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Obama y los líderes del Congreso acuerdan plan económico

En medio de una crisis económica global cada vez más profunda y el aumento del desempleo en el país, el presidente electo Barack Obama y los líderes del Congreso llegaron el lunes a un acuerdo sobre muchos aspectos de lo que seguramente será el mayor plan a corto plazo de estímulo económico en la historia de Estados Unidos y prometieron que las medidas se aprobarán a la brevedad.

Los líderes demócratas de la Cámara y el Senado --con poca resistencia por parte de los republicanos-- dijeron que apoyarán de inmediato el ambicioso paquete de estímulo de Obama, $775,000 millones en dos años, que incluye alrededor de $300,000 millones en reducciones fiscales, con un énfasis especial en las clases media y baja.

El plan recibió un importante apoyo por parte de los republicanos, que aplaudieron la reducción de impuestos.

"Probablemente habrá mucho entusiasmo con esa parte del plan'', dijo el líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, de Kentucky.

Sin embargo, McConnell y otros líderes republicanos mostraron más cautela sobre las propuestas de gastos. En lugar de entregar la ayuda directamente a los estados, por ejemplo, McConnell dijo que el gobierno podría considerar prestarles el dinero.

"Nos gustaría participar en la creación del paquete y ofrecer nuestras ideas'', dijo McConnell, agregando que los republicanos están satisfechos con que casi 40 por ciento del plan de estímulo sea en alivio fiscal, pero desean imponer restricciones en 60 por ciento de lo que el gobierno está gastando. Específicamente, dijo McConnell, cualquier ayuda a los estados debería pagarse en un plazo de cinco años con una tasa de interés de 5 por ciento.

Tal vez lo más importante fue el tono del día. Obama se reunió primero con los legisladores demócratas y luego McConnell y otras figuras republicanas se sumaron a la sesión.

Según los participantes, Obama no trató de negociar en las reuniones ni tampoco se expresó en detalle sobre propuestas específicas.

De cualquier modo, el tono fue optimista.

"Todos reconocemos que estamos en dificultades financieras históricas'', expresó en una conferencia de prensa Harry Reid, líder de la mayoría en el Senado y demócrata por Nevada, quien agregó que el Congreso aprobará un plan de estímulo "lo antes posible''.

El 111no Congreso se reunirá hoy al filo del mediodía y los demócratas tendrán una amplia mayoría. Dos semanas más tarde, el 20 de enero, Obama jurará como el presidente número 44. En cierto momento los demócratas tenían la esperanza de que el paquete estaría listo para esa fecha, pero ahora todo indica que su objetivo es presentarlo a los legisladores antes partan el 13 de febrero para el receso por el Día de los Presidentes.

A principios del día Obama habló de lo rápido que se deteriora la economía que dentro de poco heredará.

"El mensaje más importante es que la situación empeora. Tenemos que actuar con audacia y con rapidez'', dijo Obama en una breve sesión de preguntas y respuestas después de reunirse con su equipo económico.

El presidente electo defendió el crédito fiscal para la clase media y disputó las afirmaciones de que se trataba de un truco político, señalando que es uno de los temas principales de su campaña.

"Hay una afortunada convergencia entre lo que prometí durante la campaña y lo que es necesario hacer ahora'', dijo Obama.

La clave del plan de Obama es el pago $500 por individuo, o $1,000 por pareja, a la mayoría de los contribuyentes. En lugar de enviar cheques a los contribuyentes --el método de pago que usó el año pasado el gobierno en un fallido intento por reanimar la economía--, el pago se hará con una reducción del impuesto de nómina durante varios meses.

El resultado neto, sin embargo, sería más dinero en el bolsillo de millones de estadounidenses.

Obama parecía decidido a mantener sus promesas de campaña de dar prioridad a la clase media y a los negocios pequeños. Su plan contempla varias exenciones fiscales que permiten a los negocios pequeños deducir de impuestos más rápidamente el costo de su inventario y la depreciación de sus equipos.

Significativamente, no incluye una exención fiscal propuesta por la Cámara de Comercio y grandes empleadores que tiene por fin alentar a las grandes empresas a repatriar sus ganancias en el extranjero e invertirlas en el país.

No obstante, el que Obama a añada exenciones fiscales complació a las grandes empresas y a los republicanos. Por ejemplo, en un intento por controlar el aumento del desempleo, Obama y los legisladores demócratas exploran la posibilidad de otorgar un crédito fiscal de un año a los negocios por nuevos empleos, a un costo de entre $40,000 millones y $50,000 millones.

"Me contenta un poco más que 40 por ciento del paquete se dedique a reducciones fiscales o incentivos impositivos'', afirmó Bruce Josten, vicepresidente de Asuntos Gubernamentales de la Cámara de Comercio de Estados Unidos.

Funcionarios del Congreso, que hablaron con la condición de no ser identificados, dijeron que el plan seguramente sufrirá cambios a medida que más legisladores lo analicen. Muchas de las ideas sobre impuestos podrían cambiar sustancialmente, advirtieron.

En una posibilidad ampliamente discutida el lunes, el crédito de impuestos a la clase media podría aplicarse a los primeros $8,100 de ingresos por concepto de salario. No estaba claro si el crédito se aplicaría a toda la población, pero beneficiaría fundamentalmente a las personas de menos ingresos, o si habrá algún tipo de límite salarial para determinar la elegibilidad.

Una idea que se ha propuesto es limitar la elegibilidad a unos $102,000 por persona, cantidad a partir de la cual no se paga el impuesto al Seguro Social. Eso permitiría a una familia de dos personas ganar hasta $204,000 y recibir el crédito fiscal.

Tradicionalmente, el Congreso ha limitado los créditos fiscales a $75,000 por persona que declare impuestos individualmente y $150,000 para los que declaran conjuntamente, pero durante la campaña presidencial Obama sugirió que su plan de impuestos beneficiaría a todo el que gane menos de $200,000.

"Me cuesta mucho trabajo creer que ésa sea la medida'', dijo Pete Sepp, vicepresidente de la Unión Nacional de Contribuyentes, un grupo que defiende la reducción de impuestos. Dado el alto niveles de gastos que contempla el plan de estímulo económico, es probable que el Congreso limite los créditos fiscales a las personas que más lo necesiten, afirmó Sepp.

Los corresponsales William Douglas y Margaret Talev, de McClatchy Newspapers, contribuyeron a esta información.

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