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Estafan al Medicare por partida doble

En enero del 2007 el Medicare cerró 18 empresas de equipos médicos en Miami-Dade después que investigadores informaron a la entidad federal que eran empresas fantasmas.

Pero cuando el Medicare escuchó las apelaciones, rápidamente recuperaron la legalidad, pera ser encausadas ese mismo año por presentar más de $10 millones en reclamaciones falsas ante la misma entidad que les había permitido seguir operando, según muestran documentos.

El Medicare terminó pagándoles al menos $5 millones. A pesar de que la mayoría de los encausamientos terminaron en un fallo de culpabilidad, nunca se ha recuperado el dinero.

"El fraude médico en Miami es viral y esos delincuentes lo hacen extenderse', dijo Kirk Ogrosky, subjefe de Fraude Médico en el Departamento de Justicia.

En el otoño pasado la Inspectoría General del Departamento de Salud y Servicios Humanos citó a las 18 entidades de equipos médicos en un informe crítico que concluye que el sistema de apelaciones del Medicare es inefectivo porque le faltan reglas estrictas de evidencia. Las autoridades del Medicare no concuerdan.

"Siempre es inquietante ver que 18 empresas de este tipo vuelvan a operar'', admite Kimberly Brandt, directora de Control de Fraude del Medicare. "Habrán vuelto, pero no por mucho tiempo, lo que quiere decir que debíamos haberlas vigilado más de cerca''.

Pero casi seis meses después autoridades del Medicare le dijeron a The Miami Herald que todavía no han establecido nuevas pautas para evitar que empresas fraudulentas de equipos médicos recuperen los privilegios de facturarle a la entidad, como recomienda el inspector general. Brandt dijo que el cambio de directivos ha causado demoras.

The Miami Herald, en una solicitud de documentos públicos, obtuvo los nombres de 18 operadoras de equipos médicos de Miami-Dade que facturaron fraudulentamente al Medicare respiradores, prótesis y otros artículos durante varios años.

Entre los culpables están: Celso González, Iliana Evora Hernández, Oscar R. Martínez y Rafael Turro, todos de Miami-Dade.

Cuando la fiscalía federal encausó a los cuatro en septiembre del 2007, las dos compañías que tenían, Medwell Equipment Corp. en Doral y R&E Medical Equipment en Miami, habían facturado casi $2 millones en cuentas falsas y el Medicare les había pagado más de $550,000.

Los cuatro, que se declararon culpables, estafaron al Medicare con números robados de identificación de médicos para ordenar suministros que no eran médicamente necesarios o no se entregaron a los pacientes, según los documentos judiciales.

También adquirieron facturas falsas para respaldar los cobros y el pago de sobornos a pacientes que les dieron sus números de Medicare para que facturaran fraudulentamente a su nombre.

En el sur de la Florida nada de esto es raro.

El año pasado The Miami Herald denunció numerosos ejemplos de fraude al Medicare en una serie de artículos sobre la industria de equipos médicos, clínicas de tratamiento del VIH y agencias de atención médica a domicilio, señalando no solamente a delincuentes que estafan al sistema, sino también las normas del Medicare, que paga cuentas sin verificar.

El problema está tan generalizado en el sur de la Florida --al menos $2,500 millones en facturas falsas al año, según los expertos-- que la región está reconocida como la capital del fraude al Medicare en el país.

El Medicare es un programa federal de servicios médicos para los ancianos y discapacitados.

La semana pasada el presidente Barack Obama, en un discurso dirigido al Congreso, dijo que acabar con el fraude al Medicare es una prioridad, mientras, los legisladores tratan de reformar el abrumado sistema de salud.

El informe del inspector general dado a conocer en octubre llamaba la atención sobre un ejemplo de los errores del Medicare.

El informe indicó que el Medicare permitió a más de 220 compañías de suministros médicos del sur de la Florida --principalmente en Miami-Dade-- que fueron cerradas en enero del 2007, volver a operar después de las apelaciones.

Funcionarios de audiencia del Medicare reinstauraron a las firmas los privilegios de facturación aunque varias visitas de inspectores de Salud y Servicios Humanos (HHS) a fines del 2006 demostraron que no tenían oficinas ni empleados.

El inspector general del HHS, Daniel R. Levinson dijo que el proceso de apelaciones del Medicare no tenía normas para establecer que las compañías son legítimas.

Algunos suministradores de equipos médicos entregaron fotografías y licencias, mientras que otros presentaron sus contratos de alquiler y facturas de electricidad y agua. Otros entregaron declaraciones juradas diciendo que sus negocios estaban abiertos en la fecha de las visitas de los inspectores.

En última instancia, la mayoría de las compañías readmitidas perdieron de nuevo sus privilegios de facturación más adelante en el 2007 cuando un contratista gubernamental envió inspectores a sus sedes y encontró poca actividad o ninguna.

"Nuestras conclusiones sugieren que se necesita una revisión más crítica de los tipos de pruebas que entregan los suministradores para asegurar que las empresas fantasma no puedan regresar al sistema', escribió Levinson.

Kerry Weems, ex administrador interino del Medicare, concordó en una carta, expresando que la entidad "debe estudiar la posibilidad de establecer normas'' de pruebas en las apelaciones.

Pero el Medicare no ha informado al inspector general de ningún cambio en sus normas, según Don White, portavoz de la oficina de Levinson.

El sistema de apelaciones de Medicare permitió a las hermanas María Hernández y Maivi Rodríguez, y a su madre, Marta Jiménez, que volvieran a operar después que les cerraron su empresa en enero del 2007. Las mujeres siguieron operando dos empresas de Miami-Dade, Action Best Medical Supplies y Esmar Medical Equipment, hasta que fueron acusadas cuatro meses después.

Las tres mujeres, conjuntamente con una dermatóloga de Miami, la doctora Ana Caos, fueron halladas culpables en mayo del año pasado de confabularse para estafar al Medicare y presentar facturas falsas por valor de $620,000 por medicamentos en aerosol.

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