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Drástica reducción de la migración ilegal de cubanos hacia EEUU

La inmigración ilegal de cubanos hacia Estados Unidos experimenta una drástica reducción desde el 2008, marcando una tendencia que podría arrojar los niveles más bajos en el flujo de indocumentados de la isla durante la última década.

Al concluir el primer semestre del año fiscal 2009, las estadísticas del Departamento de Seguridad Territorial (DHS) muestran una notable disminución en la afluencia de cubanos, tanto por vía marítima como por los puntos de la frontera con México y Canadá.

Las cifras de la inmigración ilegal cubana entre octubre del 2008 y el pasado marzo se desglosan de la siguiente forma:

* 3,702 cubanos entraron por puntos fronterizos o pidieron refugio en aeropuertos estadounidenses, según reportes de la oficina de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP). El 90 por ciento de ellos (3,330 individuos), fueron procesados en la frontera con México.

* 437 lograron llegar a las costas de la Florida, la mayoría en operativos de contrabando humano, indicó la Patrulla Fronteriza.

* 415 fueron interceptados en el estrecho de la Florida por el Servicio Guardacostas y repatriados posteriormente a la isla.

Los datos indican que apenas 4,554 cubanos han buscado refugio en territorio estadounidense por diversas vías desde el pasado octubre, una cantidad muy inferior a los 14,061 que arribaron durante el año fiscal 2008.

Los cubanos que logran entrar a territorio estadounidense pueden obtener estatus de residente legal gracias a la Ley de Ajuste Cubano, vigente desde 1966.

De mantenerse el actual ritmo de afluencia durante el próximo semestre, el período fiscal 2009 pudiera registrar los índices más bajos de inmigración ilegal desde la crisis de los balseros de 1994, confirmando la tendencia decreciente que comenzó el pasado año.

Las autoridades estadounidenses consideran que la disminución en las entradas ilegales de cubanos se debe fundamentalmente al reforzamiento de los controles en el estrecho de la Florida a partir del 2001, así como a una mayor coordinación en el trabajo de las agencias dedicadas a la vigilancia de las fronteras y la severidad de las acciones legales emprendidas en los tribunales contra los contrabandistas.

En la ofensiva contra los contrabandistas, la fiscalía federal del sur de la Florida procesó 125 casos y 217 acusados durante el 2008.

Pero tanto funcionarios del Departamento de Estado como expertos en el tema cubano coinciden en señalar que el fenómeno debe atribuirse a una sumatoria de factores disuasivos, desde los programas especiales de reunificación familiar hasta los embates de la crisis económica.

En noviembre del 2007 el Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS) puso en práctica el programa de Reunificación de Familias Cubanas para agilizar la llegada de inmigrantes legales desde la isla. El plan --implementado en coordinación con la Oficina de Intereses de EEUU (USINT) en La Habana-- autoriza viajar a territorio estadounidense a las personas que tienen ya aprobado su caso de reunificación familiar, aunque no ha recibido la visa para emigrar.

El USCIS estima que el programa beneficiará a más de 9,000 personas que aguardan por su visa de inmigrante y facilitará "la reunión familiar por vías legales y ordenadas'', en una estrategia para desestimular los viajes ilegales motivados por la incertidumbre de una larga espera.

"Aunque existen muchos factores para explicarlo, la crisis económica es la causa más poderosa en esta disminución del flujo migratorio de los cubanos'', opinó el investigador Ted Henken, profesor del Departamento de Sociología y Estudios Hispánicos en Baruch College, Nueva York. "Es evidente que quienes pueden pagar a los contrabandistas con dinero efectivo son cada vez menos''.

Los viajes de contrabando humano desde Cuba hacia las costas estadounidenses oscila entre $10,000 y $15,000 por persona, cifras que se han convertido en incosteables en medio de la crisis económica y el desplome financiero que afecta particularmente al sur de la Florida.

Paralelamente, un acuerdo migratorio entre Cuba y México que entró en vigor el pasado noviembre, ha interpuesto nuevos obstáculos para el tránsito de inmigrantes cubanos rumbo a Estados Unidos. Los cubanos retenidos por las autoridades mexicanas pueden ser ahora repatriados de manera expedita.

Si bien la frontera mexicana sigue siendo la zona más permeable para la inmigración ilegal desde la isla, las cifras del actual año fiscal son también muy inferiores a las de períodos precedentes, cuando 40,000 cubanos cruzaron hacia Estados Unidos entre el 2005 y el 2008. Sóló el pasado año pidieron refugio en puntos fronterizos estadounidenses 10,030 cubanos.

El abogado Eduardo Matías López, presidente de la Asociación Cívica Cubano Mexicana, considera que el acuerdo migratorio no ha conseguido detener radicalmente el flujo de cubanos, sino que ha encarecido los costos para el tránsito.

"Los cubanos siguen llegando y cruzando la frontera, lo que sucede es que ahora cuesta más el trámite para el pago de sobornos'', dijo López, quien reside en Ciudad México.

Al mismo tiempo, muchos cubanos que antes estaban dispuestos a emprender una aventura marítima para probar fortuna en Estados Unidos lo están pensando ahora dos veces, desestimulados por las recomendaciones de sus familiares que han perdido sus casas y empleos en este país.

Henken, autor de Cuba: A Global Studies Handbook (2008), estima que "el cubano de a pie está hoy más frustrado que hace un año atrás'', esperando los prometidos cambios socioeconómicos que no han llegado bajo el mandato de Raúl Castro.

"Pienso que la llegada de [el presidente Barack] Obama a la Casa Blanca ha creado cierta esperanza entre los cubanos, ahora más con el anuncio del levantamiento de las restricciones de viajes y remesas a la isla'', comentó el académico.

El informe anual de la Dirección de Inteligencia de Estados Unidos, divulgado el pasado febrero, indicó que aunque el gobierno de Raúl Castro enfrenta serios retos para aliviar el descontento masivo de la población, mantiene suficiente control como para impedir un éxodo masivo.

Unos 20,000 cubanos reciben anualmente visas para emigrar a Estados Unidos en virtud de los acuerdos migratorios establecidos en 1995.

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