias y después tenemos que reducir los sueldos'', dice.

Regalado, el único comisionado de Miami que estaba en el cargo durante la crisis financiera de los años 90.

Las cifras no respaldan enteramente sus afirmaciones: hay 98 empleados municipales, que técnicamente responden al administrador, que ganan más de $100,000 al año en salario y beneficios. Pero también hay 1,247 policías y bomberos que encajan en esa descripción. Regalado admite que no sabe de dónde salió la lista y dice que unos representantes sindicales se la dieron.

Un obstáculo importante a la reducción de las pensiones es un acuerdo de 1985 entre el gobierno municipal y un grupo de bomberos, pacto que se concretó después que varios administradores fueron sorprendidos usando dinero de las pensiones para equilibrar las arcas. El acuerdo incluía aumentos anuales de sueldos y el uso de dinero del fondo general para mantener el fondo de pensiones si las inversiones no rendían lo pronosticado.

A lo de las pensiones ya le llegó su momento. La ciudad tenía un déficit de $67 millones en el año fiscal que terminó el 30 de septiembre. Con la caída de la bolsa en el otoño pasado, se espera que para el año próximo pase los $99 millones.

Sánchez dice que es hora de revisar el arreglo Gates, nombrado por el bombero que llevó el caso a la corte. Aunque Regalado no fue tan lejos, admite que el arreglo Gates tiene "rehacerse''. Según se aproxima la elección de noviembre, Regalado y Sánchez están reacios a dar datos específicos de cómo planean resolver el lío financiero.

Sánchez, que lleva más de una década en su cargo, dice que revelará un plan "en su momento''. Regalado sólo habló generalidades sobre cómo poner el presupuesto en una mejor vía de resolverse. No concuerdan enteramente en cuanto a lo que causó la mala situación económica.

Aunque Regalado admite que debía haber conocido los detalles íntimos de qué estaba votando, culpa de los contratos sindicales a los administradores que los recomendaron.

"Es mi responsabilidad, pero si me ocultan información, estoy votando ciego'', dice. Sánchez dice que los comisionados aprobaron los contratos con el entendimiento de que los sindicatos se sentarían y repasarían algunos de lo beneficios más lucrativos.

Lo menos que les interesa a los sindicatos es que la ciudad se arruine, porque entonces se anulan los contratos'', dice Sánchez.

Y añade: No quiero quemar la ciudad y empezar de nuevo. Pero quizá ésa sea la solución. Este presupuesto va a ser un baño de sangre''.

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