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Estados Unidos en la peor recesión de la posguerra

Los empleos fabriles desaparecieron. La inflación se disparó. El desempleo aumentó a niveles alarmantes y los hambrientos hacían fila para recibir alimentos.

No fue la Gran Depresión, sino la recesión de 1981-1982, considerada ampliamente la peor del país desde la depresión.

Esos tiempos difíciles durante la presidencia de Ronald Reagan es un hito oscuro de hasta dónde pueden llegar las cosas. Sin embargo, la recesión de hoy pudiera agravar todavía más la situación económica.

Si se prolonga hasta abril --como casi seguramente sucederá-- esta será la más larga de la posguerra. Las recesiones de 1981-1982 y 1973-1975 duraron 16 meses cada una.

El desempleo no ha llegado a los niveles de 1982 y el Producto Interno Bruto no ha bajado tanto. Pero las consecuencias de esta recesión tocan a más personas y la incertidumbre sobre la salud económica del país es peor que en 1982.

En ese entonces, si alguien preguntaba si el país experimentaría algo parecido a la Gran Depresión, la respuesta era: claro que no, dijo Murray Weidenbaum, presidente del Consejo de Asesores Económicos de la presidencia durante el gobierno de Reagan.

"Hoy no tenemos esa certidumbre'', dijo. "No se trata sólo de que la desaceleración es fuerte y amplia, sino que muchos están preocupados de que será una crisis larga y sustancial'', acotó.

Durante meses, los titulares noticiosos han comparado esta recesión con la que comenzó en julio de 1981 y terminó en noviembre de 1982.

* Los informes de enero mostraron que 207,000 empleos fabriles desaparecieron en la mayor baja mensual desde octubre de 1982.

* Las ventas de los mayores fabricantes de autos bajaron todavía más en febrero, colocando al sector en camino de sus peores ventas mensuales en más 27 años.

* Los constructores de vivienda tuvieron en el 2008 su peor año de ventas de casas nuevas desde 1982.

* Hoy hay 12.5 millones de desempleados, más que en 1982.

"Creo que la mayoría de la gente piensa que ahora la situación es peor que en 1982'', dijo John Steele Gordon, historiador financiero. "No creo que mucha gente piense que llegaremos a lo de 1932, pero es probable que sea la peor crisis de la posguerra''.

La recesión de 1982 fue impulsada por el deseo de eliminar la inflación. Para enfrentar una década de alta inflación, Paul Volcker, entonces presidente de la Reserva Federal y ahora asesor financiero del presidente Barack Obama, elevó las tasas de interés a niveles no vistos desde la Guerra Civil. Eso controló la inflación, pero con graves consecuencias.

Las zonas más golpeadas fueron la región industrial del medio oeste; el noroeste, donde el sector forestal sufrió a causa de la baja en la construcción, y algunos estados del sur, donde la recesión golpeó más tarde.

Los frustrados trabajadores escaparon a llamado cinturón del sol para encontrar empleo. En Michigan, que lideraba el país en desempleo, los diarios ofrecieron a los desempleados del sector automotriz anuncios gratis en los clasificados. Las hipotecas tenían intereses superiores al 10 por ciento. Cuando la recesión de 1982 terminó, el índice de desempleo era del 10.8 por ciento.

Al igual que hoy, esa recesión llevó a recriminaciones políticas.

Cuando el gobierno reportó un índice de desempleo de 10.1 por ciento en septiembre de 1982, los sindicatos protestaron frente a la Casa Blanca. Unos cuantos se encadenaron a la entrada del Departamento del Trabajo. La Cámara de Comercio de Estados Unidos calificó la situación de una tragedia y culpó a los demócratas. Por su parte, los demócratas dijeron que era una tragedia y culparon a Reagan.

Incluso meses después que la recesión terminó oficialmente, Reagan fue recibido en Pittsburgh con cartelones que decían: "Queremos trabajo, Sr. Hoover'' y "Reagan dice que su programa económico funciona: ¿tiene usted empleo''. El presidente Herbert Hoover está vinculado para siempre a la historia con la Gran Depresión.

Los que no la pasaron tan mal no recuerdan bien la recesión de 1981-1982.

Para las cosas fueron diferentes para Jim O'Connor, de Pekin, Illinois, quien era presidente del Local 974 del sindicato United Auto Workers cuando Caterpillar Tractor Co. comenzó a despedir empleadores en Peoria en los años 80.

Quizás el tiempo ha aliviado el dolor de O'Connor, pero dice que los problemas que enfrentan los trabajadores de hoy son peores que durante la recesión que sobrevivió hace casi tres décadas.

"Los días de salir de una planta y entrar en otra al otro lado de la calle se acabaron'', dijo O'Connor, quien se retiró de Caterpillar en el 2001 pero piensa conseguir un empleo a tiempo parcial para ayudarse a pagar el seguro médico.

"Cuando me contrataron en Caterpillar en 1968 teníamos varias fábricas aquí. Ahora casi todas están en otros países o en los estados del sur. Los sindicatos no tienen la misma fuerza para negociar. De manera que estos jóvenes no sólo están sin empleo. Tampoco ganaban un salario decente cuando perdieron el trabajo'', agregó.

Al igual que hizo Reagan entonces, Obama apela a la esperanza. El problema es que la gente no puede ver ver la luz al final del túnel, dijo William Niskanen, asesor económico de Reagan.

Y hay poca esperanza de que los problemas se alivien. El desplome del precio de la vivienda y las acciones han afectado significativamente el patrimonio familiar. La gente est preocupada de que puede perder el empleo, su casa y sus ahorros de retiro en un momento en que el costo de los servicios médicos pesa más sobre los ingresos.

"En los años 80 la gente sabía que la inflación bajaría, y así fue'', dijo Niskanen. "Había una sensación de que el país iba a pasar por tiempos difíciles como precio de controlar la inflación y que la situación se normalizaría. Pero hoy no podemos ver ningún beneficio de lo que sucede''.

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