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Cumbre de las Américas de 1994 inició batida contra la corrupción en Latinoamérica

Fue un sábado de diciembre de 1994 cuando 34 presidentes se reunieron para la primera Cumbre de las Américas en los jardines de Vizcaya.

Allí firmaron lo que fue considerado como el primer acuerdo internacional para detener la corrupción. Se comprometieron a luchar contra ésta con todas sus fuerzas, y lo pusieron por escrito.

Quince años más tarde, casi un 25 por ciento de los firmantes están en la cárcel, han sido encausados o han pasado años eludiendo los cargos.

Varios de los presidentes que asistieron a la cumbre de Miami, y otros que firmaron el pacto de anticorrupción en subsiguientes reuniones de alto nivel, terminaron como objetivo de investigaciones penales, afrontando serios cargos de corrupción o de violación de derechos humanos. Desde Panamá hasta Perú y Paraguay, casi una docena de presidentes latinoamericanos han tenido que combatir acusaciones de fraude, lavado de dinero e inclusive asesinato.

Aunque esto es tristemente irónico, los expertos consideran que, a pesar de todo, fue un progreso.

"En 1994, ‘corrupción' era una palabra prohibida'', dijo el politólogo Gerardo Berthin, radicado en Washington, que elabora programas de buen gobierno y transparencia en todo el hemisferio. "Nadie aceptaba que la corrupción existía. Uno de los éxitos de la cumbre fue cambiar eso. Fujimori acaba de ser condenado. Diez años atrás eso era impensable''.

Esta semana, el Tribunal Supremo del Perú condenó al expresidente de 70 años a 25 años de cárcel por haber autorizado masacres que dejaron 25 muertos. También fue convicto de los secuestros de un periodista y un empresario en 1992.

Presidente de 1990 al 2000, Fujimori dejó el cargo abruptamente en medio de un escándalo de corrupción vinculado con la venta de armas a las guerrillas colombianas, organizada por su principal asesor de inteligencia, Vladimiro Montesinos. Una investigación periodística también reveló que la campaña de reelección de Fujimori había creado "una fábrica de personas'' que falsificaba firmas para inscribirlas en los padrones electorales.

Su convicción no se hubiera podido producir sin la ayuda de Japón y Chile, dos países a los que había huido, dicen los expertos. Esa muestra de cooperación internacional fue uno de los muchos resultados de la Convención InterAmericana Contra la Corrupción de la Organización de Estados Americanos (OEA), el plan de acción elaborado dos años después de la declaración de 1994, dijo Joseph Tulchin, académico del Woodrow Wilson Center y autor del libro La Corrupción en América Latina.

"Con la cumbre, la corrupción se convirtió en un tema internacional. España encausó al general Augusto Pinochet. Japón y Chile ayudaron a capturar a Fujimori, dijo Tulchin. ‘‘Hay corrupción, eso es malo. Pero hay que considerar bueno que se hagan esfuerzos por controlarla''.

Los expertos dicen que la cumbre fue significativa porque fue la primera vez que el mundo tomó un enfoque multilateral para terminar con algo tradicionalmente aceptado.

A mediado de los años 90, muchos países latinoamericanos eran nuevas democracias que estaban empezando a aprender cómo investigar a sus líderes políticos. La democracia más el plan de acción de la OEA creó la atmósfera para combatir desde el favoritismo hasta el mal uso de los fondos gubernamentales.

"Lo que era perfectamente normal súbitamente quedó prohibido'', dijo el fucionario retirado del Departamento de Estado Richard Werksman, que fue el primer representante americano en el comité encargado de seguir la convención de la OEA.

Se creó una revisión anual de la corrupción por países, con la publicación de reportes y con información de grupos gubernamentales. Los países compartieron técnicas de investigación y empezaron a publicar sus presupuestos en la Internet.

En el 2001, ellos crearon un mecanismo para seguir los resultados.

