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Presentan demanda por hijos de deportados

Una organización de defensa de los inmigrantes de Miami sometió ayer ante la Corte Suprema de Justicia una demanda colectiva en nombre de 600 niños, para exigir al gobierno del presidente Barack Obama el respeto de los derechos civiles de los menores nacidos en Estados Unidos y cuyos padres han sido deportados por las autoridades de inmigración.

El sufrimiento de estos niños ha llegado a tal extremo, que dos hermanitos afirmaron que el lunes no asistirán a la escuela y que iniciarán una huelga de hambre en protesta por la inminente deportación de su madre a Nicaragüa, el próximo 28 de enero.

Cesia y Ronald Sosa de 12 y 9 años respectivamente, están muy desconsolados.

"No vamos a comer'', dijo con voz tímida el pequeño Ronald Sosa, de nueve años, quien estaba acompañado por su hermana Cesia, de 12.

Nora Sándigo, directora de Fraternidad Nicaragüense y guardiana legal de los menores incluidos en la demanda señaló: "Muchos niños me dicen lo mismo, que harían cualquier cosa para que le devuelvan a su mamá o su papá. En el caso de Cesia y Ronald, los voy a apoyar, aunque trataré de evitarlo por las consecuencias que esto pueda causarles''.

Desde que su madre fue detenida el 19 de diciembre, la vida de estos niños ha dado un vuelco.

"Es difícil vivir sin mi mamá'', dice Cesia, que cada domingo visita a su madre en Pompano Beach, acompañada por su padre y su hermano.

La demanda aspira a restituir los derechos de los niños nacidos en Estados Unidos de padres indocumentados, al pedir la reunificación familiar y la aprobación de una reforma que ampare a todos los inmigrantes.

Durante la pasada administración se presentó otra demanda que pedía la suspensión temporal de las deportaciones de padres con hijos nacidos en Estados Unidos.

Ahora, los demandantes le están pidiendo a la Corte Suprema un "mandato extraordinario'' que les permita a las cortes federales aceptar la demanda colectiva de estos niños, informó el abogado Alfonso Oviedo, quien redactó el documento.

El argumento es que "los derechos civiles de los niños han sido violados con la deportación de sus padres'', y que no se les ha dado "una justa y razonable oportunidad de obtener ayuda o métodos para que sus padres puedan legalizarse''.

Según Ovideo, en el pasado los padres de niños nacidos en Estados Unidos y que tuvieran siete años de vivir en el país, podían obtener ayuda bajo la "suspensión de deportaciones'', una disposición legal que fue eliminada en 1996 por el Congreso.

Los activistas consideran que, al ser ciudadanos estadounidenses, los niños tienen el derecho a una vida plena y sana junto a su familia en este país, y que la deportación de uno de sus padres o de ambos, tiene consecuencias negativas irreversibles.

Sándigo envió una carta al presidente Obama solicitando que ayude a millones de niños en estas condiciones.

Uno de estos casos es el de Katherine Ramírez, de 13 años y cuya madre fue deportada en el 2007.

"Es muy duro no tener a mi mamá cerca y mantener sólo una relación por teléfono con ella'', dijo Katherine entre sollozos

Desde que su madre fue deportada a Colombia, ella y sus dos hermanos mayores, de 18 y 15 años respectivamente, tienen que bastarse por sí mismos.

"Es muy duro levantarse y saber que mamá no está, que no te puede consentir, no verla en la escuela'', reveló Katherine.

Su padre está indocuemtado también y tienen el temor de que inmigración lo pueda deportar.

Ashley Guerra, de 12 años, y su hermana Michel, de 14, están viviendo un triste capítulo en su adolescencia.

Desde que deportaron a su padre a Guatemala, lo han perdido todo y ahora viven en una pequeña habitación junto a su madre.

"Estamos es un cuarto chiquito en la casa de mi abuela, y estamos durmiendo en la misma cama. Antes teníamos un cuarto cada una'', recordó Ashley.

Cuando su papá, que trabajaba como jefe de construcción, estaba con ellas tenían comodidades.

"Ahora voy a otra escuela y mi mamá ni siquiera tuvo dinero para comprarnos los uniformes y materiales para estudiar'', señaló.

Ante las carencias de muchos niños separados de sus padres, Sándigo hizo un llamado a la comunidad para "apadrinar'' a estos menores mediante donativos, para lo cual puede

kerodriguez@elnuevoherald.com

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