Nation & World

Cierre de iglesias preocupa a miles de católicos

Miles de católicos del sur de la Florida, que espera con ansiedad la decisión del arzobispo John C. Favalora sobre el destino de 13 iglesias cuyo cierre se estudia, han recurrido a oraciones y protestas con la esperanza de un milagro.

Miembros de un puñado de esas iglesias se reunieron el jueves en la Antorcha de la Amistad en el centro de Miami para una vigilia de dos horas.

"Le pedimos a Dios que no apague la luz que brilla en esas iglesias'', dijo Carolyn Fetscher de Catholic Leaders for Christ, un grupo informal que ha organizado actividades como oraciones colectivas

Mientras tanto, la Arquidiócesis de Miami, que ha cerrado siete escuelas católicas este año, planea seguir adelante con más reducciones.

La oficina central de su ministerio juvenil desapareció.

El financiamiento para su oficina encargada de oponerse al aborto, cinco centros de atención al embarazo y su centro de retiro Madonna en Hollywood fueron eliminados, lo que provocado que esas instituciones se lancen a recaudar fondos por su cuenta para mantenerse operando.

Y puso a la venta su centro de retiro MorningStar en Pinecrest.

"La Arquidiócesis de Miami no puede gastar más de lo que tiene, y lo que en una época pensamos que eran necesidades, en realidad son deseos'', escribió recientemente el arzobispo Favalora a los feligreses. "Queríamos tener una escuela en cada parroquia y en cada barrio, pero eso no se corresponde con la realidad financiera'', agregó.

Mary Ross Agosta, portavoz de la Arquidiócesis, ha dicho que la Iglesia ya no puede subsidiar congregaciones con problemas económicos porque está perdiendo decenas de millones en inversiones mientras enfrenta un aumento de costos.

"No sabemos qué va a pasar'', dijo el pastor Gerard Bolduc, de St. Philip Neri en Bunche Park, una iglesia históricamente negra donde se han celebrado servicios nocturnos el mes pasado para orar por el futuro de la iglesia. "Es una sensación de incomodidad''.

La Arquidiócesis ha pedido a los feligreses de las iglesias en peligro que se sumen a las congregaciones católicas cercanas que permanecerán abiertas. La congregación de Bolduc se sumaría a la de Sta. Mónica en Miami Gardens, pero a muchos no les gusta la idea.

"Esta iglesia es mi casa'', dijo Katrenia Reeves, de 60 años, que asistió a la St. Philip Neri de niña y ahora maneja desde Kendall a los servicios en el norte de Miami-Dade. "Es desgarrador''.

En la Divine Mercy Haitian Mission en Fort Lauderdale, la congregación recientemente terminó 40 días de oraciones por su iglesia de 1,667 feligreses.

"La gente ha estado orando por el vecindario y en los últimos siete días ha habido oraciones de cuatro y cinco horas dentro de la iglesia'', dijo el pastor Robes Charles. ‘‘En definitiva, lo que suceda será la voluntad de Dios''.

En la St. Francis Xavier en Overtown, la primera iglesia católica negra de Miami, los feligreses también han realizado oraciones todas las semanas y algunos han rechazado la sugerencia de la Arquidiócesis de sumarse a la cercana Gesú, la iglesia católica más antigua de Miami.

"Algunos están pensando en irse a otras religiones. Algunos dicen que van a dejar de ir a la iglesia'', dijo Reginal Munnings, de 52 años.

En Sta. Cecilia de Hialeah, los católicos han protestado y orado. "Pensamos luchar por mantener abierta nuestra iglesia'', dijo Tricia Bolanos, de 24 años.

La portavoz Agosta dijo que la lista de iglesias a cerrar estaría lista a principios de agosto, pero añadió que no había fecha específica. Las iglesias que se decida cerrar continuarán funcionando hsta finalnes de septiembre.

Muchas diócesis católicas del país han hecho reducciones en los últimos años, cerrando iglesias y escuelas y eliminando otros servicios. En una de las mayores, la Diócesis de Cleveland, anunció en marzo que en el 2010 planea cerrar 52 de sus 224 iglesias.

La Arquidiócesis de Miami "no es inmune a la crisis económica que enfrenta el país'', dijo Agosta. Las iglesias cerradas pudieran alquilarse para generar ingresos para la Arquidiócesis, que sirve a 800,000 feligreses en los condados de Miami-Dade, Broward y Monroe y que tiene 128 parroquias, misiones y apostolados.

Ese es el caso de siete escuelas católicas recientemente cerradas que reabrirán este otoño como escuelas seculares financiadas públicamente. Además, la Escuela Católica de Sta. Mónica, que cerró en 2008, reabrirá como una escuela semiprivada.

  Comments