Entre los que fueron víctimas del mismo documento que firmaron:

* El presidente Carlos Menem de Argentina, que gobernó de 1989 a 1999. Un año después de la cumbre de Miami, Menem se encontró en medio de un escándalo por haber firmado decretos para vender 6,500 toneladas de armas a Ecuador y Croacia, cuando ambos países estaban en guerra con otras naciones.

Como resultado de esta investigación, el ex presidente fue arrestado en junio del 2001 acusado de asociarse con criminales. Pasó más de cinco meses bajo arresto domiciliario. En el 2003, Menem huyó del país, y las autoridades argentinas emitieron una orden de arresto internacional.

El ex mandatario de 78 años, que ahora vive en Argentina, está aún acusado por la venta de armas.

En abril del presente año, un juez argentino reabrió otro caso relacionado con una explosión en una fábrica militar en 1995 que causó siete muertos y 300 heridos, al parecer un intento de destruir evidencia en el caso de contrabando.

* El presidente Jean-Bertrand Aristide, quien gobernó Haití varias veces. Fue investigado por la oficina de la fiscalía federal de EEUU en Miami por haber recibido supuestamente millones de dólares de parte de traficantes de drogas que pasaron toneladas de cocaína a través de la pobre nación caribeña, según dijeron fuentes federales a The Miami Herald en abril del 2004.

* El presidente Ernesto Pérez Balladares de Panamá, que gobernara de 1994 a 1999. El gobierno de EEUU le retiró la visa para entrar a este país por supuestos vínculos con el tráfico de inmigrantes chinos indocumentados.

* El presidente Juan Carlos Wasmosy de Paraguay, 1993 a 1998: sentenciado a cuatro años de cárcel por "desviar'' unos $10 millones para ayudar a un banco privado que se había ido a la quiebra. El Tribunal Supremo lo eximió de cargos en junio del 2007.

* El presidente Ernesto Samper de Colombia, 1994 a 1998. Cuando Samper visitó Miami para participar en la Cumbre de las Américas de 1994, se le formularon cargos frente a la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes de Colombia de aceptar $6 millones en contribuciones de un cartel de drogas de Cali.

En un juicio que fue intensamente criticado por su falta de imparcialidad, los cargos contra Samper fueron desestimados. Washington le retiró la visa.

* El presidente Arnoldo Alemán de Nicaragua, 1997 al 2002. Alemán firmó la declaración de la Segunda Cumbre de las Américas, celebrada en Chile, donde los presidentes juraron luchar contra el lavado de dinero. Ese fue precisamente uno de los cargos presentados contra Alemán cuando lo sentenciaron en diciembre del 2003 a 20 años de cárcel por malversación.

En una polémica decisión, el Tribunal Supremo de Nicaragua revocó su sentencia en enero del 2009. Washington le retiró la visa.

* El presidente Fabián Alarcón de Ecuador, 1997 a 1998, con un receso de varios meses. Tomó parte en la Segunda Cumbre y luego fue arrestado por 128 días en 1999 acusado de corrupción, por haber nombrado supuestamente unos 1,200 empleados fantasmas cuando era presidente del Congreso.

Alarcón ya no tiene visa para entrar a EEUU.

* El presidente Alfonso Portillo de Guatemala, 2004 a 2004, huyó a México en medio de un escándalo sobre malversación de fondos. Portillo está acusado de autorizar la transferencias de unos $16 millones al Ministerio de la Defensa, una suma que más tarde fue malversada por oficiales del Ejército. Fue extraditado a Guatemala de México en octubre del 2008. Esta semana, una comisión especial de las Naciones Unidas presentó cargos formales en su contra pidiendo enjuiciarlo por corrupción.

"Ojalá pudiera señalar a alguien en la cárcel y seguir la pista directamente a la convención que se firmó. No puedo hacerlo'', dijo Werksman. "Pero es difícil de creer que Fujimori estaría donde está ahora de no ser por este movimiento del que fue parte la convención contra la corrupción. Nunca aceptaré que este esfuerzo haya sido inútil''.

