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Dudan de utilidad de la tortura en interrogatorios

El inspector general (IG) de la CIA encontró en el 2004 que no existe prueba concluyente de que el ahogamiento simulado u otras técnicas duras de interrogatorio ayudaran al gobierno de George W. Bush a abortar "cualesquiera ataques inminentes'', de acuerdo con memorandos del Departamento de Justicia desclasificados recientemente.

Eso socava las aseveraciones del ex vicepresidente Dick Cheney y otros ex funcionarios del gobierno de Bush respecto a que el uso de técnicas duras de interrogatorio, que incluyeron el ahogamiento simulado, que se considera ampliamente como tortura, se justificó porque frustró ataques terroristas.

Los riesgos y le efectividad del ahogamiento simulado y otras técnicas mejoradas están en el eje de un debate cada vez más candente sobre con cuánta profundidad investigar los programas secretos de detención e interrogatorio de la CIA.

‘‘Es difícil cuantificar con confianza y precisión la efectividad del programa'', escribió Steven G. Bradbury, entonces el principal subsecretario auxiliar de Justicia, en un memorando del 30 de mayo del 2005, al procurador general de la CIA, John Rizzo, uno de los cuatro documentos dados a conocer la semana pasada por el gobierno de Barack Obama.

"Como destaca el informe del IG, es difícil determinar en forma concluyente si las interrogaciones aportaron información crítica para frustrar ataques inminentes específicos. Y debido a que la CIA ha usado técnicas mejoradas en forma parca, "existen datos limitados con los cuales determinar su efectividad individual'', escribió Bradbury, citando el informe del IG.

No obstante, Bradbury concluyó en sus memorandos de mayo del 2005 que el programa había sido efectivo, aunque los informes aún secretos del inspector general John Helgerson habían sido diseminados un año antes.

Helgerson también concluyó que el ahogamiento simulado era más riesgoso de lo que los oficiales reclamaron y reportó que la Oficina de Servicios Médicos de la CIA pensó que el riesgo a la salud de algunos prisioneros superaba cualquier beneficio potencial de inteligencia, de acuerdo con los memorandos.

El informe del IG es uno de varios indicios de que el uso por el gobierno de Bush de métodos abusivos de interrogatorio fue menos productivo de lo que algunos ex funcionarios han reclamado.

Incluso algunos militares que desarrollaron las técnicas advirtieron que la información que producían era "menos confiable'' que la obtenida mediante medidas psicológicas tradicionales, y que utilizarlas produciría "unas consecuencias públicas y políticas intolerables cuando se descubrieran'', según un informe de la Comisión de las Fuerzas Armadas del Senado divulgado el martes.

El presidente Bush dijo en una conferencia de prensa en el 2006 que un plan para atacar una torre de oficinas en Los Angeles fue "descarrilado'' a principios del 2002 -- antes de que aprobaran las duras medidas de interrogatorio de la CIA, contrario a quienes reclaman que el ahogamiento simulado lo reveló.

En diciembre pasado, el director del FBI Robert Mueller dijo a la revista Vanity Fair que no creía que información de inteligencia obtenida de las técnicas de interrogatorio abusivas hubiera interrumpido cualquier ataque contra Estados Unidos.

El New York Times reportó por primera vez el informe del inspector general Helgerson en noviembre del 2005, pero los detalles de su contenido han permanecido secretos. Una versión del informe que la CIA entregó a la ACLU en mayo del 2008 en respuesta a una demanda, consistía principalmente de gruesas líneas negras y anotaciones en secciones que habían sido redactadas. Un portavoz de la CIA indicó ayer que no tenía conocimiento de que hubiera planes de divulgar una versión más completa.

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