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Ultimo adiós a niños muertos en choque automovilístico

Frente al altar había tres féretros pequeños, todos cubiertos con una delicada tela blanca.

En la primera fila, un padre y una madre lloraban, al igual que casi todas las 700 personas que se congregaron en la Iglesia Católica San Martín de Porres en Leisure City. Estaban allí para decir adiós a Héctor, Esmeralda y Amber Serrano, tres niños muertos en un choque automovilístico la semana pasada.

"Hoy es un gran día en el cielo'', dijo obispo auxiliar Agustín Román a los presentes. "Están llegando los niños''.

Algunas veces, Mirian Serrano recostaba la cabeza sobre el hombro de su esposo.

"Ustedes le han dado tres regalos al cielo y tres regalos a nosotros'', dijo Román. ‘‘Ahora tenemos tres ángeles para cuidarnos''.

El arzobispo John C. Favalora también ofreció sus condolencias a la familia.

"Ahora Héctor, Esmeralda y Amber los cuidan a ustedes igual que ustedes los cuidaron a ellos'', dijo.

Héctor, de 10 años, Esmeralda, de 7 y Amber, de 4, murieron cuando un SUV chocó por detrás la furgoneta Ford Windstar de la familia. El padre, que iba al timón, fue el único sobreviviente en el vehículo.

Los resultados de las pruebas de laboratorio muestran que el chofer del vehículo que los chocó, Gabriel Delrisco, tenía un nivel de alcohol en la sangre de casi tres veces el límite permitido en la Florida.

Delrisco, de 40 años, fue acusado el viernes de tres cargos de homicidio vehicular en estado de embriaguez. La jueza de circuito Linda Singer Stein ordenó que lo mantuvieran detenido sin derecho a fianza.

La fiscal Pat Trese, de Miami-Dade, le pidió a la jueza que mantuviera a Delrisco tras las rejas citando su largo historial de infracciones de tránsito, el hecho de que no ha comparecido ante tribunales de tránsito en años anteriores y "los horribles acontecimientos de este caso''.

Delrisco tendrá otra audiencia de fianza en cinco días ante la jueza de circuito de Miami-Dade Rosa Rodríguez. El abogado defensor Abe Koss dice que Delrisco, que todavía se recupera de sus lesiones, debió haber quedado bajo arresto domiciliario con un monitor de movimiento y sin acceso a ningún vehículo.

El accidente, sumado al historial de Delrisco, ha suscitado indignación en la comunidad y un ola de apoyo a la familia Serrano.

La estación radial Power 96 recaudó más de $50,000 para ayudar a la familia a pagar los funerales. Los bomberos de Miami-Dade también lanzaron una campaña para ayudar a la familia.

El velorio fue anoche. Llovía y hacía frío. Pero cientos de personas, algunas con juguetes de peluche y flores, formaron una fila que cruzaba el estacionamiento de la iglesia para presentar sus respetos.

Muchos regresaron a la iglesia ayer por la mañana para ver a los niños por última vez. Isabel Font, amiga de la familia, dice que Héctor y Mirian Serrano se sienten muy agradecidos por las demostraciones de gentileza.

"Ellos sienten el apoyo de la comunidad'', dice Font. "Les da fuerza ahora que empieza el proceso de luto''.

Mirian y Héctor Serrano estuvieron entre los primeros que llegaron, Héctor con un brazo en cabestrillo.

El funeral comenzó tres horas después. Había docenas de niños, muchos de ellos amigos de los fallecidos.

Cuando se ocuparon todos los asientos, los dolientes empezaron a ocupar la capilla. Cuando no cabía nadie más, se paraban junto a las paredes. En los bancos había familiares llorando. Las madres abrazaban a sus hijos.

Después de la misa, los tres pequeños féretros fueron colocados en tres carrozas fúnebres negras. Antes de cerrarlas, Favalora se acercó a cada una y las bendijo en silencio.

Un montón de globos blancos, rosados y azules alzaron al viento.

Alrededor de dos docenas de miembros de la Guardia de Honor de los Caballeros de Colón esperaban a la entrada de coches de la iglesia y alzaron sus espadas de plata cuando la procesión funeral partió hacia el Cementerio Woodlawn.

Después, algunos dolientes se quedaron un rato en el estacionamiento, entre ellos Janet Mondshein, directora ejecutiva de Mothers Against Drunk Driving (MADD) de Miami-Dade.

"Tenemos que recordar los nombres y los rostros de esos niños'', dijo "Y todos tenemos que tener valor para quitarles las llaves a los que conducen borrachos''.

El redactor David Ovalle, de The Miami Herald, contribuyó a este reportaje.

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