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Estafador cibernético colombiano roba al Departamento de Defensa

Un pirata cibernético colombiano, que logró retirar desde su computadora dinero de la pagaduría del Departamento de Defensa de Estados Unidos, se declaró culpable de un fraude masivo que estafó a unas 600 personas, anunció ayer la fiscalía federal de Miami.

Mario Simbaqueba Bonilla, de 40 años, se las ingenió para instalar un programa especial que copiaba los códigos de acceso a cuentas bancarias y tarjetas de crédito registrados en la memoria de las computadores de los centros ejecutivos de hoteles de varias partes del mundo.

Con esa información en su poder, Simbaqueba transfería los fondos a su favor desde una computadora en Bogotá, creaba cuentas a su nombre, gastaba a sus anchas en electrodomésticos y pagaba viajes a Hong Kong, Turcos y Caicos, Francia, Jamaica, Italia, Chile y Estados Unidos.

La fiscalía calcula que el robo de identidades, que se remonta a mediados del 2004, le reportó ingresos de entre $400,000 y $700,000.

En una de sus osadas incursiones, Simbaqueba logró el 20 febrero del 2007 acceso al Servicio de Contabilidad y Finanzas del Departamento de Defensa (DFAS) y de allí sustrajo electrónicamente una suma no revelada de cuentas de personal militar que desvió al Centennial Bank.

Al día siguiente entró a otra cuenta del DFAS cuyos fondos envió a una tarjeta de débito prepagada bajo otro nombre.

A raíz del robo de identidad que afectó las cuentas de unos 17 soldados, el Departamento de Defensa inició una investigación y logró ubicar el origen de las transacciones, explicó Jay Allen White, abogado de Simbaqueba, en declaraciones a El Nuevo Herald.

White indicó que su cliente es un ingeniero electrónico egresado de la Universidad DeVry, Illinois, que vivió en Bogotá hasta 1999.

''Está arrepentido de lo que hizo y está dispuesto a ayudar a los hoteles, [las empresas] de tarjetas de crédito, para que la gente se dé cuenta'', afirmó White.

La ex esposa de Simbaqueba, Neyla Alexandra Valero, también acusada de fraude, está fugitiva.

Según la acusación, Simbaqueba no tenía ningún reparo en borrar los correos electrónicos que recibían sus víctimas de los bancos informándoles de los movimientos de sus cuentas o en llamar a las entidades bancarias que manejaban las cuentas infiltradas para preguntar el saldo disponible.

En septiembre del 2004, por ejemplo, pidió el saldo de una cuenta en E-Trade Financial. En otras ocasión abrió una cuenta a nombre de una persona identificada en la acusación sólo con la iniciales J.H y se registró como titular autorizado.

La carrera de pirata cibernético terminó a finales de agosto pasado cuando Janet Utorka, la investigadora de fraudes de American Airlines, reportó al investigador del Departamento de Defensa, James Olmstead, la compra aparentemente fraudulenta de un pasaje aéreo entre Bogotá y Miami.

Simbaqueba pagó el pasaje, por un valor de $1,416, con una tarjeta de crédito Discover que pertenecía a Camille Harding, de Maricopa, Arizona, quien había denunciado la transacción, según la investigación.

Con esa prueba, el gobierno arrestó a Simbaqueba a su llegada a Miami en el vuelo de American Airlines el 31 de agosto. Llevaba una computadora personal con los datos de 600 personas.

Simbaqueba se declaró culpable de 16 cargos de fraude, hurto y robo de identidad. La audiencia de sentencia fue fijada para el 19 de marzo.

Jay Weaver, reportero de The Miami Herald, contribuyó a esta información

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