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Solicitan la extradición de prófuga estadounidense refugiada en Cuba

Los legisladores estatales de Nueva Jersey renovaron la solicitud de extradición de la activista afroamericana Joanne Deborah Chesimard con un mensaje directo al presidente Barack Obama: Estados Unidos no debe normalizar las relaciones con Cuba hasta tanto el gobierno de Raúl Castro no devuelva a la fugitiva.

Una resolución bipartidista fue presentada el jueves en el Capitolio estatal por los senadores Sean Kean (republicano) y Fred Madden (demócrata) para pedir a Obama y al Congreso que la extradición de Chessimard sea una condición de primer orden para una nueva política hacia la isla.

"Cuba ha insultado a nuestra Policía estatal y a todos los miembros de la comunidad policial, y ha interferido en los esfuerzos por traer a la señora Chesimard ante la justicia estadounidense por el asesinato de un dedicado agente policial'', señala el documento.

Chesimard, de 61 años, es la figura más notoria entre los casi 70 prófugos estadounidenses que permanecen refugiados en Cuba. Fue integrante de las Panteras Negras y del Ejército Negro de Liberación, y se convirtió en fugitiva en 1979, tras escapar de una prisión donde cumplía cadena perpetua por el asesinato del patrullero Werner Foerster.

Desde 1986 vive en La Habana con la anuencia de las máximas autoridades gubernamentales.

En el 2005 el entonces gobernante Fidel Castro la defendió públicamente --aunque sin pronunciar su nombre-- durante una comparecencia televisiva, a raíz de que el FBI y el Departamento de Justicia anunciaron una recompensa de $1 millón por su captura.

"Quererla presentar como una terrorista es una injusticia, una brutalidad, una mentira infame. Esa señora fue un ejemplo'', señaló Castro, quien la identificó como "una luchadora por la igualdad racial en Estados Unidos''.

Pero las interrogantes políticas suscitadas tras la enfermedad de Fidel Castro y el incremento de la cooperación entre las autoridades cubanas y el FBI durante los últimos años, ha generado incertidumbre sobre la suerte de los prófugos estadounidenses, que en su mayoría gozan de una protección de palabra del ex gobernante enfermo.

Un afiche con imágenes recientes de Chesimard, alias Assata Shakur, puede observarse en las sedes diplomáticas estadounidenses, incluida la Oficina de Intereses (USINT) en La Habana. Las últimas fotos se remontan al 2005.

La resolución senatorial forma parte de la ofensiva de fuerzas políticas, organizaciones policiales y grupos comunitarios de Nueva Jersey a favor de la extradición de la fugitiva más buscada en el Estado.

El pasado mes, la fiscal estatal Anne Milgram y el senador Kean enviaron sendas cartas a Obama alertándolo sobre el caso de Chesimard, con la solicitud de que posponga la normalización de relaciones con Cuba hasta tanto las autoridades cubanas no la entreguen a la justicia estadounidense.

El más reciente informe del Departamento de Estado sobre los países patrocinadores de terrorismo --divulgado en abril-- insistió en que el gobierno cubano sigue permitiendo la presencia de fugitivos de Estados Unidos en la isla. Sin embargo, reconoció, por tercer año consecutivo, que Cuba ha manifestado que no acogerá a los nuevos prófugos que intenten refugiarse allí.

Al mismo tiempo, el gobernante Raúl Castro ha manifestado su disposición para canjear a disidentes presos en Cuba por los cinco agentes convictos de espionaje en Estados Unidos, una propuesta que Washington podría aprovechar para retomar el tema de los fugitivos protegidos en la isla.

Desde que Raúl Castro asumió provisionalmente el poder en julio del 2006, Cuba ha entregado a Washington cuatro fugitivos estadounidenses, uno de ellos, Joseph Adjmi, buscado durante 40 años.

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