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Más control sobre viajes y envíos a Cuba

El gobierno de Estados Unidos aplicará controles más estrictos sobre las compañías de vuelos fletados y las agencias que tramitan viajes y remesas hacia Cuba, con el fin de cerrar el paso a las ilegalidades que persisten en las operaciones comerciales con la isla.

Un comunicado emitido por la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro anunció la entrada en vigor de "cambios administrativos y clarificaciones legales'' incorporados como Anexo a la Circular 2006, que establece los lineamientos para los proveedores de servicios vinculados a Cuba.

La carta suscrita por Charles Bishop, coordinador de sanciones de OFAC, fue divulgada la pasada semana y constituye la última disposición de esa entidad federal bajo la administración de George W. Bush.

Las especificaciones legales añadidas por OFAC para el desempeño de los proveedores de vuelos fletados, agencias de viaje y servidores de remesas a Cuba son las siguientes:

* Ningún proveedor de servicios podrá alterar una visa otorgada por el gobierno cubano, asignándole un beneficiario o cambiando su fecha de validez. Una agencia de viajes (TSP) sólo contará con autorización para formalizar una solicitud de visa ante las autoridades cubanas en representación de un cliente específico, así como para recibirla y entregarla a su solicitante.

* Los proveedores de servicios de remesas (RF) tendrán que ofrecer a las autoridades estadounidenses toda la información concerniente sobre cualquier contrato internacional relacionado con transferencias de dinero a Cuba. La firma tendrá que asegurarse que la transferencia sólo se produzca mediante la entidad financiera identificada en la solicitud, y que la remesa se procese de acuerdo a las reglas establecidas.

* Ninguna agencia de remesas está autorizada a operar en Cuba.

* Deben quedar registradas en los récords todas las transacciones vinculadas a Cuba, ya sean por cheques personales, cheques de gerente, money order, comprobantes de retiro o cualquier otro instrumento de negociación financiera que se relacione con los servicios prestados.

* Cada compañía o agencia tendrá que revelar si las personas nominadas para operar el negocio han realizado viajes o transacciones de viajes a Cuba durante los últimos cinco años. En caso positivo, el proveedor deberá proporcionar toda la información relativa al viaje y la autorización correspondiente para realizarlo.

La OFAC también distribuyó la lista oficial de las 161 compañías y agencias que están actualmente autorizadas en Estados Unidos y Puerto Rico para fletar vuelos (CPS), vender boletos aéreos (TPS) y enviar remesas (RF) a Cuba, una cifra notablemente reducida en comparación con las más de 300 que existían en el 2004.

Desde el pasado septiembre, a 39 compañías se les ha retirado la licencia para tramitar viajes o enviar remesas a la isla.

Las nuevas medidas de OFAC intentan proteger al consumidor y poner fin a numerosas violaciones de la ley que han sido detectadas durante las auditorías realizadas a decenas de compañías, agencias y sucursales que negocian con Cuba, así como contener el oleaje de pasajeros que viajan como "mulas'' para transportar mercancías y dinero a residentes en la isla.

Los expertos consideran que el alcance legal de estas medidas no está reñido con un posible cambio de política respecto a los viajes y las remesas a Cuba, según ha prometido el presidente Barack Obama.

En relación con el control de los visados cubanos, la medida parece dirigida al indebido uso que algunas compañías de vuelos chárter y agencias de viaje hicieron de documentos destinados a facilitar los trámites de ciudadanos estadounidenses y personal diplomático no cubano.

Respecto a los envíos de remesas, las autoridades estadounidenses buscan eliminar las operaciones que se hacían mediante entidades bancarias de terceros países para evitar los impuestos establecidos por el gobierno cubano. A la vez, se pretende reducir el tráfico de dinero que fluía ilegalmente hacia la isla a través de cadenas de distribución organizadas desde terrritorio de EEUU, principalmente por agencias radicadas en Miami.

"Estas disposiciones están enfocadas fundamentalmente en frenar las operaciones ilegales de dinero hacia Cuba y evitar el enriquecimiento de muchas agencias que utilizaban terceros países para no pagar al gobierno cubano el 10 por ciento sobre las transacciones'', opinó el empresario Pedro A. González Munné, presidente de Cuba Promotions en Miami. "Ahora las tranferencias monetarias por un tercer país tienen que identificar al banco y contar con el permiso de OFAC''.

Para Armando García, presidente de la empresa Marazul, no está claro el propósito de estas clarificaciones federales.

"Si esto va en alguna dirección, no lo sé'', declaró García. "Pero para buscar las ilegalidades que tenemos allá afuera [en el mercado de viajes y envíos de dinero a Cuba] no hacen falta muchas disposiciones''.

García considera que costará mucho tiempo que la industria de operaciones hacia Cuba pueda retornar a la normalidad, si finalmente Obama decide levantar las restricciones de viajes y remesas que fueron impuestas por la Casa Blanca en el verano del 2004. Desde entonces los cubanoamericanos sólo pueden viajar a la isla una vez cada tres años, y pueden enviar trimestralmente $300 en remesas únicamente a sus familiares directos.

González Munné piensa que al impedir que los proveedores del servicio de remesa puedan operar dentro de Cuba, la OFAC busca proteger al consumidor y obliga a las compañías estadounidenses a usar las vías autorizadas por el gobierno cubano, es decir, las sucursales de Wester Union que funcionan adscritas a las tiendas de las corporaciones estatales CIMEX y Cubanacán.

En agosto del 2006, la OFAC emitió una fuerte advertencia a los proveedores de remesas para impedir que las transacciones para destinatarios en la isla fueran entregadas en pesos cubanos convertibles (conocidos como CUC o chavitos). Según el Departamento del Tesoro, las remesas a los cubanos residentes en la isla sólo pueden procesarse y entregarse en cinco monedas internacionalmente reconocidas: dólar estadounidense, dólar canadiense, libra esterlina, franco suizo y euro.

Las penalidades por violar esta regulación contemplan 10 años de cárcel, $1 millón en multas a entidades y $250,000 a individuos, además de que la OFAC puede imponer multas civiles de hasta $65,000.

Desde el 2004 el gobierno cubano retiró de la circulación interna el dólar e impuso el CUC como la única moneda aceptada en los establecimientos nacionales en divisas. El valor de un dólar es de 0.80 CUC.

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