Nation & World

Fuerte operativo de seguridad para juramentación de Obama

Barack Obama jurará la presidencia en medio de un operativo de seguridad sin precedentes, protegido por una limosina Cadillac nueva y completamente blindada, vidrios a prueba de balas, jets militares en el aire y rodeado de agentes del Servicio Secreto con armas automáticas.

Este nivel de protección no sorprende, dado que se espera que la multitud que se concentre en el trayecto de dos millas entre el lado oeste del Capitolio federal y el Monumento a Lincoln alcance los 2 millones. Algunos calculan que llegará a 4 millones, cuatro veces más de lo normal.

Otro factor es que Obama ha recibido amenazas.

Días antes de ganar las elecciones, agentes federales desmontaron una supuesta confabulación de dos cabezas rapadas neonazis para matarlo. Y ayer el segundo al mando de Al Qaida dio a conocer un video en que culpa a Obama de los recientes ataques de Israel contra el grupo islamista Hamas en la Franja de Gaza.

Autoridades federales antiterroristas --que cuentan con un impresionante arsenal de armas de alta tecnología, algunas creadas después del 11 de septiembre-- afirman que no han recibido ningún informe de inteligencia con una amenaza específica y plausible de ataque durante la ceremonia de toma de posesión.

No obstante, el evento representa un enorme reto para el Servicio Secreto y para unos 10,000 agentes de más de 100 entidades policiales federales, estatales y locales, "en parte debido al enorme número de personas que convergerán en la capital'', dijo Robert Rodríguez, agente retirado del Servicio Secreto.

Rodríguez, líder de la escolta de cuatro presidentes durante 22 años antes de retirarse en el 2004, agregó que pensaba que el riesgo que corre el primer presidente negro del país "es mayor porque, desafortunadamente, todavía hay prejuicios en el país''.

Rodríguez dijo que el Servicio Secreto comenzó a proteger a Obama en el otoño del 2007 --la fecha más temprana para un candidato presidencial-- por lo que considera "el elevado nivel de peligro''.

Jack Tomarchio, que recientemente ser retiró como subsecretario adjunto de Seguridad Interna a cargo de operaciones de inteligencia y análisis, dijo que un presidente negro podría incitar "a una nueva manada de locos, como partidarios de la supremacía blanca y otros, que podrían odiarlo sencillamente por su raza''.

El Servicio Secreto, que ha crecido de 325 agentes en 1981 a unos 3,500 hoy, ha demostrado una y otra vez su capacidad para proteger a presidentes, vicepresidentes y otros dignatarios en las ceremonias de toma de posesión. Ningún asesino potencial ha causado daño alguno a un presidente desde 1981, cuando el vagabundo John W. Hinckley Jr. hirió de bala a Ronald Reagan en el pecho frente a un hotel en Washington.

El mayor peligro podría estar en la muchedumbre aglomerada en el National Mall, un área abierta y donde la gente pueden ver y escuchar la ceremonia de juramento de Obama y su discurso en enormes pantallas.

Agentes policiales han dicho que se registrará a todo el mundo a su entrada al National Mall, aunque no han dicho hasta qué extremo.

"¿Cómo se puede registrar a tanta gente?", se preguntó un agente retirado del Servicio Secreto que pidió no ser identificado debido a la naturaleza delicada de las labores de seguridad. ‘‘Si uno, dos o tres terrorista suicidas están entre la multitud, sólo Dios sabe lo que podría ocurrir. Sería un verdadero desastre''.

El ex agente dijo que incluso una bomba de humo podría causar el pánico entre los espectadores, aumentando el riesgo de alguien perezca aplastado por los que huyen.

Debido a que la toma de posesión es una actividad especial de seguridad nacional, el Servicio Secreto no sólo es responsable de la seguridad de Obama y del vicepresidente electo Joe Biden, sino también "de la protección de todos los asistentes'', dijo Malcolm Wiley, portavoz del Servicio Secreto.

Wiley afirmó que el Servicio Secreto no ha identificado nada que sugiera que la multitud pudiera alcanzar los 4 millones pero agregó que están preparados si eso sucede.

Los preparativos de seguridad comenzaron hace varios meses y las entidades policiales y de seguridad han preparado planes para proteger el espacio aéreo sobre la ciudad, el Capitolio, el paseo y la trayectoria del desfile a lo largo de Pennsylvania Avenue. Agentes del Servicio Secreto y autoridades locales de transporte anunciaron que más de 60 calles, autopistas y puentes a Virginia estarán cerrados o limitados a vehículos oficiales el 20 de enero.

"Las fronteras probablemente estén mejor vigiladas'' en los días anteriores a la ceremonia, dijo el agente retirado Tomarchio.

"Por supuesto, todos van a dedicar más atención a la lista de terroristas e individuos de interés para el aparato de seguridad que puedan tratar de cruzar la frontera en estos días''.

Una de las razones, afirmó, es que los ataques de los terroristas paquistaníes el fin de semana del Día de Acción de Gracias en Bombay, la India, en que murieron 173 personas en 10 puntos de la ciudad, mostraron a otros terroristas potenciales cuánto daño pueden infligir 10 hombres armados hasta los dientes.

Obama llevará un chaleco blindado, hablará protegido por un vidrio blindado y llegará al lugar en una limosina blindada resistente incluso a las bombas, dijeron agentes policiales.

Detrás de la limosina se desplazarán furgonetas negras en los que viajan equipos de SWAT, con tecnología avanzada de comunicaciones y dispositivos electrónicos que desactivan los detonadores electrónicos de bombas.

Entre la muchedumbre se colocarán cajas de aspecto inofensivo que detectan la presencia de armas químicas y biológicas, como el ántrax.

Wiley dijo que agentes del Servicio Secreto han inspeccionado todos los edificios a lo largo de la ruta acordonada del desfile, que al igual que la zona del Capitolio, sólo será accesible a los que hayan reservado boletos. Habrá francotiradores en las azoteas y balcones a lo largo de Pennsylvania Avenue, además de cámaras de vigilancia para asegurar de que todas las ventanas estén cerradas y que nadie amenace al nuevo presidente.

Con semejantes medidas de seguridad, aseguró Rodríguez, "los adversarios del presidente tendrían que buscar un momento más oportuno para tratar de hacerle daño''.

  Comments