Nation & World

Legisladores consideran aumentar los impuestos

El maltrecho presupuesto estatal de la Florida, que ha sufrido reducciones por más de $8,000 millones desde julio del 2007, ha llevado a los legisladores republicanos a hablar de algo que hasta ahora consideraban una herejía: aumentar los impuestos.

En la agenda del período ordinario de sesiones de la Legislatura, que comenzará en marzo, se planea debatir un aumento del impuesto a los cigarrillos de entre 50 centavos y $1 por caja, gravar todas las ventas por internet en la Florida, eliminar exenciones en el impuesto a las ventas y eliminar otros alivios fiscales.

No hay un acuerdo si algunos, o todos, estos impuestos se concretarán. Pero legisladores poco dispuestos a tocar los impuestos --quienes se han negado a hablar de impuestos durante casi 20 años y han basado sus campañas en promesas de reducirlos-- concuerdan casi unánimemente en algo: dos años de reducciones de presupuesto, que culminaron en la reducción de $2,400 millones la semana pasada, hacen necesario tomar medidas. Lo que es peor, dijeron, se prevé un déficit de $3,500 millones para el año próximo, que tendrán que solucionar para evitar más reducciones de fondos a la educación y a los servicios médicos.

"Estamos más dispuestos que nunca a considerar nuevas fuentes de ingreso'', dijo el representante Bill Galvano, republicano por Sarasota y presidente de la Comisión de Normas de la Cámara. "En el pasado en esta Cámara era casi un sacrilegio sugerir semejante cosa. Pero llegado este punto, creo que todos estamos dispuestos a escuchar ideas nuevas''.

Primero, los legisladores tienen la esperanza de que el paquete federal de recuperación económica traerá a la Florida miles de millones de dólares en asistencia financiera para compensar el aumento de los costos del Medicaid, los cupones de alimentos y otros programas de asistencia pública, financiar proyectos de obras públicas y brindar capital para impulsar el crecimiento empresarial. Más allá de eso, los legisladores afirman que es hora de buscar centavos perdidos en el fondo de las gavetas.

"La gravedad de la situación fiscal es clara'', dijo Jeff Atwater, republicano por North Palm Beach y presidente del Senado, el primer día del período extraordinario de sesiones de dos semanas para reducir el presupuesto. "Sencillamente, estamos gastando dinero que no tenemos''.

Atwater ordenó al Senado que lidere la búsqueda de nuevas fuentes de ingresos, incluyendo "una revisión del sistema fiscal'', para lo que creó un comité selecto que estudiará formas de estimular la economía y cientos de exenciones al impuesto a las ventas --a los alimentos, al alquiler de viviendas, medicamentos y servicios-- para determinar cuál derogar.

El presidente de la Cámara, Ray Sansom, piensa que algunas exenciones al impuesto se modificarán pero aclaró que sólo tendrá en cuenta exenciones que si eliminan no afecten a empresas.

"Tenemos que estudiar las opciones'', dijo Sansom la semana pasada a The Herald/Times. "Hasta ahora no hemos tomado ninguna decisión sobre fuentes adicionales de ingresos, pero también sabemos que vivimos momentos sin precedentes''.

Incluso en la Cámara, que mantiene una posición más conservadora, los legisladores ya miran lo impensable.

"La posición del partido es todavía la de no aumentar los impuestos, pero estamos en una situación única y hay que seguir prestando los servicios clave'', dijo el representante Carlos López-Cantera, republicano por Miami.

"Se debatirá el tema y no se descartará ninguna idea''.

En el pasado, los líderes republicanos de la Legislatura han hecho todo lo posible por mantener las exenciones fiscales.

Los repetidos intentos del ex presidente del Senado John McKay de persuadir a la Legislatura para que revisara cientos de exenciones al impuesto a las ventas fueron rechazadas por considerárselas un impuesto a los servicios.

Este año ya se han presentado varios proyectos de ley para aumentar el impuesto a los cigarrillos, cerrar brechas fiscales en las transacciones inmobiliarias y de impuestos a los ingresos, y de eliminar exenciones al impuesto a las venta que, o bien han expirado o ya no sirven a su propósito original.

El gobernador Charlie Crist admite lo mismo que los líderes de la Cámara, que el debate sobre los impuestos es necesario.

"Quiero enfrentar sin prejuicios sus consideraciones sobre esas exenciones y otros asuntos'', dijo Crist.

Randy Miller, de la Federación de Comercio Minorista de la Florida, acepta de buena gana una revisión de las exenciones al impuesto a las ventas.

"Adelante'', dijo. "Creo que podemos defenderlas. Y si no podemos, las eliminamos''.

Las empresas minoristas ven con agrado la buena disposición de Sansom y Atwater de respaldar un impuesto a todas las ventas en internet.

La Florida pierde cientos de miles de millones en ingresos por concepto de impuestos a las venta cuando los consumidores compran artículos en internet, dijo Miller. Si el Congreso permitiera a los estados aplicar el impuesto a las transacciones interestatales como parte del paquete federal de estímulo económico, los líderes legislativos de la Florida parecen dispuestos a apoyar la medida durante el período ordinario de sesiones.

El cambio de actitud era inevitable, dijo el representante Scott Randolph, demócrata por Orlando. Debido a que los republicanos "colocaron todo el peso de financiar la educación pública sobre el impuesto a la propiedad en los últimos seis años'' al reducir la contribución estatal y aumentar la local, "están atrapados'', dijo. "No tienen más remedio que considerar el lado de los ingresos''.

Sansom, Atwater y otros líderes dijeron que tratarán de no aumentar impuestos que hagan más pesada la carga sobre los ya abrumados contribuyentes o las empresas que pueden perder más empleos.

"Los aumentos fiscales reducen el crecimiento económico, especialmente durante una recesión'', dijo Dominic Calabro, director de TaxWatch, grupo de investigaciones financiado por empresas.

No obstante, dijo, el sistema tributario tiene desigualdades.

¿Por qué, por ejemplo, se cobra impuestos a los servicios de control de plagas y de jardinería a las empresas mientras que no se cobra a los que prestan el mismo servicio a nivel residencial, preguntó Calabro.

Si uno no puede pagar servicios de control de plagas en su vivienda y tiene que comprar insecticidas en el supermercado, tiene que pagar el impuesto a las ventas.

El reto que enfrentarán los legisladores es "encontrar maneras innovadoras de recuperar fondos a los que la Florida tiene derecho legalmente, o de lo contrario aumentará la carga financiera sobre la población'', dijo Calabro.

  Comments