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Supremo suspende a prominente abogado

Un abogado que atrajo gran publicidad por cobrar millones de dólares a la Arquidiócesis de Miami en casos de abuso sexual de sacerdotes fue suspendido un año y medio por la Corte Suprema de la Florida.

Jeffrey M. Herman, que manejó más de 50 demandas por negligencia contra la Arquidiócesis tendrá que abandonar su trabajo en los casos restantes y en cualquier otro litigio porque el alto tribunal lo halló culpable de mala conducta profesional.

"Herman no podrá aceptar nuevos casos hasta que sea le permita trabajar como abogado en la Florida'', escribió el tribunal en una opinión de 20 páginas.

Herman infringió las normas sobre conflictos de interés del Colegio de Abogados de la Florida al establecer una compañía de aviación a fines de los años 1990 que competía directamente con la de uno de sus clientes, todo sin revelarlo.

El cliente, Aero Controls, de Seattle, demandó a Herman y a su bufete. Tras llegar a un acuerdo extrajudicial en el 2005, Aero lo denunció al Colegio de Abogados.

En una declaración dada a conocer ayer, Herman admitió haber invertido en una compañía de arrendamiento de aviones, Nation Aviation, y no lo reveló a un cliente que trabajaba en el sector de piezas de repuesto para aviones.

"No hubo alegación alguna de que mi trabajo como abogado en representación de ese cliente comprometiera mis intereses en la otra compañía'', dijo Herman, de 48 años, cuyo bufete está en Aventura.

"Yo me opuse a la imposición de sanciones en mi contra en el proceso disciplinario, pero ahora que el tribunal ha tomado una decisión no ejerceré la ley durante el período de suspensión'', afirmó Herman, quien disputó su culpabilidad y luego argumentó que en el peor de los casos merecía una reprimenda pública del Tribunal Supremo estatal.

"En lugar de eso usaré mi tiempo para ayudar de otras maneras a las víctimas de abuso sexual'', dijo.

El proceso de la denuncia presentada ante el Colegio de Abogados de la Florida fue presidida por un árbitro, el juez del Condado Miami-Dade Antonio Arzola, quien concluyó que la compañía de aviación de Herman había contratado a un vendedor para Aero Controls, el cliente de su bufete, en 1999.

El vendedor generó más de $880,000 en ventas de piezas para la empresa de Herman, Nation Aviation.

Herman no era solamente un inversionista personal en Nation Aviation, sino que su bufete representaba a la nueva compañía mientras asesoraba a Aero Controls.

"Su decisión de no revelar información fue deshonesta y engañosa'', escribió el juez en su informe, que recomendó una suspensión de tres meses para Herman.

Pero el Tribunal Supremo estatal, que tiene la última palabra, no consideró la sanción lo suficientemente estricta y le impuso un año y medio, además de $11,741 en costos que debe pagar al Colegio de Abogados de la Florida.

Con la suspensión de Herman, su ex socio jurídico, Stuart Mermelstein, asumirá todos los casos en curso de abuso sexual del bufete contra la Arquidiócesis de Miami y otros acusados en la Florida y diferentes lugares.

Mermelstein está asociado con Adam Horowitz, quien antes fue abogado de un bufete de Miami que representaba la Arquidiócesis. Horowitz dijo que no se ocupa de ningún caso de negligencia contra la Arquidiócesis.

"Ahora que [Herman] fue suspendido, yo representaré los derechos de los clientes en la demanda civil y continuaré tomando casos nuevos'', dijo el viernes Mermelstein.

La asociación de Mermelstein con Herman se hizo especialmente lucrativa tras la ola nacional de escándalos de abuso sexual de sacerdotes católicos en el 2002. Herman jugó el papel de promotor, atrayendo a docenas de supuestas víctimas de abuso y otros delitos sexuales por parte de sacerdotes de la Arquidiócesis de Miami.

El año pasado la Arquidiócesis reportó haber pagado $21.3 millones en casos de abuso sexual por parte de sacerdotes, en su mayoría a clientes de Herman. El bufete recibió honorarios de contingencia de hasta 30 por ciento, generando millones en ganancias.

Herman se hizo conocido por enviar regularmente notas de prensa sobre sus casos y celebrar conferencias de prensa en su bufete, en las oficinas de la Arquidiócesis en Miami Shores y en iglesias donde los sacerdotes acusados habían trabajado otrabajaban.

En su oficina de Aventura, Herman casi llegó a las manos con un sacerdote católico, Alvaro Guichard, quien se presentó a una conferencia de prensa. Herman había acusado a Guichard de abusar sexualmente a un puñado de víctimas que fueronmonaguillos.

Guichard, a quien las autoridades catolicas habían suspendido como sacerdote, negó las alegaciones y luego demandó a Herman por difamación.

Una portavoz de la Arquidiócesis se negó a comentar sobre la suspensión de Herman por el Tribunal Supremo de la Florida.

"No sería apropiado hacer comentarios sobre este asunto'', dijo la portavoz Mary Ross Agosta.

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