Nation & World

Proponen subastar marcas de productos cubanos para cubrir demanda

Las marcas comerciales de dos famosos productos cubanos --el ron Havana Club y los tabacos Cohíba-- pudieran venderse al mejor postor si una familia de Miami-Dade a quien le fusilaron un pariente se impone en los tribunales.

Los familiares del difunto Bobby Fuller, que ganó en un juicio civil una compensación de $100 millones contra el gobierno cubano por muerte por negligencia, exhortaron el martes a un juez de Tribunal de Circuito de Miami-Dade a que ordene la venta de Havana Club, Cohíba y otras 12 marcas comerciales cubanas a manera de compensación.

Esta estrategia jurídica seguramente desatará una controversia porque desde el comienzo del embargo comercial contra Cuba en 1963, el litigio por las marcas cubanas en Estados Unidos se ha vuelto particularmente candente en los últimos 10 años, particularmente en relación con el ron Havana Club.

Los abogados de la familia Fuller, Roberto Martínez y Karen O. Stewart, han pedido al juez que traiga tres entidades cubanas a la corte para que establezcan su propiedad de las 14 marcas comerciales. Las compañías cubanas son Cubatabaco, que tiene 12 de las marcas, entre ellas Cohíba, Espléndidos y La Perla; Cubaexport, dueña de la marca Havana Club; y ETECSA, el monopolio telefónico cubano propietario de la marca Calls2Cuba.

Los abogados quieren que el juez de Circuito de Miami-Dade Thomas S. Wilson Jr. ordene a las compañías cubanas que se presenten a una audiencia para explicar por qué sus marcas no deben subastarse, para usar el dinero en la compensación de la familia, según documentos judiciales que se dieron a conocer el martes.

Los hermanos de Bobby Fuller, ejecutado en 1960 tras una frustrada operación militar en Cuba, alegan que una ley estadounidense del 2002 que beneficia a las víctimas del terrorismo les da derecho a tratar de rematar las marcas cubanas para compensar a la familia por daños y perjuicios en un fallo de muerte por negligencia.

La solicitud de venta de las marcas se dio mientras los abogados de la familia Fuller tratan de embargar ingresos que empresas telefónicas estadounidenses reciben del monopolio de teléfonos de Cuba por concepto de llamadas de larga distancia entre Estados Unidos y la isla.

La estrategia de tratar de licitar las marcas comerciales cubanas plantea más preguntas que respuestas.

En primer lugar, no se conoce el valor exacto de las marcas cubanas registradas en Estados Unidos. Los productos cubanos no se pueden vender aquí. El mayor valor de las marcas se basaría en un mercado después que desaparezca el embargo, una posibilidad que parece más cerca que nunca con el gobierno de Obama, pero que está aún lejos de ser una realidad.

Tampoco está claro si las tres entidades cubanas pueden alegar que son propietarias de las 14 marcas en disputa. Una ley estadounidense de 1998 impide a los dueños de marcas cubanas renovar su registro en Estados Unidos, si fueron confiscadas conjuntamente con empresas nacionalizadas por el gobierno cubano.

Un juez federal en Washington desestimó en marzo una demanda presentada por Cubaexport después de que el gobierno de Estados Unidos negó la renovación de los derechos de marca de Havana Club en el 2006.

El fallo contra Cubaexport fue una victoria para Bacardi U.S.A., Inc., el fabricante con sede en Puerto Rico que ha batallado por el control de la marca Havana Club en Estados Unidos.

"Havana Club no es un activo del gobierno cubano'', indicó Patricia M. Neal, portavoz de Bacardi, en una declaración y quien declinó comentar sobre el caso de Fuller.

Según Bacardi, la marca Havana Club fue creada en 1935 por la compañía José Arechabala, S.A. Tras el triunfo de la revolución en 1959, el gobierno cubano confiscó la empresa. Bacardi compró la fórmula original del ron y el nombre de Havana Club a la familia Arechabala en 1994.

Bacardi informó que vende ron Havana Club, hecho en Puerto Rico, en cantidades limitadas en la Florida.

Cubaexport, que ha apelado el reciente fallo del tribunal de Washington, registró la marca Havana Club en Estados Unidos en 1976. Tiene una asociación con el productor francés Pernod Ricard para vender Havana Club cubano fuera de Estados Unidos.

No fue posible contactar al abogado de Cubaexport, Vicent N. Palladino, para que comentara al respecto. Por su parte, Michael Krinsky, abogado de Cubatabaco, declinó comentar sobre el asunto.

Related stories from Vida en el Valle

  Comments