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El Colegio de Belén enfrenta sanciones por su crecimiento

Durante los últimos 20 años, la Escuela Preparatoria Jesuita de Belén --un centro de nivel secundario y medio que ha formado a muchos de los líderes del sur de la Florida-- ha añadido 50 por ciento más alumnos y tres veces más aulas y maestros de lo que le permite un acuerdo con el gobierno del condado.

Pero las autoridades nunca se dieron cuenta. Sólo después que los vecinos se quejaron fue que multaron a la escuela, pero la multa se impuso a finales del 2006 por otras infracciones, como impartir clases de sexto grado y no tener espacio para guardar los autobuses escolares.

Cuando la escuela pidió permiso hace poco para hacer renovaciones adicionales, algunos vecinos se indignaron. La escuela está en 500 SW 127 Avenida, en el oeste de Miami-Dade.

"Es Belén'', dijo Joe Andersen, un vecino. "Ellos pueden hacer lo que les venga en gana y han hecho todo lo que les ha venido en gana. Y no creo que eso sea correcto''.

Autoridades condales dijeron que la escuela no ha recibido ningún trato especial y que el exceso de trabajo de los agentes del código es la razón por la que no se detectaron las infracciones.

En una reunión en diciembre del Concejo Comunitario de Westchester, la dirección de Belén admitió que en 1986 habían infringido varios de los puntos de un acuerdo de 1977 aprobado por los comisionados de Miami-Dade que les permitía construir la escuela con algunas restricciones.

"Se cometieron errores pero no podemos regresar al pasado'', declaró Simon Ferro, el abogado que representa a Belén, a la junta de zonificación. Agregó que los administradores de Belén no tienen el acuerdo a mano "cada vez que hay una obra''.

Al preguntársele sobre estos problemas, el padre Pedro Suárez, presidente de Belén, dijo la semana pasada en una entrevista telefónica: "No hay ninguna infracción. Ustedes están completamente equivocados''.

Suárez colgó y no respondió a varias llamadas posteriores.

Como parte del acuerdo de 1977, los comisionados establecieron que Belén sólo podía tener 40 maestros, 1,000 estudiantes y 21 aulas. Pero a partir de 1986 la escuela comenzó a hacer caso omiso de las limitaciones y acabó con 120 maestros, 1,500 estudiantes y 73 aulas.

Según el Departamento de Planificación y Zonificación de Miami-Dade y la Oficina de Cumplimiento del Código, la escuela infringió el acuerdo al agregar clase de sexto grado a mediados de los años 1980. El acuerdo exigía que la escuela sólo impartiera clases en los grados de séptimo a duodécimo.

Entre otras infracciones está tener una oficina administrativa en una casa cercana, usar el recinto escolar fuera de las horas de operación establecidas, añadir iluminación y construir un cobertizo y gradas fuera de sus límites.

En diciembre del 2006 la Oficina de Cumplimiento del Código de Miami-Dade multó a Belén con $510 por no cumplir dos de las condiciones al añadir un aula de sexto grado y no brindar espacio para guardar autobuses escolares.

La multa se impuso después que las autoridades recibieron varias quejas anónimas de vecinos del lugar. Según un portavoz del gobierno condal, las autoridades han recibido numerosas quejas.

"No andamos por ahí buscando infracciones'', dijo la portavoz María de la Milera. "El noventa por ciento de nuestra carga de trabajo procede de mensajes electrónicos o llamadas telefónicas que nos avisan de infracciones''.

Después que Belén pagó la multa en mayo del 2007, el gobierno de Miami-Dade le concedió una prórroga para solicitar una audiencia pública con el fin de modificar el acuerdo.

El 11 de diciembre el Concejo escuchó la solicitud, que incluyó un pedido de añadir una cancha de tenis y celebrar un carnaval anual. Esa noche cientos de partidarios de Belén colmaron el auditorio.

Para los graduados de Belén y los padres de sus estudiantes, la institución es una fuente de orgullo.

Fundada en La Habana en 1854, Belén ha sido considerada la escuela más antigua del sur de la Florida y celebrada por sus logros académicos y su tradición de formar líderes, muchos de ellos cubanoamericanos. Entre los graduados están el alcalde de Miami, Manny Díaz; el representante estatal Marcelo Llorente, el activista demócrata Joe García, el actor Raúl Esparza y hasta Fidel Castro, quien cerró Belén en Cuba cuando clausuró las escuelas religiosas.

Una de las madres de Belén dijo que se debería perdonar el descuido porque el asunto es menor en comparación con lo que la escuela le ha dado a la comunidad.

"Belén es una escuela que brinda prestigio al área. Cuando la gente habla de esa área, la llaman el área de Belén'', dijo Mary Faraldo, cuyo hijo está en último año.

"Y cuando las escuelas públicas están repletas y no tienen que pedir permiso, ¿por qué tendrían que hacerlo ellos? Es injusto''.

Mientras tanto los vecinos pidieron al Concejo que obligue a la escuela a cumplir el acuerdo de 1977.

"La solicitud trata de validar infracciones que se cometieron con impunidad'', dijo Gary Brooks, abogado que representa a un puñado de opositores. "Estas infracciones la han convertido en una megaescuela''.

Los concejales --dos de ellos graduados de Belén-- trataron infructuosamente de llegar a un acuerdo con la escuela sobre las horas de operación, luces y tipos de actividades escolares, pero el tiempo se agotó y hubo que posponer la decisión hasta una reunión especial el miércoles a las 6:30 p.m. en el auditorio de la secundaria Rubén Darío, en 350 NW 97 Avenida.

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