Nation & World

Miami buscará proteger el edificio Bacardí

La ciudad de Miami está dando pasos para designar como monumento histórico la famosa sede de Bacardí en Biscayne Boulevard, lo que impediría la demolición y alteración de la célebre torre de losas azules y blancas y de su característico anexo.

La sorpresiva medida, iniciada por el alcalde Manny Díaz, llega cuando Bacardi USA se prepara para abandonar el edificio --su sede corporativa desde 1963-- mudándose a Coral Gables. Esto ha sucitado preocupación sobre el destino de los edificios, que algunos preservacionistas y arquitectos consideran como de los más distinguidos e históricamente significativos del Miami de los años 60.

La junta de preservación histórica de la ciudad tiene autoridad legal para proteger edificios independientemente de los deseos de sus dueños, y lo hace habitualmente.

Pero la ciudad está procediendo con insólita rapidez.

La funcionaria de preservación Ellen Uguccioni le ha pedido a la junta autorización para iniciar el proceso de designación. Habrá una votación el 7 de abril.

Si la junta está de acuerdo, dijo Uguccioni, espera regresar en un período de 30 días para una audiencia final. Eso requiere un reporte completo que analice el significado histórico y arquitectónico de los edificios y que defienda su preservación.

Algunos fanáticos de los edificios dicen que sus méritos prácticamente garantizan la designación.

Bacardí no ha comentado sobre sus planes para los edificios. Un portavoz de la corporación declinó el jueves referirse a la potencial designación y se limitó a decir que Bacardí se había enterado por primera vez esta semana en una carta de la ciudad.

"Tenemos las mejores intenciones con nuestros edificios'', dijo Patricia Neal, portavoz de Bacardí. "Estamos estudiando una serie de opciones pero no tengo nada más que decir''.

Si Bacardí objeta a la designación histórica, pudiera apelar una decisión de la junta de preservación en la Comisión de la Ciudad de Miami. En el pasado, los comisionados se han mostrado renuentes a revocar las decisiones de la junta.

El jueves no se pudo contactar a Díaz para que comentara. Uguccioni dijo no saber si el alcalde se había comunicado con alguien en Bacardí en torno a la designación.

La rapidez de la ciudad ha sorprendido hasta a partidarios de la designación de los edificios.

Iván Rodríguez, miembro de un grupo informal de arquitectos que ha estado explorando formas de conseguir el apoyo de Bacardí para la preservación de los edificios, dijo que ninguno sabía del plan de la ciudad.

Aunque el grupo ha estado vacilante en solicitar la designación antes de haber hablado con los ejecutivos de Bacardí y con miembros de la familia, Rodríguez dijo que le daba la bienvenida a la medida de la ciudad.

"Definitivamente es una medida muy positiva por parte de la ciudad'', dijo Rodríguez, antiguo director de preservación del Condado de Miami-Dade.

"Al mismo tiempo, creo que es igualmente importante iniciar un diálogo para que la administración de Bacardí pueda ver que la preservación de los edificios no es un obstáculo para ellos, ya decidan retener los edificios o venderlos''.

La designación califica a las estructuras históricas para recibir donaciones, exenciones fiscales y de zonificación y otros incentivos destinados a promover la renovación, observó.

En un reporte preliminar, Uguccioni calificó el conjunto de edificios como "uno de los más icónicos de Miami'' y como una obra maestra del modernismo.

"Aunque relativamente jóvenes al perfil urbano del sur de la Florida, la presencia de los edificios de Bacardí en Biscayne Bolevard se ha convertido en un monumento de facto, y algo que muchos visitantes consideran necesario ver'', escribió.

Aunque es la más vieja de las dos estruturas, a la torre de 1963, obra del arquitecto Enrique Gutiérrez, nacido en Cuba, le faltan un poco para llegar al umbral de los 50 años, necesario para una designación, escribió Uguccioni. Sin embargo, la excepcional significación del conjunto --incluyendo el anexo de 1973 por el arquitecto Ignacio Carrera-Justiz-- amerita su inmediata preservación.

Esa significación se extiende al papel de la sede como un emblema de la temprana llegada de refugiados cubanos a Miami tras la revolución de 1959 y el nuevo panorama cultural que eso significó, escribió.

Bacardí mudó sus operaciones corporativas a Miami cuando el gobierno de Fidel Castro confiscó sus bienes y sus operaciones en 1960.

aviglucci@MiamiHerald.com

  Comments