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Cubanos aplauden medidas de Obama y Raúl Castro informa con inusual rapidez

Muchos aplaudieron hoy en Cuba la decisión del presidente de EE.UU., Barack Obama, de eliminar las trabas que tenían los cubano-estadounidenses para viajar a la isla y el Gobierno del general Raúl Castro sorprendió a los observadores extranjeros al reaccionar e informar de ello con inusual rapidez.

Una breve nota del noticiero nocturno de la televisión estatal cubana describió las medidas de Obama, recordó que las restricciones las impuso su antecesor, George W. Bush, y anunció que la información será ampliada "en próximas emisiones''.

''El Gobierno de Estados Unidos informó el levantamiento de las restricciones de viajes para los cubano-estadounidenses, así como del envío de remesas'', dijo la televisión, que sorprendió a los analistas por emitirse pocas horas después del anuncio en Washington.

Obama "ha instruido que se tomen medidas para permitir el libre flujo de información entre la gente de Cuba y el resto del mundo y facilitar la entrega de ayuda humanitaria'', agregó el informativo.

El presidente de EE.UU., según su portavoz, Robert Gibb, "está cumpliendo con los objetivos que identificó en su campaña y desde que asumió el cargo'', dice la breve nota de la televisión cubana.

La decisión del mandatario estadounidense fue divulgada en Washington en la tarde del lunes, aunque ya había trascendido en la mañana y se esperaba hace días, y analistas y diplomáticos acreditados en La Habana no recuerdan una respuesta cubana tan rápida en casos similares, tanto que algunos dijeron que aparentemente ha habido una negociación.

Se calcula que hay cerca de dos millones de cubanos en Estados Unidos que hasta ahora sólo podían viajar a la isla cada tres años, por un máximo de dos semanas cada vez y con poco dinero, por restricciones impuestas en 2004 por Bush.

Antes del anuncio oficial en Washington y de la nota de la televisión cubana, la noticia corrió de boca en boca y cambió el semblante a cientos de pasajeros en el aeropuerto de La Habana, donde las despedidas comenzaron a mudar el adiós por el hasta luego.

''Ya era hora. ¿Qué es eso de andar separando familias?", exclamó una mujer de unos 40 años al saber que Obama dio el paso que los cubanos de la isla y de Estados Unidos esperaban desde hace días.

Portavoces de la oposición aplaudieron la noticia y, a renglón seguido, pidieron al general Castro que de un paso equivalente y elimine las restricciones de los cubanos para viajar, aunque no esperan una rápida normalización de relaciones.

''Me parece una cosa excelente, muy positiva'', declaró a Efe el economista scar Espinosa Chepe, uno de los 75 opositores condenados a largas penas de cárcel en la llamada "Primavera Negra'' de 2003, que ahora tiene permiso carcelario

La decisión de acabar con esas limitaciones (pero aún no el embargo comercial y financiero que aplica Washington a la isla desde 1962) se esperaba antes de la Cumbre de las Américas, que reunirá el fin de semana próximo en Puerto España a los líderes de todo el continente, excepto de Cuba.

Diplomáticos y analistas comentaron en La Habana que ahora es más improbable que los aliados de Cuba que sí irán a Trinidad y Tobago, como Venezuela, Nicaragua y Ecuador, amarguen esa cumbre a Obama.

En el sector del aeropuerto habanero del que salen los chárter a Miami la noticia fue acogida con alegría y alivio, ante la perspectiva de que acaben los años de dificultades para ver a los parientes.

Entre los entusiasta estaba Dayron, de 30 años, que acaba de pasar 15 días en La Habana visitando a su familia y hoy regresó a su casa en Miami.

''¡Coño, compadre, qué buena noticia!'', dijo a Efe poco antes de embarcar, mientras recordaba los "inventos'' que ha ideado, desde que se marchó de Cuba hace ocho años, para visitar a menudo a su familia, sorteando las restricciones de las leyes estadounidenses.

''He venido por Gran Caimán, por Dominicana, como religioso, con el permiso normal... He hecho de todo'', decía.

Como él, muchos cubanos radicados en Estados Unidos han recurrido por años a viajar por un tercer país, con las correspondientes precauciones para que los sellos de migración no quedaran en el pasaporte, o a subterfugios como hacerse pasar por religiosos.

Para Elizardo Sánchez, de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, no reconocida por el Gobierno, el paso de Obama es la "crónica de una decisión anunciada'' que puede "favorecer el proceso hacia la normalización de las relaciones bilaterales''.

Sánchez opinó que la decisión demanda ahora una respuesta "análoga'' de La Habana: la aplicación del artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos sobre la libertad de tránsito, para que los cubanos puedan entrar y salir "libremente''.

En el estacionamiento del aeropuerto, Orlando, de 62 años, calificó el anuncio de Obama de "gran noticia'' y afirmó también que "debería ser igual para acá y para allá''.

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