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Niegan retiro de fondos a clientes de Stanford

Sucursales del Stanford International Bank y de algunos afiliados en América Latina negaron el miércoles la atención a los ahorradores asustados que buscaban retirar su dinero luego que los reguladores federales estadounidenses acusaron al financiero texano R. Allen Stanford de perpetrar un fraude de 8.000 millones de dólares contra sus inversores.

Algunos clientes llegaron a Antigua en aviones privados y recorrieron en automóvil la carretera que lleva a las oficinas generales del banco, donde se les dijo sin embargo que todos los activos habían quedado congelados, a la espera de una investigación por parte de los reguladores financieros de la isla.

"No sé qué pensar. Tengo aquí los ahorros de toda mi vida'', reveló Reinaldo Pinto Ramos, de 48 años, dueño de una firma venezolana de programas informáticos, quien llegó el viernes en un avión fletado desde Caracas, con otros inversionistas, para revisar sus cuentas. "Esperamos ver alguna señal positiva''.

Los reguladores federales y políticos de muchos países latinoamericanos dieron en tanto pasos para controlar el daño, luego que la Comisión de Valores y Cambio (SEC) de Estados Unidos interpuso cargos civiles de fraude al multimillonario, el martes.

Las autoridades de Colombia suspendieron el miércoles las actividades de la firma de corretaje Stanford International Bank para proteger "a clientes e inversionistas'', según un comunicado de la Superintendencia de Finanzas de Colombia.

En Venezuela, donde Stanford Bank tiene 14 sucursales y unos 15.000 clientes, el principal regulador bancario del país también hizo un llamado a la calma.

El superintendente de bancos Edgar Hernández advirtió que además de depositantes locales, un grupo de venezolanos tienen otros 2.500 millones de dólares depositados en el Stanford Bank de Antigua, donde se ha registrado una corrida de asustados inversionistas.

"Si las personas persisten en las corridas bancarias por pánico, eso precipitará la situación que estamos intentando evitar'', dijo K. Dwight Venner, gobernador del Banco Central del Caribe Oriental, que regula las economías de Antigua y de otras siete islas.

En Quito, la Bolsa de Valores ordenó el miércoles "la suspensión de las actividades de Stanford Group Casa de Valores S.A. por el plazo de treinta días'' hasta que se aclare la situación, "o de lo contrario se procederá a la cancelación de la autorización para operar'' en la Bolsa, señaló un comunicado de la entidad.

Confirmó que el accionista mayoritario (99%) de la casa de valores, en Ecuador, es Allen Stanford. El grupo tiene tres divisiones en Ecuador, ninguna dedicada a actividades bancarias.

Reguladores norteamericanos acusaron el martes a Stanford, uno de los empresarios más prominentes del Caribe, y a tres de sus compañías con un fraude "masivo'' centrado en certificados de depósitos con una alta tasa de interés.

El martes, la Comisión de Valores y Cambio (SEC) estadounidense congeló los bienes de tres compañías propiedad de Stanford, entre ellos el Stanford International Bank de Antigua. El banco cuenta con oficinas en México, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela.

Las acusaciones contra el millonario texano tienen ‘‘implicaciones muy graves'' para Antigua, dijo el primer ministro Baldwin Spencer en un discurso en la noche del martes. Añadió que el gobierno está desarrollando un plan de contingencia.

El banco central prometió "hacer todo lo posible'' para mantener la solidez del sistema bancario en la isla nación de Antigua y Barbuda.

En Panamá, reguladores bancarios se hicieron cargo de sucursales de la unidad de Stanford tras una corrida bancaria el martes. El Superintendente de Bancos de Panamá dijo que la situación no señala "un deterioro en la situación financiera del banco'' en ese país.

Los bienes depositados en las cuatro sucursales del banco en Panamá serían de 200,8 millones de dólares, informó el periódico La Prensa.

En las Islas Vírgenes, el gobernador John deJongh dijo que teme que la investigación de Stanford empeore la economía del territorio de Estados Unidos, y que cause despidos de empleados y la cancelación de inversiones en proyectos locales.

Stanford se había comprometido a construir un complejo de oficinas en terrenos adyacentes al aeropuerto de Saint Croix.

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