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Aconsejan pasos para acercamiento de Cuba y EEUU

El diferendo histórico entre Washington y La Habana podría diluirse si ambos gobiernos dan pasos firmes en el desarrollo de una agenda común de cooperación militar, seguridad, asuntos migratorios y el ambiente, según un análisis del Centro para la Democracia en las Américas (CDA), con sede en Washington.

La entidad redactó nueve recomendaciones con el propósito de fomentar un nuevo marco de relaciones bilaterales, que incluyen el intercambio de experiencias y apoyo logístico en asuntos de inmigración, comercio, salud y energía. Asimismo, la organización subrayó la necesidad de un diálogo abierto sobre una base funcional --no ideológica-- en aspectos relacionados con la educación, defensa civil y la participación de los sectores más moderados del exilio cubano.

"No sé cual será la secuencia, pero creemos que hay una oportunidad de establecer un diálogo respetuoso y digno. Hay numerosos temas que podrían significar el inicio de un progreso que la diplomacia estadounidense ha evitado durante cinco décadas'', afirmó Sarah Stephens, directora ejecutiva del CDA.

El documento se titula Nueve vías para el Diálogo Cuba-Estados Unidos y recoge las propuestas de académicos y expertos.

Entre las ideas más relevantes están:

* Cooperación militar: capacitación y planificación de operaciones de inteligencia militar entre Cuba y el Departamento de Defensa en la lucha contra la delincuencia organizada y el narcotráfico.

* Seguridad: evaluación de estrategias para frenar el narcotráfico y otras actividades financieras al margen de la ley, así como la protección del ambiente, lo que daría a Washington y La Habana espacio para fomentar la confianza.

* Migración: implementación de medidas novedosas contra el contrabando humano y el levantamiento de las restricciones a los intercambios académicos y las visitas decubanoamericanos.

Además de Stephens, figuran como consejeros del CDA el sargento Carlos Lazo, de la Comisión Cubanoamericana por los Derechos de la Familia, y Julia Swieg, investigadora del Consejo de Relaciones Exteriores.

Las propuestas de la institución coinciden con una ola de pronósticos e informes de instituciones que apuntan a que la Casa Blanca tendrá un enfoque menos estricto hacia la isla. De hecho, el gobernante cubano Raúl Castro sostuvo recientemente que está dispuesto a negociar con el presidente Obama en "igualdad de condiciones''.

Antes de jurar el cargo, Obama aseguró que cancelaría las limitaciones de viajes y remesas impuestas a Cuba por George Bush en el 2004. Sin embargo, no todos están de acuerdo con un acercamiento y menos aún normalizar relaciones mientras el régimen de la isla mantenga sus políticas actuales.

Con un Congreso dominado por los demócratas, las posibilidades de un alivio a las sanciones a Cuba parece inevitable, a pesar de la resistencia que pudieran mostrar los legisladores cubanoamericanos en la Cámara y el Senado.

El congresista republicano Lincoln Diaz-Balart restó importancia a las recomendaciones y dijo que el informe es un intento de "mercaderes sin principios que buscan lucrar económicamente de la total falta de derechos laborales del pueblo cubano''.

"Cuba es el pueblo cubano, no la tiranía que la oprime. Esa es la primera lección que tendrían que aprender los mercaderes como los de este informe y cientos más que no valen ni el papel en el que están escritos'', declaró Diaz-Balart.

A su vez, el representante estatal cubanoamericano David Rivera, que defiende la prohibición a los intercambios académicos y de investigación de las universidades estatales de la Florida, opinó que las propuestas del CDA "son la voz de un coro de apologistas''.

"Han salido a la luz pública desde la elección del presidente Obama con la esperanza de concesiones unilaterales a la tiranía castrista. Espero que no se termine premiando a una dictadura sin ni siquiera haber recibido señales de un cambio democrático en Cuba'', puntualizó Rivera.

La congresista Ileana Ros-Lehtinen tampoco concordó con las conclusiones del análisis y planteó sus propuestas de reforma.

"Sugiero otras nueve recomendaciones que el régimen cubano debería seguir: libertad de expresión y de prisioneros políticos, elecciones, prensa independiente, acceso a internet, oposición libre, sindicatos laborales, propiedad privada y libertad de viajar al extranjero'', aseveró Ros-Lehtinen.

jcchavez@elnuevoherald.com

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