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Todavía no presentan cargos contra automovilista que mató a tres niños

Las autoridades todavía no han presentado cargos contra el conductor que estrelló su vehículo contra una minivan y mató a los tres niños que viajaban dentro durante la madrugada del domingo.

Gabriel Delrisco, de 40 años, continúa internado en el Ryder Trauma Center del Jackson Memorial Hospital, a donde fue trasladado tras el accidente. Los rescatistas tuvieron que utilizar herramientras hidráulicas para sacarlo de la Chevrolet Trailblazer en la que viajaba.

Agentes de la Patrulla de Carreteras (FHP por sus siglas en inglés) tomaron muestras de la sangre de Delrisco para determinar si si había consumido alcohol o drogas, dijo el teniente Pat Santangelo, portavoz de la FHP.

Santangelo indicó que los exámenes de sangre pueden tomar entre 30 y 60 días y que la investigación continuará abierta durante ese período.

La Chevrolet Trailblazer de Delrisco embistió a la mini van donde viajaban Héctor Serrano y su familia durante la madrugada del domingo. Serrano acababa de dejar a su esposa, quien trabaja como técnica en el mismo Jackson Memorial Hospital, en la estación Dadeland South del Metrorail cuando ocurrió el accidente.

El impacto comprimió el Ford Windstar de Serrano y lo dejó como un acordeón, matando a los tres niños: Héctor, de 10 años; Esmeralda, de 7 y Amber, de 4.

Serrano, con el brazo izquierdo fracturado, trató de sacar a sus hijos del vehículo destrozado. Pero ya era tarde.

Delrisco ha sido detenido y multado 20 veces desde el 2001, según documentos oficiales. Pero sólo lo hallaron culpable una vez de una infracción seria de tránsito, en el 2001: manejar ebrio. En ese momento le suspendieron seis meses la licencia de conducir.

Desde entonces ha sido multado por manejar irresponsablemente, exceso de velocidad, no respetar la luz roja y cruzar el medianero. Muchas de las multas fueron desestimadas o el juez no lo obligó a cumplir la sanción.

Delrisco tiene licencia de conducir de Clase B, que le permite manejar vehículos comerciales. Su multa más reciente fue en enero del 2008 por manejar contrario. Esa multa se desestimó.

El domingo la familia Serrano salió de su casa en Homestead antes de las 5 a.m. para dejar a Mirian en la estación del Metrorail, donde tomaría el tren hasta el Jackson, donde trabaja de técnica.

"No hubo marcas de un frenazo'', dijo Santangelo, lo que indica que el conductor del SUV ni siquiera frenó.

El impacto impulsó la furgoneta hasta el medio de la calle, agregó Santangelo. La parte trasera del vehículo quedó completamente destrozada'', agregó el portavoz.

Los dos carros estuvieron varias horas en la calle mientras la FHP investigaba.

"Imagínense perder tres hijos'', dijo Serrano atontado, horas después, en el mismo lugar: la esquina de South Dixie Highway y la Calle 211.

Cuando su esposa Mirian llegó al lugar del desastre se desmayó del dolor. "Está destruida'', dijo Serrano. "Ahora estamos solos''.

Los Serrano dicen que no saben cómo pagarán el entierro de sus tres hijos.

Serrano es dueño del servicio de jardinería Serrano Lawn Service.

El domingo al mediodía amigos y vecinos se detenían continuamente en la casa azul del matrimonio. En el portal había un coche y un asiento de seguridad para niños.

Sonia González, que vive al otro lado de la calle, lloró cuando escuchó la noticia. "¡Por Dios!'', dijo, cubriéndose la cara con las manos. "¡Oh, Dios mío!''.

González dijo que los Serrano son una familia muy tranquila y que el hombre a menudo ofrecía a los vecinos sus servicios de jardinería a precios muy bajos.

"Compramos la casa más o menos al mismo tiempo'', dijo Mike, el esposo de Sonia. "Los niños incluso me decían tío. Siempre estaban aquí''.

Alvaro Guerrero corrió hasta el lugar del accidente. después de recibir una llamada de un comerciante que estaba cerca. "He visto accidentes, pero ninguno así'', dijo Guerrero. "El techo quedó hundido. Los neumáticos estaban destrozados''.

Giovanni Huerta, que vendía flores a un lado de la calle, lloraba. Huerta ató tres rosas --una roja, una blanca y una crema-- con una cinta roja y las colocó en un vaso desechable cerca de la esquina.

La rosa blanca, la más grandes, era para Esmeralda. La niña hubiera cumplido ocho años este lunes.

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