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Debate entre Tomás Regalado y José Sánchez por la alcaldía

Los dos principales candidatos a la alcaldía de Miami proclamaron el sábado que son la persona adecuada para reavivar la débil economía de la ciudad.

Tomás Regalado y José Sánchez, los miembros más antiguos de la Comisión de Miami, se enfrentaron en el foro presentado por la Cámara de Comercio del Gran Miami.

No hubo discusiones acaloradas, tampoco mucho humor, excepto un chiste de Regalado, y ambos individuos se adhirieron a temas populistas, especialmente proteger el bolsillo de los contribuyentes ante el fuerte déficit que enfrenta el gobierno municipal.

Sánchez hizo énfasis en reducir los gastos innecesarios.

"Ningún gobierno debe gastar más de lo que ingresa'', dijo.

"Sabemos que el gobierno no es solamente la solución sino que a veces es el problema''.

Regalado se hizo eco del tema, añadiendo que piensa aprovechar los fondos de estímulo del gobierno de Obama.

"El dinero está en Washington con el plan de estímulo. No está en Tallahassee'' dijo.

Pero hay grandes diferencias entre ambos candidatos.

Regalado, que tiene un programa radial diario en español y se considera periodista, ha adoptado una línea dura contra muchos de los planes de desarrollo del alcalde Manny Díaz.

Ha sido un crítico manifiesto de la construcción de un parque de béisbol para los Marlins de la Florida en La Pequeña Habana y un con troversial proyecto de edificios de apartamentos en los terrenos del Hospital Mercy en Coconut Grove que afectaría la imagen del histórico Palacio de Vizcaya.

Regalado representa al distrito Flagami de Miami, mayormente de clase obrera hispana, que bordea La Pequeña Habana.

Sánchez, ex policía que llegó a la Comisión cuando otro comisionado fue arrestado, ahora preside la Comisión.

Ha cabildeado duro en apoyo de la visión del alcalde Díaz, respaldando el estadio y votando a favor del edificio de apartamentos.

Sánchez representa a la mayor parte de La Pequeña Habana y The Roads, al norte de Coconut Grove.

Sobre el estadio, Sánchez respaldó el proyecto porque cree que podría general empleos en una zona que lo necesita desesperadamente.

"Nuestra ciudad, durante estos tiempos económicos tan duros, merece y necesita empleos'', dice.

Regalado dice que el estadio no es un buen negocio para Miami porque el gobierno condal sería su dueño y los Marlins se llevarían todas las ganancias.

"Es muy bueno que esté en La Pequeña Habana, pero no es algo que podamos llamar parte del Municipio de Miami'', dice Regalado.

El moderador Michael Williams, de WFOR-4., preguntó qué medidas se tomarían si Miami finalmente tiene que enfrentar lo que él calcula es un déficit de entre $40 y $50 millones.

Regalado excluyó la posibilidad de aumentar los impuestos y Sánchez dijo que sólo lo haría como un último recurso.

Ambos dijeron que equilibrarían el presupuesto reduciendo gastos.

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