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Chávez militariza la represión de opositores

El régimen del presidente Hugo Chávez, que hasta ahora se había preocupado por mantener las formas democráticas, está adoptando un giro militarista y represivo cada vez más radical contra disidentes y opositores, que está causando preocupación e inquietud en el país suramericano.

En la más reciente de estas actuaciones, un comando de oficiales de inteligencia militar fuertemente armados detuvieron esta semana al general retirado y ex ministro de la Defensa, Raúl Baduel, otrora aliado de Chávez pero desde el 2007 un acerbo crítico del chavismo.

Baduel está acusado de corrupción administrativa mientras fue ministro, pero según analistas el prestigio que mantiene entre los mandos militares altos y medios, entre ellos jerarcas prochavistas, lo convirtió en un hombre "peligroso'' para el régimen.

Las fuerzas armadas también han actuado contra personalidades y actos de la oposición, principalmente contra los líderes que ganaron cargos de elección popular en los comicios regionales de noviembre del 2008.

La ofensiva policíaco-militar, cuyo furor no tiene precedentes en los 10 años de gobierno chavista, ha hecho aumentar el tono de las alarmas y la polarización en el país petrolero.

En las últimas dos semanas efectivos del Ejército y de la Guardia Nacional, las dos fuerzas más leales al Presidente, han ocupado militarmente puertos y aeropuertos civiles, mercados populares tradicionales, tribunales, medios de comunicación y centros comunitarios de salud.

Al mismo tiempo, concentraciones políticas de la oposición han sido abiertamente rodeadas y hostigadas por soldados armados y apoyados por tanquetas, como ocurrió hace dos semanas en San Cristóbal, en los Andes venezolanos, y el pasado fin de semana en el municipio Chacao, en el este de la capital venezolana.

El gobierno ha justificado las operaciones diciendo que son de índole militar, aunque no ha habido ninguna oposición ni combates.

La abrumadora cantidad de militares en el gobierno, que ocupan cargos clave en empresas estatales y ministerios, no es nueva y se mantiene, pero la presencia activa en tareas represivas aumenta a medida que avanza el intento de Chávez de imponer su modelo de socialismo del siglo XXI.

Hasta ahora el uso de la fuerza militar se restringió al apoyo de autoridades civiles para expropiar haciendas o terrenos baldíos y a reprimir las protestas callejeras. Pero desde hace varios meses el gobierno emplea a los militares para todo tipo de operaciones.

El 18 de marzo unos 300 efectivos de la Guardia Nacional tomaron las instalaciones de Puerto Cabello, en el estado Carabobo, en el centro del país. El puerto internacional de Guamache, en la isla de Margarita, en el oriente venezolano, fue tomado por una fragata misilística y 300 marinos.

Se trata de una "arremetida militarista y centralista'', denunció el gobernador de Carabobo, Henrique Salas Feo, del opositor Proyecto Venezuela.

Esta semana, siguiendo una orden del Tribunal Supremo de Justicia, varios efectivos de la Guardia Nacional ocuparon las oficinas de la aerolínea Aeropostal en Caracas para hacer cumplir una expropiación anunciada por el presidente Chávez.

El fin de semana pasado otro numeroso contingente armado penetró y prohibió el acceso al Mercado Popular de Chacao, uno de los cinco municipios de la capital venezolana, controlada por la oposición, para hacer efectivo el deseo del gobierno de instalar allí uno de los megamercados con alimentos a bajo precio, pero sin que mediara trámite civil alguno, denunció el alcalde Emilio Graterón.

"Buscan una provocación política para generar violencia y tomar un terreno clave en el corazón de la ciudad'', dijo Graterón a El Nuevo Herald.

En una conferencia de prensa el martes, Evelyn Trejo, esposa del alcalde de Maracaibo, Manuel Rosales, denunció que ella y algunos de sus hijos han sido hostigados y perseguidos por la Guardia Nacional, el Ejército y cuerpos policiales.

Ante la avanzada militarista, la oposición está desarrollando estrategias creativas y atrevidas sin precedentes.

Por ejemplo, cuando un grupo de agentes de la Guardia Nacional intentó ocupar un centro de atención sanitaria en el estado Miranda, el gobernador opositor Henrique Capriles Radonsky ordenó que los médicos al frente del consultorio popular formalizaran la entrega al militar al mando de la ocupación.

"El oficial pidió instrucciones a sus superiores sobre cómo manejar la situación y tuvieron que irse porque no aceptaron recibir el consultorio'', dijo Radonsky a El Nuevo Herald.

El alcalde metropolitano de Caracas, por su parte, hizo un llamado a los militares a desobedecer las últimas órdenes del gobierno chavista porque, alegó, infringen la Constitución, principalmente en los artículos sobre la descentralización y la legítima autoridad de los gobernadores sobre puertos y aeropuertos.

"Hago un llamado a la Fuerza Armada Nacional a que tenga presente el concepto de desobediencia de actos ilegales'', indicó el alcalde Ledezma durante una concentración política en San Cristóbal el 28 de marzo.

El acto opositor, que contó con la asistencia de importantes líderes como el gobernador de Táchira César Pérez Vivas, y el gobernador de Miranda, Henrique Capriles Radonsky, fue hostigado por fuerzas militares que rodearon las zonas aledañas al evento.

Ledezma también advirtió a los militares que si continúan apoyando "actos inconstitucionales, si siguen cometiendo delitos contra los derechos humanos, tengan pendiente que existe el Estatuto de Roma, que está vigente en todo el mundo''.

"¿Para qué toda esta parafernalia militar, completamente innecesaria?", se preguntó Teodoro Petkoff, director del diario Tal Cual y frecuente crítico de Chávez. "Para asustar, sin duda, pero, más que todo, para hacer muy visible la condición militar y militarista del régimen'', acotó.

Petkoff dijo que la Fuerza Armada venezolana actúa "como un ejéricto de ocupación de su propio país'' como "en los tiempos del general Marcos Pérez Jiménez, cuando las entonces denominadas, en plural, Fuerzas Armadas Nacionales cumplían también el mismo papel''.

ocasto@herald.com

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