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Cuba refuerza control de su sistema bancario

En un esfuerzo por eliminar las operaciones fraudulentas en los servicios bancarios del país, el gobierno de Raúl Castro pondrá en vigor próximamente nuevas reglas para las transacciones en efectivo y el uso de cuentas en divisas por parte de empresas estatales, sociedades mercantiles y ciudadanos extranjeros.

La instrucción No.1/2009 del Banco Central de Cuba (BCC) se emitió el 27 de marzo y se hará efectiva a partir del próximo mes con el fin de "evitar el uso indebido de los servicios bancarios'', según una copia del documento obtenida por El Nuevo Herald.

Entre las medidas decretadas figura que no se aceptarán depósitos o extracciones en efectivo en las cuentas corrientes de firmas extranjeras --radicadas o no en Cuba-- y de empresas mixtas u otras formas de asociación económica internacional. Sólo se exceptuarán las operaciones que realicen entidades extranjeras establecidas en la isla para gratificar a sus empleados.

El texto añade que corresponderá únicamente al presidente del banco o "al dirigente en quien éste delegue'' autorizar extracciones o depósitos en efectivo, si las razones fundamentadas por el cliente lo hacen necesario "de acuerdo con su objeto social y con las características de las relaciones comerciales que desarrolle en Cuba''.

En caso de autorizarse la operación y superar los 10,000 pesos convertibles (CUC) o su equivalente en otra moneda, el cliente deberá deberá completar un estricto trámite sobre el origen y destino de los fondos. Al cambio oficial 1 CUC equivale a $1.20.

Una fuente vinculada al BCC dijo a El Nuevo Herald que la instrucción tiene por fin preservar el sistema bancario nacional de acciones de lavado de dinero y falsificaciones de billetes en moneda convertible, pero también liquidar los márgenes de operación de ciudadanos cubanos encargados de cuentas de empresas extranjeras.

El reglamento de verificación dispuesto por el BCC se corresponde con el modelo bancario internacionalmente admitido para prevenir el lavado de dinero.

"El problema es que durante años ha habido muchos cubanos ‘bichos' a cargo de cuentas de extranjeros que radican fuera de Cuba, pero que funcionan bajo la denominación de venta en frontera'', explicó la fuente. "Esa ha sido una forma habitual de trabajar aquí por la izquierda en el mercado de divisas''.

En otras palabras: menos alternativas para quienes accedían ilegal y marginalmente a los negocios en divisas.

El documento fue distribuido por el recientemente reorganizado Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera a directores de empresas estatales y de sociedades mercantiles, así como a la Agencia de Contratación a Representaciones Comerciales, la Cámara de Comercio y otras entidades relacionadas con las ventas en divisas.

Otras disposiciones de la instrucción bancaria establecen:

* Los bancos solamente podrán autorizar a personas naturales extranjeras para abrir y operar cuentas corrientes de empresas extranjeras no radicadas en Cuba.

* No se prestarán servicios de chequera a las empresas extranjeras no asentadas en la isla.

* Se cancelarán las tarjetas de débito emitidas a favor de firmas extranjeras no establecidas en territorio cubano. En lo adelante no se emitirán nuevas tarjetas para este tipo de cuentas.

* Las firmas no radicadas en Cuba tendrán que actualizar cada dos años los nombres de los ciudadanos extranjeros autorizados para abrir y operar cuentas bancarias. Las certificaciones deberán constar por escrito en el expediente empresarial de la entidad bancaria.

Las medidas incluyen además el rastreo de transacciones financieras que la entidad bancaria considere "inusuales'' o "sospechosas'' debido al monto o las características no habituales de la operación, o porque "pudieran apartarse de su objeto social o empresarial''.

Si se trata de una presunta "operación sospechosa'', la sucursal bancaria está obligada a informar al Ministerio del Interior y, en los siguientes 10 días hábiles, el presidente del banco deberá proceder ante la Oficina de Supervisión Bancaria para eventuales acciones de la Fiscalía General del país.

El documento es la primera norma que emite una institución bancaria después de la reestructuración de los organismos estatales y los cambios ministeriales anunciados por el Consejo de Estado el 3 de marzo.

El gobierno de Raúl Castro se ha pronunciado por un replanteamiento de la inversión extranjera y a mediados del pasado año limitó a 274 el número de empresas mixtas que operan en la isla. La política gubernamental es potenciar inversiones de mayor volumen en áreas económicas estratégicas como el turismo, el níquel y la extracción petrolera.

Sin embargo, los analistas opinan que los controles estipulados en la nueva instrucción pudieran también tener en la mira a las cadenas de distribución ilegal de divisas, que funcionan en Cuba vinculadas con personas en el extranjero, principalmente mediante envíos de remesas desde EEUU.

Numerosos negocios ilegales de distribución de dinero en Cuba --a través de firmas e individuos desde Miami-- operan con depósitos en terceros países que luego se trasladan a cuentas en entidades bancarias en la isla, evitando así un impuesto superior al 10 por ciento. Los gravámenes a las transacciones legales hacia Cuba ascienden al 20 por ciento.

"Indiscutiblemente, esta medida está también dirigida a poner fin al relajo que hay con el flujo ilegal de dinero a Cuba'', opinó el empresario Pedro A. González Munné, director de la firma Cuba Promotions en Miami. "Es mucho el dinero que está saliendo de Hialeah''.

González Munné no descartó que la instrucción se haya concebido previendo también el posible crecimiento de remesas hacia Cuba y las irregularidades que pudieran derivarse de las medidas liberalizadoras anunciadas por el presidente Barack Obama.

La semana pasada Obama anunció el levantamiento de las restricciones al envío de remesas a Cuba, anteriormente restringido a $300 cada tres meses y sólo para familiares directos. Aunque todavía el Departamento del Tesoro no ha emitido las normativas necesarias para las transferencias bancarias ilimitadas a la isla, se espera que el flujo de dinero pudiera llegar a $1,000 millones este año.

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