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Pese a sonrisas, en suspenso las relaciones EEUU-Venezuela

Los presidentes Barack Obama y Hugo Chávez sacaron del congelador las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela durante el fin de semana en la Cumbre de las Américas en Trinidad.

Los dos pasaron de las palabras cortantes al saludo afectuoso y Chávez dijo que quería nombrar a un nuevo embajador en Estados Unidos para reemplazar el que fue expulsado el año pasado.

Ahora ambas partes esperan que la otra tome el próximo paso para normalizar las relaciones, afectadas desde el 2001, en los primeros años del gobierno de George Bush, expresaron el lunes varios analistas.

Las autoridades estadounidenses desean que el gobierno de Chávez coopere en los esfuerzos antinarcóticos de Washington, que otorgue visas a personal estadounidenses para entrar a Venezuela y que interrumpa la compra masiva de armas a Rusia, afirmaron los analistas. Los funcionarios venezolanos quieren respeto del gobierno de Obama y una respuesta más silenciosa a las medidas de Chávez contra sus opositores políticos.

Pero a menos que la cordialidad de los contactos refleje un cambio real en la actitud de ambos países, pocos analistas esperan que el cambio sea duradero, dadas las medidas estadounidenses que Chávez considera hostiles y el historial de éste de criticar constante y acerbamente a Estados Unidos.

"Chávez crea conflictos con poderes o entidades externos, ya sea Washington, Colombia o ExxonMobil'', dijo Patrick Esteruelas, que acaba de regresar a Nueva York de Venezuela, donde representó al Eurasia Group, una firma de análisis de riesgo. "Necesita crear una cortina de humo para distraer a la gente de los problemas y el mal manejo de su gobierno''.

Pero de cualquier manera a ambos presidentes les interesa mantener el flujo de petróleo venezolano a Estados Unidos.

Washington y Chávez han una relación turbulenta, salpicada por acusaciones de que Estados Unidos estaba matando niños pequeños en los bombardeos en Afganistán en el 2001 y que los funcionarios del gobierno de Bush habían dado al menos un apoyo tácito al intento de golpe de Estado contra Chávez en el 2002.

Chávez expulsó el año pasado al embajador de Estados Unidos en solidaridad con Bolivia cuando el presidente Evo Morales expulsó al enviado norteamericano en La Paz. Washington respondió con la expulsión de los embajadores de ambos países.

De modo que la primera medida tras los amistosos contactos del fin de semana sería que ambos países nombraran embajadores.

La secretaria de Estado Hillary Clinton y Chávez discutieron en Trinidad el la reanudación de contactos diplomáticos plenos y Chávez identificó públicamente a un ex canciller como favorito para representarlo en Washington.

"Como hemos dicho anteriormente, el intercambio de embajadores ayudará a promover los intereses de Estados Unidos'', dijo el lunes un representante del Departamento de Estado que pidió no ser identificado. "Es necesario para mejorar las comunicaciones y las relaciones bilaterales''.

Obama se defendió de los ataques de los conservadores que afirmaron que fue demasiado amistoso con Chávez en la cumbre.

"Tengo grandes discrepancias con Hugo Chávez en asuntos de política económica y asuntos exteriores'', expresó Obama a la prensa.

"Su retórica contra Estados Unidos ha sido inflamatoria. En ciertas ocasiones hemos visto a Venezuela interferir en algunos de los. . . países que la rodean en forma que me parece preocupante.

"Por otra parte, Venezuela es un país con un presupuesto de defensa mucho menor que el de Estados Unidos. Son dueños de CITGO. Es poco probable que como consecuencia de que haya estrechado la mano del señor Chávez o haya tenido una conversación cortés con él estemos poniendo en peligro los intereses estratégicos de Estados Unidos''.

Fausto Masó, columnista político de Caracas, declaró pensar que Chávez se sentía obligado a mostrarse cortés con Obama porque el presidente estadounidense tiene altísimos niveles de popularidad en Venezuela y otros lugares como un nuevo rostro con el mismo color de piel que el de muchos latinoamericanos.

"Chávez quiere tener buenas relaciones con Estados Unidos a corto plazo'', dijo Masó. "Pero Chávez volverá a buscar conflicto con Estados Unidos''.

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