Nation & World

Colombia pierde el rastro de 'para' acusado en Miami

A pesar de que en una corte de Miami está acusado de comprar armas para las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), organización designada como terrorista, en la justicia de ese país no hay ningún cargo criminal pendiente contra José del Carmen Gélvez Albarracín, alias "El Canoso'', un ex poderoso líder paramilitar.

De ordinario las autoridades de ambos países intercambian información para perseguir a los acusados y extraditarlos, pero el caso de Gélvez está cubierto por un manto de misterio.

Según el abogado de otros de los acusados en Miami, "el gobierno de Colombia se niega a extraditarlo'' y le concedió "amnistía''.

Rodrigo Barrera, portavoz de la Fiscalía General de Colombia, informó a El Nuevo Herald que Gélvez se acogió a la ley de Justicia y Paz pero al no hallarse ninguna acusación en su contra, ‘‘está libre''.

Barrera explicó que tampoco existe una solicitud de extradición en su contra.

Gélvez, ex coronel del ejército colombiano, afronta desde el 2005 cargos federales relacionados con el suministro de 200 rifles M-16, 250 granadas de diferentes tipos y municiones a una organización terrorista (AUC).

También está acusado de narcotráfico, por cuanto el pago del armamento se haría con un cargamento de cocaína. Los hechos de la acusación se remontan al mes de abril del 2004. Héctor Rodríguez Acevedo, también acusado en la misma causa, fue extraditado de Colombia y condenado a cuatro años de prisión en junio del 2007.

Según reportes de prensa y las declaraciones de un testigo de la Fiscalía colombiana, Gélvez actuaba como enlace de las AUC con políticos, funcionarios, investigadores de las fiscalías regionales y comerciantes al norte de Colombia. Estuvo bajo las órdenes de los cabecillas del Bloque Resistencia Tayrona, Hernán Giraldo y Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40.

En una crónica de la revista Cambio de junio del 2006, aportada al expediente federal de Miami por el abogado de Rodríguez, Martín L. Roth, una fuente afirmó que en muchos municipios de los departamentos de Magdalena, La Guajira y El Cesar, "no se movía una hoja de papel sin su conocimiento''.

Roth asegura que Gálvez desmovilizó unos 1,200 hombres que estaban a su mando.

Su importancia en las AUC se conoció a raíz del decomiso de una computadora en la que se hallaron instrucciones de Pupo para que Gélvez coordinara planes de las AUC con miembros de asambleas departamentales, gobernadores y congresistas de la región así como para que hiciera el seguimiento de las elecciones de la junta directiva de una corporación autónoma regional del Magdalena (Corpamag), informó la revista.

La revista publicó una conversación telefónica en la que Gálvez se refiere a un presunto fiscal de derechos humanos corrupto.

El nombre de Gélvez también estuvo en las noticias en el 2006 cuando aseguró a la revista Semana que colaboró con la primera campaña del presidente Alvaro Uribe en Magdalena y que se reunió con el candidato. Esta campaña era coordinada en ese departamento por Jorge Noguera, quien después fue nombrado por Uribe director de los servicios de inteligencia de Colombia (DAS).

Noguera fue acusado de tener vínculos con el paramilitarismo y uno de los principales testigos de escándalo, Rafael García, declaró que Gélvez, a quien identificó como ideólogo de las AUC, era uno de los enlaces de Noguera con los jefes paras.

Related stories from Vida en el Valle

  Comments