Nation & World

Correa triunfa y promete profundizar el socialismo

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, se adjudicó un abrumador triunfo en los comicios generales del domingo en los que logró una histórica reelección en primera vuelta, según las encuestas a boca de urna, y prometió profundizar su proyecto socialista, que comparte con sus homólogos de Venezuela y Bolivia.

"El socialismo por supuesto [que seguirá], si por eso ha votado el pueblo ecuatoriano'', dijo el mandatario, que fue reelegido hasta 2013, en declaraciones que reprodujo la Agencia France Presse.

"¿Cuándo hemos ocultado nuestra orientación ideológica?. Vamos a enfatizar esa lucha por la justicia social; por la justicia regional (...) vamos a seguir la lucha para eliminar toda forma de explotación laboral dentro de nuestra convicción socialista: supremacía del trabajo humano sobre el capital'', añadió.

El jefe de Estado fue reelegido con un promedio de 55 por ciento de los votos, según sondeos a boca de urna de las empresas Cedatos-Gallup, Santiago Pérez y CMS.

Correa, de 46 años, sacó una ventaja promedio de 28 puntos sobre su competidor inmediato, el ex presidente Lucio Gutiérrez. Pero Gutiérrez no admitió el domingo su derrota y anunció que esperará los resultados oficiales.

Por su parte, el alcalde de la ciudad de Guayaquil, Jaime Nebot, una de las cabezas visibles de la oposición, exigió el domingo a Correa que respete su holgada victoria para la reelección como edil.

Nebot aseguró que respetará también la reelección de Correa. "Nosotros sabremos respetar un triunfo electoral [como el de Correa]'', pero "él tiene que respetar el abrumador triunfo electoral que hemos tenido en Guayaquil'', añadió el alcalde.

Guayaquil, convertido en el bastión de la oposición a Correa, es una ciudad que "avanza de forma independiente, no necesita dádivas'' para progresar, porque está integrado por "un pueblo guerrero'', que también busca el cambio y tiene enorme voluntad, apuntó Nebot.

Nebot, alcalde del conservador Partido Social Cristiano (PSC), aseguró que no se alineará con una oposición fuerte contra Correa, pero dijo que sí se opondrá "a lo que considere que le hace daño y lesiona los intereses'' de Ecuador.

El jefe de la misión de la Unión Europea que participó como observador en los comicios del domingo dijo que el principal desafío de Ecuador, que hoy acude a las urnas por sexta vez en tres meses, es terminar con "este clima de campaña electoral permanente''.

El portugués José Ribeiro e Castro recordó que los ecuatorianos han votado en seis ocasiones desde octubre del 2006 y que, además, en los últimos 13 años se han sucedido 10 presidentes, lo que ha minado las instituciones estatales y ha supuesto que "el déficit que tiene Ecuador es de institucionalidad''.

Por ello, "el reto mayor de la nueva Constitución es la institucionalidad'', agregó el jefe de la misión europea en declaraciones a la emisora Radio Quito y destacó la voluntad del pueblo ecuatoriano para fortalecer su democracia.

Mientras, el mandatario ecuatoriano recalcó y revalidó su condición de líder antisistema y se felicitó por la "victoria más esplendorosa en los últimos 50 años de la política ecuatoriana''.

"Hoy es un día de alegría, de futuro, damos un paso histórico para consolidar esta revolución ciudadana'', afirmó Correa, quien también vaticinó un triunfo del oficialismo en las legislativas.

"Podemos tener una mayoría con holgura'', señaló en una entrevista televisiva.

Con la elección del domingo, Correa marcó una serie de hitos en la política ecuatoriana desde el retorno a la democracia hace casi 30 años: fue el primer presidente que gana una reelección gracias a una reforma constitucional auspiciada por el oficialismo, el primero que venció en una primera vuelta a sus rivales y quien parece inaugurar una época de estabilidad en un país convulsionado desde 1996.

Según la agencia de noticias Associated Press, Correa ganó las elecciones del 2006 con un discurso de "cambio'' y de confrontación con los partidos tradicionales, protagonistas de una década de inestabilidad política en la que Ecuador tuvo 10 presidentes desde 1997.

El presidente, que asumió el poder en enero del 2007, era un virtual desconocido hace tres años y hoy goza de una popularidad sin precedentes. Su enorme respaldo popular radica en beneficios sociales, subsidios e inversión en educación y salud, gracias a los enormes ingresos petroleros que Ecuador recibió hasta hace unos meses.

La oposición critica a Correa por su intolerancia, debido a su constante enfrentamiento con medios de comunicación, así como otros grupos como la banca, estudiantes universitarios y maestros, que no coinciden con su visión y que se han visto sometidos a las más mordaces críticas y mofas en toda intervención pública del mandatario.

Su capital político le ha permitido tomar decisiones controversiales. Entre ellas declarar la moratoria de casi el 32 por ciento de la deuda externa, estimada en $10,090 millones, en bonos soberanos del 2012 y el 2030 por considerarla "ilegal e ilegítima''.

Correa es seguidor de la corriente del nuevo socialismo que ha echado raíces en Venezuela, desafía a Washington, reivindica el papel del Estado y propone un nuevo sistema financiero.

Como presidente de Ecuador deberá encarar la crisis global, cuyos efectos han significado para el país un drástico descenso de los ingresos petroleros y por remesas, claves para el esquema dolarizado de la economía nacional.

  Comments