La redactora de The Miami Herald Jacqueline Charles contribuyó a este reportaje.cf,gtd,8,8,7frobles@MiamiHerald.com

txtcf,hvb,8.5 GERARDO REYESBy y FRANCES ROBLES

The Miami Herald cap Fue un sábado de diciembre de 1994 cuando 34 presidentes se reunieron para la primera Cumbre de las Américas en los jardines de Vizcaya.

Allí firmaron lo que fue considerado como el primer acuerdo internacional para detener la corrupción. Se comprometieron a luchar contra ésta con todas sus fuerzas, y lo pusieron por escrito.

Quince años más tarde, casi un 25 por ciento de los firmantes están en la cárcel, han sido encausados o han pasado años eludiendo los cargos.

Varios de los presidentes que asistieron a la cumbre de Miami, y otros que firmaron el pacto de anticorrupción en subsiguientes reuniones de alto nivel, terminaron como objetivo de investigaciones penales, afrontando serios cargos de corrupción o de violación de derechos humanos. Desde Panamá hasta Perú y Paraguay, casi una docena de presidentes latinoamericanos han tenido que combatir acusaciones de fraude, lavado de dinero e inclusive asesinato.

Aunque esto es tristemente irónico, los expertos consideran que, a pesar de todo, fue un progreso.

"En 1994, ‘corrupción' era una palabra prohibida'', dijo el politólogo Gerardo Berthin, radicado en Washington, que elabora programas de buen gobierno y transparencia en todo el hemisferio. "Nadie aceptaba que la corrupción existía. Uno de los éxitos de la cumbre fue cambiar eso. Fujimori acaba de ser condenado. Diez años atrás eso era impensable''.

Esta semana, el Tribunal Supremo del Perú condenó al expresidente de 70 años a 25 años de cárcel por haber autorizado masacres que dejaron 25 muertos. También fue convicto de los secuestros de un periodista y un empresario en 1992.

Presidente de 1990 al 2000, Fujimori dejó el cargo abruptamente en medio de un escándalo de corrupción vinculado con la venta de armas a las guerrillas colombianas, organizada por su principal asesor de inteligencia, Vladimiro Montesinos. Una investigación periodística también reveló que la campaña de reelección de Fujimori había creado "una fábrica de personas'' que falsificaba firmas para inscribirlas en los padrones electorales.

Su convicción no se hubiera podido producir sin la ayuda de Japón y Chile, dos países a los que había huido, dicen los expertos. Esa muestra de cooperación internacional fue uno de los muchos resultados de la Convención InterAmericana Contra la Corrupción de la Organización de Estados Americanos (OEA), el plan de acción elaborado dos años después de la declaración de 1994, dijo Joseph Tulchin, académico del Woodrow Wilson Center y autor del libro La Corrupción en América Latina.

"Con la cumbre, la corrupción se convirtió en un tema internacional. España encausó al general Augusto Pinochet. Japón y Chile ayudaron a capturar a Fujimori, dijo Tulchin. ‘‘Hay corrupción, eso es malo. Pero hay que considerar bueno que se hagan esfuerzos por controlarla''.

Los expertos dicen que la cumbre fue significativa porque fue la primera vez que el mundo tomó un enfoque multilateral para terminar con algo tradicionalmente aceptado.

A mediado de los años 90, muchos países latinoamericanos eran nuevas democracias que estaban empezando a aprender cómo investigar a sus líderes políticos. La democracia más el plan de acción de la OEA creó la atmósfera para combatir desde el favoritismo hasta el mal uso de los fondos gubernamentales.

"Lo que era perfectamente normal súbitamente quedó prohibido'', dijo el fucionario retirado del Departamento de Estado Richard Werksman, que fue el primer representante americano en el comité encargado de seguir la convención de la OEA.

Se creó una revisión anual de la corrupción por países, con la publicación de reportes y con información de grupos gubernamentales. Los países compartieron técnicas de investigación y empezaron a publicar sus presupuestos en la Internet.

En el 2001, ellos crearon un mecanismo para seguir los resultados.

