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Revocan contrato de petrolera canadiense

El gobierno de Raúl Castro revocó el contrato de la compañía canadiense Pebercan para la extracción de petróleo en territorio cubano, poniendo fin abruptamente a 16 años de operaciones conjuntas.

El consorcio canadiense --pionero de la inversión extranjera en Cuba-- anunció el viernes que la empresa estatal Cuba Petróleo (CUPET) había decidido anular el convenio entre ambas partes, establecido en 1993 y vigente hasta el 2018.

En un comunicado difundido desde su sede en Montreal, la petrolera canadiense indicó que en virtud de la terminación prematura del contrato y de las deudas pendientes por la producción de crudos, CUPET acordó abornarle $140 millones en un solo pago.

El pago se hará efectivo a mediados de febrero.

"El acuerdo estipula que CUPET asumirá todos los derechos y obligaciones de Pebercan, incluyendo hacerse cargo de cualquier personal cubano y los activos necesarios para la producción de petróleo y gas, por lo que no se le cobrará a la empresa canadiense'', indicó la nota.

En alianza con la megapetrolera canadiense Sherritt International, Pebercan compartía desde 1993 tres bloques de explotación en la plataforma insular, Canasí, Seboruco y Santa Cruz, ubicados en la zona norte de las provincias de La Habana y Matanzas.

Según los más recientes reportes corporativos, la producción combinada de los tres pozos ascendían a 18,245 barriles diarios. El contrato comprendía que Pebercan le vendiera su producción completa a CUPET, aunque no existía ninguna cláusula restrictiva que le impidiera comercializarla intrenacionalmente. Pero desde el 2006 Pebercan había delegado las operaciones productivas al personal de Sherritt, quedando sólo como un socio accionista.

El comunicado aclaró que del pago compensatorio de $140 millones, Sherritt recibirá aproximadamente unos $60 millones.

Pebercan añadió que "examinará nuevas oportunidades una vez que reciba el pago'' de CUPET, aunque no indicó las causas esgrimidas por el gobierno cubano para revocar el convenio.

Un portavoz de la firma canadiense contactado ayer declinó hacer comentarios adicionales al comunicado oficial.

CUPET no ha hecho declaraciones sobre el asunto. Un empleado de la empresa cubana dijo el viernes a El Nuevo Herald bajo condición de anonimato que se preparaba un anuncio para la semana entrante.

Pero todo apunta a que el principal detonador de la fractura entre Pebercan y CUPET fueron las crecientes deudas que el gobierno cubano acumuló con el consorcio canadiense, calculadas en más de $120 millones.

Según un reporte hecho público por Pebercan el pasado julio, CUPET no había efectuado las contribuciones correspondientes a abril y mayo del 2008, luego de haberse renegociado el calendario de pago de la deuda pendiente. El retraso de CUPET provocó que a mediados de año se iniciaran conversaciones bilaterales que incluyeron a representantes del Banco Nacional de Cuba para buscar una solución al problema, pero al parecer la negociación no arrojó ningún resultado positivo.

El gobierno cubano alegó entonces que debido a los abultados gastos en alimentos y el alza del combustible, tenía serias dificultades financieras para poder cumplir sus compromisos con empreas extranjeras.

"La situación de los ciclones agravó las cosas y clausuró las posibilidades de un acuerdo, aunque ambas partes terminaron amigablemente'', dijo a El Nuevo Herald un ejecutivo canadiense familiarizado con las negociaciones.

La ruptura con Pebercan coincidió ayer con el anuncio de un convenio suscrito entre los gobiernos de Rusia y Cuba para que varias empresas rusas ayuden a CUPET en labores de prospección, perforación, refinamiento y otros aspectos de la industria petrolera en la isla.

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