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Los reyes conquistan la Florida

Es poco frecuente ver sangre azul en Miami, y la que se deja ver, suele ser dudosa. Por eso cuando llega la realeza auténtica suenan los cañonazos de salva, figurativamente, y algunos afortunados que sueñan con ser parte de la aristocracia pueden codearse con los monarcas, al menos durante una velada.

Esa fue la experiencia vivida anoche por 400 personas que cenaron, por $1,000 cada una, junto a los Reyes de España, sus majestades Juan Carlos I y Sofía, en una gala de etiqueta en el hotel Biltmore que honró la haute cuisine ibérica. Una constelación de chefs estrellas prepararon el festín gastronómico y deleitaron el paladar de los comensales.

Los monarcas, de visita en la Florida para celebrar los 450 años de la fundación de Pensacola por colones españoles y participar en la Feria de Vinos y Alimentos de South Beach, fueron agasajados por todo lo alto con un derroche de lujo, como Miami muy bien sabe hacerlo.

Con su presencia, los Reyes inauguraron una larga e intermitente serie de eventos culturales, históricos y comerciales que en el próximo quinquenio aspiran a resaltar el legado hispano al establecimiento de la Florida. En el 2013, se conmemoran 500 años de la llegada del explorador Juan Ponce de León, quien designó el nombre del estado inspirado por su abundante flora, y en el 2015 se cumplen 450 años de la fundación de San Agustín, la ciudad más antigua de Estados Unidos.

"El papel de los españoles en la exploración y nacimiento de Estados Unidos sigue siendo una asignatura pendiente en el conocimiento a ambos lados del Atlántico de la historia de Norteamérica'', explicó Emilio Sánchez, presidente de la recién creada Fundación España-Florida 500 años, que pretende difundir estos hechos históricos.

"Transmitir el orgullo de la importancia del legado histórico hispano puede ser aprovechado por la comunidad hispana para enraizarse más en este país e incrementar su influencia política y cultural de la mano de ese cambio en la percepción histórica'', añadió Sánchez.

En 1559, el explorador español Tristán de Luna tocó tierra con 11 barcos en Pensacola, considerado el primer asentamiento europeo en lo que luego sería Estados Unidos, aunque la expedición fue diezmada por un huracán dos años más tarde. La bahía de Pensacola fue visitada nuevamente por otra expedición española 135 años después.

El jueves, la pareja real colocó una guirnalda en la Plaza Fort George ante el monolito erigido en memoria de Bernardo de Gálvez, quien ganó en 1781 a los británicos la Batalla de Pensacola, con la cual la Corona española recuperó Florida.

Niños vestidos con los colores de la bandera española y miles de personas con pancartas dándoles la efusiva bienvenida se enfilaron a lo largo de la ruta desde la playa de Pensacola hasta el centro de la ciudad en el noroeste del estado.

"Estamos agradecidos. Sin los españoles, no tendríamos la Florida'', les dijo a los monarcas el gobernador Charlie Crist, su anfitrión.

El momento cumbre para los entusiastas fue la alocución del rey Juan Carlos al mediodía desde el balcón del museo T.T. Wentworth en el casco histórico.

"Hoy estamos en Pensacola para decirles que España valora su compromiso para preservar el legado hispano. Estamos orgullosos de sus ancestros y admiramos como la descendencia (hispana) ha ayudado a construir este país'', expresó el monarca.

Juan Carlos I recibió una ovación cuando afirmó que "aquí, en Pensacola, empezó una etapa nueva, en la que crecería esta gran nación, amiga y aliada de España''.

Después de reiterar que la figura de De Gálvez recuerda "que también hoy muchos hombres y mujeres de Estados Unidos y de España dedican sus mejores esfuerzos a reforzar las mutuas relaciones'', el rey proclamó: "estamos orgullosos de vuestros antepasados''.

En Miami, al bajar de la limosina anoche, los reyes se dirigieron a la recepción en el hotel Biltmore, donde más de 20 bodegas españolas convidaron sus vinos en una gran terraza iluminada de rojo y amarillo. Entre los platos servidos había crema de queso trufado, borracho de pan y aceite de oliva, y gazpacho de pepino y caviar de pimentón amarillo.

Desde antes que comenzara la gala, cerca de una docena de manifestantes anticastristas protestó frente al hotel por la visita de los Reyes.

Mientras vociferaban insultos contra los monarcas, mostraban carteles que decían "Libertad para Cuba. Ayudar a Castro es un crimen'', y "Gob. de España apoya al terrorismo de los Castro''.

Este viernes el Rey participará en un encuentro empresarial en el hotel Four Seasons de Brickell para promover las relaciones comerciales bilaterales en el campo de las energías renovables y la tecnología.

Finalmente, asistirá a la ceremonia de apertura del pabellón Los Vinos de España en el Festival de Vinos y Alimentos de South Beach, durante un evento para miembros de las industrias vinícola, hotelera y de restaurantes, en el que estarán representados 150 productores de los más reconocidos del mundo.

Este artículo contiene información tomada de los servicios cablegráficos de El Nuevo Herald.

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