Entre los que fueron víctimas del mismo documento que firmaron:

* El presidente Carlos Menem de Argentina, que gobernó de 1989 a 1999. Un año después de la cumbre de Miami, Menem se encontró en medio de un escándalo por haber firmado decretos para vender 6,500 toneladas de armas a Ecuador y Croacia, cuando ambos países estaban en guerra con otras naciones.

Como resultado de esta investigación, el ex presidente fue arrestado en junio del 2001 acusado de asociarse con criminales. Pasó más de cinco meses bajo arresto domiciliario. En el 2003, Menem huyó del país, y las autoridades argentinas emitieron una orden de arresto internacional.

El ex mandatario de 78 años, que ahora vive en Argentina, está aún acusado por la venta de armas.

En abril del presente año, un juez argentino reabrió otro caso relacionado con una explosión en una fábrica militar en 1995 que causó siete muertos y 300 heridos, al parecer un intento de destruir evidencia en el caso de contrabando.

* El presidente Jean-Bertrand Aristide, quien gobernó Haití varias veces. Fue investigado por la oficina de la fiscalía federal de EEUU en Miami por haber recibido supuestamente millones de dólares de parte de traficantes de drogas que pasaron toneladas de cocaína a través de la pobre nación caribeña, según dijeron fuentes federales a The Miami Herald en abril del 2004.

* El presidente Ernesto Pérez Balladares de Panamá, que gobernara de 1994 a 1999. El gobierno de EEUU le retiró la visa para entrar a este país por supuestos vínculos con el tráfico de inmigrantes chinos indocumentados.

* El presidente Juan Carlos Wasmosy de Paraguay, 1993 a 1998: sentenciado a cuatro años de cárcel por "desviar'' unos $10 millones para ayudar a un banco privado que se había ido a la quiebra. El Tribunal Supremo lo eximió de cargos en junio del 2007.

* El presidente Ernesto Samper de Colombia, 1994 a 1998. Cuando Samper visitó Miami para participar en la Cumbre de las Américas de 1994, se le formularon cargos frente a la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes de Colombia de aceptar $6 millones en contribuciones de un cartel de drogas de Cali.

En un juicio que fue intensamente criticado por su falta de imparcialidad, los cargos contra Samper fueron desestimados. Washington le retiró la visa.

* El presidente Arnoldo Alemán de Nicaragua, 1997 al 2002. Alemán firmó la declaración de la Segunda Cumbre de las Américas, celebrada en Chile, donde los presidentes juraron luchar contra el lavado de dinero. Ese fue precisamente uno de los cargos presentados contra Alemán cuando lo sentenciaron en diciembre del 2003 a 20 años de cárcel por malversación.

En una polémica decisión, el Tribunal Supremo de Nicaragua revocó su sentencia en enero del 2009. Washington le retiró la visa.

* El presidente Fabián Alarcón de Ecuador, 1997 a 1998, con un receso de varios meses. Tomó parte en la Segunda Cumbre y luego fue arrestado por 128 días en 1999 acusado de corrupción, por haber nombrado supuestamente unos 1,200 empleados fantasmas cuando era presidente del Congreso.

Alarcón ya no tiene visa para entrar a EEUU.

* El presidente Alfonso Portillo de Guatemala, 2004 a 2004, huyó a México en medio de un escándalo sobre malversación de fondos. Portillo está acusado de autorizar la transferencias de unos $16 millones al Ministerio de la Defensa, una suma que más tarde fue malversada por oficiales del Ejército. Fue extraditado a Guatemala de México en octubre del 2008. Esta semana, una comisión especial de las Naciones Unidas presentó cargos formales en su contra pidiendo enjuiciarlo por corrupción.

"Ojalá pudiera señalar a alguien en la cárcel y seguir la pista directamente a la convención que se firmó. No puedo hacerlo'', dijo Werksman. "Pero es difícil de creer que Fujimori estaría donde está ahora de no ser por este movimiento del que fue parte la convención contra la corrupción. Nunca aceptaré que este esfuerzo haya sido inútil''.

La redactora de The Miami Herald Jacqueline Charles contribuyó a este reportaje.

frobles@MiamiHerald.com

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