Nation & World

El Miami City Ballet triunfa en Nueva York

A juzgar por las cerradas ovaciones y las críticas favorables en The New York Times, la capital de la danza Estados Unidos ciertamente parecía entusiasmada con su primera ojeada al Miami City Ballet (MCB), que debutó en la Urbe de Hierro con seis funciones esta semana.

La entusiasta reacción encendió el New York City Center el jueves ante la increíble agilidad de la bailarina Jeannett Delgado en la Square Dance de George Balanchine.

En una insólita demostración, el público se puso de pie y ovacionó a la joven en medio de la función.

"Para esto es para lo que uno viene al ballet'', dijo el bailarín Joseph Jeffire, que estaba en la audiencia.

"Para ver algo realmente emocionante''.

Que el MCB hubiera traído brillantes obras de Balanchine, que creó el Ballet de Nueva York y fue el mentor de Eduardo Villella, el fundador del Miami City Ballet, aumentó el impacto de la compañía miamense.

El público neoyorquino es muy conocedor y muy exigente pero también muy entusiasta cuando un grupo brilla.

El MCB, entusiasmado por el significado del evento, estuvo a la altura de las mayores expectativas.

Sus actuaciones fueron un verdadero tributo emocional y artístico al legado de Balanchine, inyectando nueva energía a una venerada tradición dancística.

El City Center fue la sede original del Ballet de Nueva York, y tanto Square Dance como La Valse, dos de las seis obras que el grupo de Miami estará bailando en Nueva York hasta el domingo, fueron creados aquí.

Hubo aplausos desde que se levantó la cortina sobre una larga línea diagonal de bailarinas en la Sinfonía en Tres Movimientos de Balanchine para el programa inicial del miércoles.

El público se puso de pie ante la fogosa interpretación de In The Upper Room de Twyla Tharp, el único trabajo que no era de Balanchine en los dos programas, con la famosa coreógrafa sumándose a los bailarines para los saludos al público desde el escenario.

Aplaudieron todavía con más pasión en la obra final del jueves, Sinfonía en C, un gran favorito de Balanchine.

Para Pam Anthony, una asistente regular al ballet de Nueva York y confesa fanática de Balanchine, el desempeño de de la compañía de Miami fue extraordinario.

"Hace años que estaba esperando a que vinieran a Manhattan'', dijo Anthony.

Villela "ha hecho un trabajo maravilloso'', agregó.

Algo que añadió emoción y nostalgia al espectáculo fue que la compañía fue traída a Nueva York por "Eddie'' Villella, el director y fundador del Ballet de Miami, conocido en Miami como Edward.

Hijo de un camionero de Queens se convirtió en un brillante intérprete de Balanchine y en el primer bailarín del país en los años 60. La famosa fotografía de Villela en un salto en el Prodigal Son de Balanchine está en el vestíbulo del City Center.

El jueves por la noche, Villella estaba radiante en el vestíbulo del teatro donde hizo su debut en 1957 y donde se convirtió en una gran estrella, mientras innumerables admiradores le pedían autográfos y compartían recuerdos

jlevin@MiamiHerald.com

  Comments