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Informe cuestiona la audiencia de Radio y TV Martí en la isla

Tras décadas en el aire y unos $500 millones en gastos, todavía no está claro si hay cubanos que escuchen o vean las transmisiones de Radio y Televisión Martí, según un nuevo informe del Congreso publicado el miércoles.

El año pasado, menos del 1 por ciento de los encuestados dijo que había escuchado Radio Martí la semana anterior, indica el estudio de la Oficina de Fiscalización del Gobierno(GAO), el brazo investigador del Congreso. Pero el mismo informe indica que casi la mitad de los recién llegados de Cuba dicen que han escuchado las transmisiones en los seis meses anteriores.

La encuesta telefónica entre por lo menos 1,200 cubanos se realizó entre marzo del 2008 y enero del 2009.

Aunque el informe de la GAO afirma que la programación ha mejorado y elogió a la administración, señaló que la programación con frecuencia es prejuiciada y no satisface las normas periodísticas.

Pedro Roig, director de la Oficina de Transmisiones a Cuba, cuestionó las encuestas porque hasta los mismos encuestadores reconocen que los cubanos piensan que los encuestadores son miembros del gobierno cubano y Radio Martí es ilegal en Cuba.

"Usted tiene gente que dice que nadie la oye y recién llegados que dicen que cinco millones de personas están oyendo Radio Martí'', dijo Roig. "Las dos cosas son exageradas''.

El informe se publica después de críticas públicas de destacados disidentes cubanos, como Martha Beatriz Roque, quien dijo que la estación no transmitía los reportes de los disidentes sobre los abusos de derechos humanos en la isla y exhortó a "reportar desde el corazón''.

El gobierno federal invierte $34 millones anuales en Radio y Televisión Martí, con sede en Miami, con el objetivo de romper el monopolio del gobierno cubano sobre la información, pero las frecuencias son interferidas constantemente por el gobierno cubano.

"En vez de gastar fondos en otro estudio, deberían de usar el dinero mejorando la tecnología para que las transmisions de Radio Martí lleguen a más casas'', dijo la representante Ileana Ros-Lehtinen, republicana por Miami.

Según el informe:

* Las encuestas no han mostrado ningún aumento en la audiencia, pese a dos años de un plan anual de $5 millones para burlar la interferencia.

* Los locutores usan con frecuencia lenguaje "incendiario'' que no satisface las normas básicas de la objetividad periodística y los espacios que llenan estaciones de televisión comerciales han incluido anuncios políticos y hasta un anuncio de relaciones sexuales telefónicas.

El representante William Delahunt, demócrata por Massachusetts, que solicitó el informe a la GAO, dijo que el estudio subrayaba la necesidad de realizar audiencias sobre el tema.

"¿Cómo sabemos que le sacamos provecho a la inversión?", dijo Delahunt. "Lo reto a encontrar alguien que haya visto TV Martí. Es una estación de televisión sin audiencia''.

En una declaración por escrito en respuesta al informe, la Junta de Gobernadores que supervisa las operaciones de Radio y TV Martí, dijo en general concordaba con las conclusiones y recomendaciones del informe, pero subrayó que las restricciones del gobierno dificultan mucho la medición de la audiencia.

Roig dijo que la sugerencia de Martha Beatriz Roque de reportar con más emoción es exactamente lo que la estación evita para ofrecer noticias de manera profesional y con credibilidad.

"Yo rechazo la noción de que estamos prejuiciados'', dijo Roig. "Esas personas no están oyendo Radio Martí. Si alguien oye Radio Martí va a encontrar periodistas muy profesionales. Durante la campaña se criticó mucho al presidente Bush y nosotros sacamos esas críticas al aire''.

Hugo Landa, director de una página de internet con reportajes independientes desde Cuba, dijo que las encuestas en la isla no son confiables y que las transmisiones de Martí son una fuente importante de noticias del exterior.

"Tenemos informes independientes desde Cuba de que la gente sí escucha Radio Martí'', dijo Landa, director de Cuba Net (www.cubanet.org), con sede en Coral Gables. "Es difícil pero la gente sí escucha... Es una de las pocas formas de conseguir otra información que no sea la propaganda oficial''.

Las transmisiones de televisión, dijo, habían tenido menos éxito.

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