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Se cae acuerdo de los Marlins con minorías

El compromiso de los Florida Marlins de asignar millones de dólares en contratos para la construcción de su futuro estadio a negocios propiedad de afroamericanos fue anulado.

Sólo cuatro días después de que el equipo y los líderes negros firmaran el acuerdo, todos coincidieron en anularlo porque el abogado del Condado Miami-Dade, Robert Cuevas, dijo que el pacto violaría fallos judiciales que les prohíben a los gobiernos conceder contratos con base en la raza.

"Estamos muy decepcionados con la interpretación de la ley del asesor legal del condado'', dijo Bill Diggs en un comunicado en el que anunció la cancelación del acuerdo. Diggs es el presidente de la Cámara de Comercio de Miami-Dade, que representa a los empresarios negros.

"Siempre hemos creído y seguimos creyendo, que el pacto entre tres partes privadas no contradice ninguna ley federal'', planteó el presidente de los Marlins, David Samson, en la misma declaración, refiriéndose al equipo, la cámara y el capítulo local de la NAACP.

Los Marlins les habían prometido a los empresarios negros 15 por ciento del trabajo de la contribución de $120 millones del equipo a la construcción del estadio. El club también prometió 15 por ciento del presupuesto operativo a empresas propiedad de negros una vez que el estadio abra sus puertas en el 2012.

Tanto el Condado de Miami-Dade como la Ciudad de Miami están financiando el resto del proyecto del estadio, el parqueo y las obras públicas por valor de $639 millones. Eso significa que la reglas de los proyectos públicos se aplican al acuerdo del estadio, alegó Cuevas.

La abrupta muerte del acuerdo finaliza cuatro días de dramas legales que saltaron de los corredores del ayuntamiento a las ondas de la radio negra local.

La saga empezó inocentemente con la jubilosa ceremonia de firma en Jungle Island el viernes pasado.

"Durante mucho tiempo, se le han hecho promesas a la comunidad afroamericana y esas promesas se ha roto con mucha facilidad'', dijo Victor T. Curry, presidente del capítulo local de la NAACP.

"Hoy, los Marlins han mantenido su promesa de incluir a nuestra comunidad'', añadió antes de firmar.

Samson reconoció que no podía hacer nada para cambiar el pasado pero prometió que el acuerdo iba a cambiar lo que sucediera en el futuro. Y luego añadió: "Siempre le dijo a la gente que no se comprometan con algo que no vayan a poder cumplir''.

Para la tarde del viernes, sin embargo, Cuevas les había dicho a los comisionados del Condado que no podía aprobar el acuerdo del estadio, o siquiera permitir que se pusiera a votación, mientras el pacto estuviera vigente.

En una reunión que se organizó rápidamente el lunes con Samson, Curry y los abogados de la Ciudad y el Condado, Cueva rehusó cambiar de posición.

Curry, un ministro y una poderosa voz en la comunidad negra de Miami, fue a la radio para denunciar a Cuevas como "mezquino y condescendiente''.

Curry calificó todo el proceso de "desalentador''. Dijo que sólo había estado tratando de garantizar que "que todo el mundo que fuera a la mesa saliera de ella con algo''.

El comisionado de Miami-Dade Carlos Gímenez --un crítico del estadio-- acusó a los Marlins de saber que el acuerdo estaba condenado pero que prosiguieron con él para buscar el apoyo de la comunidad negra.

jdolan@MiamiHerald.com

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