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Esperan la alborada de otro New Deal

El auge inmobiliario que hizo que se construyeran numerosos rascacielos en Biscayne Boulevard ha terminado en un derrumbe, provocando problemas económicos, desempleo, déficits presupuestarios y falta de recursos para las escuelas, el transporte y la construcción de viviendas asequibles.

En respuesta a la exhortación de un nuevo presidente en Washington, los líderes del sur de la Florida preparan una ambiciosa lista de proyectos públicos que pondrían a trabajar a los desempleados y mejorarían las condiciones de vida de los habitantes de la zona, desde nuevas carreteras y centros comunitarios hasta escuelas y parques.

Esa exhortación suena actualizada, pero en realidad sucedió en 1933, en el peor momento de la Gran Depresión y el surgimiento del New Deal del presidente Franklin D. Roosevelt, el ambicioso programa de inversiones públicas que tuvo por fin revivir la economía.

La autopista que corre por los Cayos de la Florida. Famosos parques regionales como el Matheson Hammock y Greynolds. La ampliación del Hospital Jackson Memorial. La creación de la primera colonia de artistas en Cayo Hueso. Las primeras instalaciones públicas en lo que se será el Parque Nacional de los Everglades. Numerosas escuelas, oficinas de correos, cuarteles de bomberos y centros comunitarios desde Miami Beach hasta Miami, Coral Gables y Biscayne Park.

Todos esos proyectos fueron financiados y construidos como parte del New Deal en los años 30, que revivió la alicaída fortuna de la región y, de paso, dicen los expertos, creó y definió lo que hoy es el sur de la Florida.

¿Se repetirá la historia? Mientras el presidente electo Barack Obama se prepara para ocupar la Casa Blanca este mes, también ha solicitado un gran programa de inversión pública para sacar al país del abismo financiero en que se encuentra, un plan que muchos han llamado el nuevo New Deal.

El alcalde de Miami, Manny Díaz, como presidente de la Conferencia de Alcaldes de Estados Unidos, envió a Obama una larga relación de proyectos de trabajos públicos, listos para comenzar en todo el país.

Los proyectos de Miami y del condado Miami-Dade solos suman $4,700 millones, como la expansión del Aeropuerto Internacional de Miami, infinidad de mejoras en parques, calles y carreteras, alcantarillado y reparación y renovación de escuelas.

Algunos han criticado los ambiciosos objetivos de la lista, pero Díaz dijo que el New Deal original es un excelente precedente.

"El presidente electo ha dicho que desea proyectos listos para iniciarse y crear empleos. Eso es justamente lo que le entregamos'', expresó Díaz en una entrevista. "A corto plazo, obviamente se crearán empleos y eso mejorará la calidad de vida. El New Deal creó millones de empleos. Si eso es lo que queremos hacer, funcionó. Y puede funcionar otra vez''.

Aunque algunos historiadores y economistas dicen que el New Deal tal vez prolongó la Gran Depresión; la mayoría afirma que los numerosos programas ayudaron a acabar con el desastre económico.

En el sur de la Florida, afirma un nuevo libro, los proyectos del New Deal emplearon a miles de personas, mejoraron de forma notable el reino público y ayudaron a mantener viva una economía profundamente afectada desde el desplome del sector inmobiliario en 1926, un huracán devastador y el derrumbe de Wall Street en 1929.

Los proyectos públicos se coordinaron con una inversión privada sustancial, impulsados por la disponibilidad de programas federales de financiamiento como la Dirección Federal de Viviendas, dijo John Stuart, coautor y coeditor con John Stack, colega de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) del libro The New Deal in South Florida.

Entre los resultados hubo barrios nuevos, desde lo que hoy se conoce como el Distrito Art Deco en Miami Beach hasta Shenandoah, donde se levantaron casas junto a una nueva escuela primaria, además de notables obras de infraestructura y servicios que ayudaron a cimentar el turismo y la urbanización como los principales motores económicos de la región.

"Estos proyectos influyeron muy profundamente en cómo la gente vivía y trabajaba en Miami'', dijo Stuart, profesor de Arquitectura, en una entrevista. "Funcionó junto a las inversiones privadas. El gobierno federal construyó escuelas, parques, hospitales, y a la larga la suma fue mayor que las partes''.

