Nation & World

Un teólogo cubano en el círculo de Obama

El cubano Miguel Díaz llegará a Washington mañana el 20 de enero con la frente en alto y un sueño que parecía imposible: ser uno de los invitados de honor a la toma de posesión de Barack Obama.

Cuatro años atrás, Díaz --un teólogo católico y profesor universitario en Minnesota-- observaba el activismo político como un asunto lejano. Pero no fue sino hasta el año pasado que se involucró activamente en el tema, cuando fue seducido por el mensaje de cambio de Obama y recibió una invitación del equipo del líder demócrata para integrar el Consejo Religioso Católico en su campaña electoral.

"Después de 12 años de docencia, colaborar en política fue una nueva dimensión'', dijo Díaz.

El es uno de los pocos latinos --y quizá el único teólogo de origen cubanoamericano-- que pertenece a este selecto grupo de asesores, activistas y pensadores que dictan e implementan directivas para la estructuración de políticas de alto vuelo, que serán la espina dorsal de muchas de las estrategias que desarrollará el futuro gobernante para sacar a flote a la nación.

La tarea no ha sido nada fácil. Obama tomará posesión de su cargo mañana con el enorme reto de aliviar la grave crisis económica del país y liderar una reforma sustancial en varios frentes, entre ellos la salud, el sistema educativo y la inmigración.

"El futuro del Consejo está por verse, dado que la admi-ew nistración está en transición, pero la experiencia ha sido fascinante y me siento feliz con la tarea que se ha hecho. Las diferentes crisis que confrontamos en este momento histórico necesitan ser abordadas con mucha sabiduría humana y también con la ayuda de Dios'', precisó Díaz, de 45 años.

Esposo y padre de cuatro niños, nació y creció en La Habana, de donde a los nueve años salió al exilio en 1972, acompañando a sus padres a España. Dos años más tarde llegó al sur de la Florida con una gran incertidumbre sobre el futuro, aunque con la certeza de que viviría para siempre en estas tierras de libertad.

"Aquí fui parte del sistema escolar del condado Miami-Dade. Mi padre fue camarero y mi madre no recibió una enseñanza superior. Con mucho orgullo soy el primero en la familia en adquirir un grado universitario, y un nivel de maestría y doctorado'', comentó Díaz. "Mis padres nunca me dejaron trabajar en mi época de estudiante, porque una de las cosas que me decían constantemente era que me habían sacado de Cuba con mucho esfuerzo y trabajo, y que mi única obligación en Estados Unidos era estudiar''.

Y así lo hizo.

El joven Miguel dejó a un lado la diversión y las playas para alcanzar una meta que sería el comienzo de una tra-ew yectoria ejemplar: graduarse en la Universidad de St. Thomas con altas calificaciones en Ciencias e Historia. Lejos de quedarse satisfecho, Díaz meditó seriamente sobre la posibilidad de continuar la carrera de Medicina, pero el destino le tenía listo otro camino: estudiar Teología en la Universidad de Notre Dame, donde finalmente obtuvo una maestría y un doctorado.

La doctora Carmen Nanko, presidenta de la Academia de Teólogos Hispanos de Estados Unidos (ACHTUS), dijo que el trabajo profesional de Díaz "ha sido un ejemplo de entrega y compromiso para todos''.

Díaz también ha sido decano académico del Seminario San Vicente de Paul, en Boyton Beach, y profesor en la Universidad Barry. Actualmente es uno de los más destacados maestros de Teología en la escuela St. Benedict y la Universidad St. John's, en el estado de Minnesota, así como una de las voces nacionales de la organización Ca-ew tholics in Alliance for the Common Good, una entidad que tiene estrechos vínculos con el equipo de Obama.

"Lo que realmente me animó fueron dos cosas: el trabajo con los jóvenes y los inmigrantes latinos en Mi-ew nnesota para que participasen en el proceso electoral, y el mensaje de esperanza y unión que dictó Obama. Creo que él y yo hemos sabido vivir armoniosamente entre dos identidades'', acotó Díaz, quien en el 2006 fue elegido presidente de la Academia de Teólogos Católicos Hispanos de Estados Unidos (ACHTUS).

Mary Ann Baenninger, presidenta de la escuela de Saint Benedict, resaltó las cualidades de Díaz y lo calificó como un activista y un hombre de liderazgo "capaz de trabajar en varias escalas''.

"Lo ha demostrado al trabajar activamente con católicos de distintas etnias'', comentó Baenninger.

Para muchos observadores Obama es un hombre intelectualmente curioso y flexible. Díaz dijo que esta característica es fundamental en temas tan sensibles como el aborto, que el presidente electo tiende a favorecer.

"Como católico debo afirmar que estoy a favor de la vida, desde la concepción hasta la muerte. No todos compartirán esta perspectiva, pero lo cierto es que Obama está abierto al diálogo y a la adopción de distintas políticas, incluso sobre asuntos tan polémicos como el aborto'', expresó Díaz, quien también asistirá al día siguiente de la toma de posesión de Obama a la Catedral Nacional de Washington para el tradicional servicio religioso dedicado al nuevo gobierno.

El presidente electo llega a la Casa Blanca con un respaldo masivo de la ciudadanía y una aureola optimista sobre su determinación a cambiar los rumbos de la nación.

"Pero no es Obama el único motor. Todos debemos asumir responsabilidades para una nueva visión'', culminó Díaz.

jcchavez@elnuevoherald.com

  Comments