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Mensajes de texto en la mira de autoridades

Tal vez usted lo haga con una mano. Tal vez escriba con los dos pulgares mientras conduce con la rodilla. O quizás usted es como Ashley Serrate, de 26 años, que sólo responde cuando el semáforo está en rojo.

Enviar mensajes de texto mientras se conduce se ha convertido en una distracción diaria para una generación de choferes adictos a la comunicación instantánea --y una amenaza en la vía.

El año pasado, Heather Hurd, de 26 años, y Stephanie Phills, de 37, murieron cuando un camionero, que trataba de enviar un mensaje de texto a su oficina, no respetó una señal de pare en la U.S. 27 en el centro de la Florida, causando un choque de 10 carros, dijo la policía. El camionero fue multado por negligencia, una infracción que sólo se pena con una multa de $500.

En mayo una estudiante de secundaria de Tampa que se marchó se clases chocó con un patrullero mientras enviaba un mensaje de texto, causando daños por valor de $3,000, pero no lesionó a nadie.

En Nueva York se considera que enviar mensajes de texto fue la causa más probable de un choque en el que murieron cinco porristas el año pasado. Y en abril una mujer de California fue sentenciada a seis años de cárcel por causar la muerte de otra en un accidente automovilístico provocado por enviar mensajes mientras conducía.

¿Son estos incidentes aislados? En un informe recientemente publicado, la Dirección de Seguridad en las Carreteras reveló el año pasado que en el 2002 hubo 955 muertes y 240,000 choques que se pueden atribuir a conductores que manejaban y usaban su teléfono móvil a la vez, lo mismo para hablar que para enviar mensajes. Y eso fue antes de que enviar mensajes se convirtiera en el fenómeno que es hoy.

La semana pasada el Instituto de Transporte de Virginia Tech reportó que enviar mensajes mientras se conduce es 23 veces más peligroso que conducir normalmente.

Hay 14 estados con leyes que penalizan el envío de mensajes de texto mientras se conduce, pero la Florida no es uno de ellos. El representante Doug Holder, de Sarasota, presentó el miércoles un proyecto de ley para prohibir la lectura o redacción en cualquier tipo de artefacto de comunicaciones mientras se conduce.

Holder ha tratado infructuosamente de conseguir apoyo para el proyecto de ley desde hace tres años, pero tiene la esperanza de que los resultados de las nuevas investigaciones apoyen su gestión esta vez.

Holder considera que la amenaza a la seguridad pública "es evidente''.

Los teléfonos celulares han convertido los vehículos en oficinas sobre ruedas y muchos no pueden resistir la tentación de escribir mientras conducen. "Mis amigos siempre están texteando mientras manejan'', dijo Ashley Serrate, de Kendall. "A veces hasta mi mamá lo hace''.

En un sondeo de Harris Interactive/Intel, 28 por ciento de los adultos encuestados admitieron haber enviado mensajes mientras manejaban y el 8 por ciento dijo que lo hace a menudo.

El Laboratorio de Investigación del Transporte en el Reino Unido concluyó que el tiempo de reacción de los conductores se afecta en 35 por ciento mientras leen o escriben mensajes de texto. En comparación, fumar marihuana y conducir afecta la reacción del conductor en 21 por ciento. Los conductores con el límite máximo de alcohol en la sangre son más lentos en 12 por ciento. La revista Car & Driver hizo una prueba el mes pasado y confirmó los resultados: enviar mensajes de texto es peor que manejar ebrio.

"Todos conocen los peligros'', dijo el sargento Mark Wysocky, de la Patrulla de Carreteras de la Florida (FHP), que no lleva la cuenta de los choques causados por textear. "Todos sabemos lo que pasa cuando uno textea o habla por teléfono. La vista se concentra en el teléfono y no en la vía''.

En un esfuerzo por llamar la atención sobre las distracciones al manejar,la FHP lanzó recientemente su campaña "Stay Alive, Just Drive‘‘, repartiendo panfletos sobre los daños.

Los peligros parecen cosa de sentido común: desviar la vista de la carretera es peligroso. Entonces, ¿por qué lo hacemos?

"Mientras más veces se hace sin que ocurra un accidente, más se reafirma en la mente de la persona que el riesgo es menor'', dijo Joseph Sharit, profesor del Departamento de Siquiatría y Ciencias del Comportamiento de la Universidad de Miami.

Sharit explica que se puede hacer 100 veces seguidas tomando "buenas decisiones'' --como echar sólo una ojeada rápida al teléfono y limitar los mensajes de texto a cuando el tráfico no es fuerte. Pero, al fin y al cabo, un chofer que envía mensajes no controla su vehículo lo suficiente como para tomar una decisión inesperada en fracciones de segundo.

"Al final va a pasar algo'', dijo Sharit. El juez de Miami-Dade Steve Leifman, que dirige el tribunal de tráfico, ha visto aumentar el número de accidentes en el teléfonos móviles es un factor de causa, pero los conductores distraidos llegan a su juzgado de muchas maneras.

"Es increíble. Algunos se cepillan los dientes, se maquillan, comen, se peinan o hablan por teléfono', dijo Leifman.

Pero la antropóloga cultural Genevieve Bell, directora de Experiencia del Usuario de Intel, dijo que la pantalla brillante tienta a contestar y es una necesidad subconsciente de comunicación.

"Se convierte en un símbolo real y tangible de nuestras relaciones'', dijo Bell. "Creo que dificulta encontrar una manera efectiva de ignorarla porque uno siente que está rechazando esas relaciones''.

Serrate --que sólo contesta cuando está detenida en un semáforo-- dijo que siente la necesidad de responder a los mensajes de su novio mientras conduce, aunque sea sólo para responderle "yo también te quiero''.

"Mi novio siempre me dice que no textee mientras manejo, pero él me textea'', dijo Serrate. ‘‘El me impulsa a hacerlo, en cierto sentido''. Este problema probablemente no pueda solucionarse con facilidad.

A medida que aumentan las comunicaciones electrónicas, el potencial de distracción sube, dijo Charles Golvin, analista de Forrester Research. La amenaza es "absolutamente real'', dijo el experto en comunicadores de mano.

Algunas compañías han comenzado a crear técnicas para que el usuario mantenga los ojos en la carretera y las manos en el timón. Hay programas que le leen los mensajes de texto en voz alta o que permiten dictar un mensaje de texto. Una empresa de Washington inventó una manera de fijar el teléfono celular al cinturón de seguridad para hacer llamadas sin usar las manos. Y, si el usuario tiene la fuerza de voluntad para mantenerlo en su puesto, tal vez pueda controlar la adicción a escribir mientras conduce.

Golvin dijo: "La tecnología no puede solucionar que la gente haga estupideces''.

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