La Florida, entonces fundamentalmente una zona rural, fue uno los estados más beneficiados por el New Deal, que edificó en otros lugares presas y programas de electrificación rural, así como otros servicios locales más modestos.

El New Deal llegó al sur de la Florida hace 75 años, en la primavera de 1934. Al principio los proyectos eran pequeños, como reparar y pintar los puentes a lo largo del río Miami, o pintar los nombres de las calles en el centro de la ciudad.

Pero el establecimiento de una Junta de Planificación en Dade para coordinar proyectos generó un plan a seis años que le costó al Tesoro entre $50 y $100 millones, según el libro de Stuart y Stack, una suma colosal en aquel momento, en parte gracias al legendario legislador Claude Pepper, que era allegado al presidente Roosevelt.

Un proyecto histórico fue el Estadio Municipal de Miami, conocido después como el Orange Bowl, y ocurrió, tal vez irónicamente, porque el individuo a cargo de otro producto del New Deal, el proyecto de vivienda pública de Liberty Square era una antiguo estrella del fútbol y consideraba que Miami era un gran lugar para el buen football universitario, manifestó Stuart.

Para servir mayormente a los empleados judíos de fábricas que venían al sur en invierno, los empresarios construyeron pequeños hoteles y edificios de apartamentos que ahora componen el Distrito Art Deco de South Beach, diseñados en el simple y moderno estilo arquitectónico, dijo Jeff Donnelly, maestro, historiador y veterano guía de giras del distrito.

Como Miami y Miami Beach eran centros turísticos caros, los vecinos de la zona no tenían muchos servicios ni instalaciones públicas, como escuelas, oficinas de correos y estaciones de bomberos. Los programas del New Deal llenaron ese vacío, financiando la secundaria Miami Beach original, por ejemplo, y la Oficina de Correos de Miami Beach de Washington Avenue y la Calle 13, una escala muy popular en las giras del sector Art Deco.

El sistema de parques del condado Miami-Dade, uno de los mayores del país, es obra del New Deal, que también fue un hito para la segregada población negra de Miami, concentrada mayormente entonces en las atestadas y dilapidadas viviendas de Overtown. El proyecto Liberty Square, concretado por encima de las objeciones de muchos blancos, se hizo con la idea de brindar mejores viviendas a las familias negras.

Pero dio lugar a la expansión de la población negra hacia el noroeste y a territorios del condado no incorporados. Aunque Liberty Square después se deterioró y ha estado agobiado por problemas sociales, en su momento fue uno de los mejores ejemplos de vivienda de bajo costo en el país, dice Stuart.

Algunos proyectos del New Deal se han desvanecido, pero la mayoría sigue en uso. Y otros han encontrado nueva vida. Una pintoresca casa comunitaria de troncos, financiada por el New Deal en el pequeño municipio de Biscayne Park es ahora una estación de policía.

En Coral Gables, al magnífico y antiguo edificio de la policía y los bomberos, construido cuando el New Deal de roca caliza por dentro y por fuera, es objeto de una renovación de $5 millones para convertirlo en museo de historia, artes cívicas y diseño. Será un edificio de alta eficiencia energética.

"Este edificio celebra ese New Deal del que habla la gente'', dijo el arquitecto Jorge Hernández, quien supervisa la renovación.

Pero el legado del New Deal también tiene aspectos inquietantes, según el libro de Stuart: Liberty Square brindó a muchos miamenses negros viviendas decentes por primera vez, pero también perpetuó la segregación. El Overseas Highway salvó a Cayo Hueso, pero también abrió los frágiles Cayos a una urbanización descontrolada y los problemas ambientales que eso generó. Matheson Hammock abrió ciertas partes de la bahía a los botes de motor y presentaba una idílica y perfecta imagen de los ecosistemas de la Florida.

Para el sur de la Florida como un todo, el New Deal fue el punto de arranque de muchos años de prosperidad como centro de turismo, urbanización y construcción, según Stuart, pero a costa de la susceptibilidad a los altibajos que hacen necesario otro New Deal.

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