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Arrugas económicas no afectan a cirujanos plásticos venezolanos

Los empresarios venezolanos se están preparando para un duro 2009. Los cirujanos plásticos como el doctor Peter Romer, sin embargo, no están preocupados.

Tiene comprometidas todas las consultas hasta marzo y no espera ninguna disminución durante el resto del año, aunque la economía venezolana, muy dependiente del petróleo, espera una severa contracción.

"Ya he pasado por una o dos crisis aquí, conozco el terreno'', dijo Romer, sentado tras una mesa llena de redondos implantes de silicona de diversos tamaños. "En Venezuela, es posible que una mujer no tenga dinero para su casa pero va a gastar en cirugía plástica y en ropa para mantener su apariencia. Aquí eso es visto como una prioridad''.

Irónicamente, la cirugía plástica ha tenido una gran expansión mientras el presidente Hugo Chávez trataba de reconstruir a Venezuela como un país socialista. Con una economía rebosante de dinero gracias a precios del petróleo sin precedentes, los cirujanos plásticos reportan que su negocio se ha duplicado en los últimos cinco años. Y no esperan ninguna disminución el año que viene, gracias a una cultura que pone excepcional énfasis en los atributos físicos de las mujeres.

El concurso de Miss Venezuela es uno de los programas más populares del país todos los años. Cuando una venezolana gana un concurso internacional de belleza --Dayana Mendoza fue la última, en julio, cuando fue seleccionada Miss Universo-- el país lo celebra como un triunfo nacional.

Las mujeres van a trabajar en shorts y blusas reveladoras que provocarían sorpresa en Estados Unidos. En las fiestas, las mujeres se jactan de los famosos cirujanos plásticos, como Romer, que les han aumentado los senos.

Elizabeth Facchinei discute abiertamente su reciente operación.

"Mis senos empezaron a ceder después de que di a luz'', hace dos años, dijo Facchinei, una maestra de preescolar de 27 años que estaba visitando a Romer para un chequeo. "Ahora me siento más segura. Ha sido una transformación física y espiritual''.

Facchinei se gastó 25,000 bolívares, unos $10,000, y lo considera dinero bien gastado aunque espera que la economía va a declinar el año que viene.

Romer interrumpió a Facchinei para examinar su trabajo.

"¡Son bellos!'', exclamó.

"Me encantan'', respondió Facchinei.

Tal parece como si las únicas venezolanas que no quieren discutir el tema son las concursantes del Miss Venezuela.

"Preguntarme eso es como preguntarle la edad a una mujer'', dijo Mendoza a los reporteros tras ganar el concurso de Miss Universo.

Fue la quinta venezolana en ser elegida Miss Universo.

Romer, que actúa como el cirujano plástico para el concurso de Miss Universo, mostró una foto de Mendoza en su oficina pero declinó comentar si le había aumentado los senos.,

El doctor Antonio Goncalves, que acababa de regresar de una conferencia internacional en Nueva York, dijo que el calor y la cultura machista de Venezuela han contribuido a la popularidad de la cirugía plástica.

"A las venezolanas les gusta que las miren. Es algo que no se ve en Estados Unidos''.

La cirugía plástica se ha vuelto tan popular en Venezuela que los bancos dan crédito para las operaciones.

Margherita Espósito pidió prestado la mitad de los $12,000 que le costó que Goncalves le trabajara el rosto, le ampliara los senos y le redujera el estómago para perder peso.

"Pesaba unas 250 libras y estaba muy deprimida tras mi divorcio'', dijo Espósito, una mujer de 50 años, madre de tres muchachos, que vende ropa interior desde su casa. "No voy a vender mi casa ni mi carro por una cirugía pero si usted tiene la posibilidad de sentirse mejor, ¿por qué no hacerlo? Antes me sentía fea. Ahora me siento feliz''.

Espósito dijo haber perdido 100 libras. Y con su nueva confianza, está pensando abrir otro negocio en su casa: vender cinta para levantar los senos.

Margarita de Perri, de 62 años, hizo que Goncalves le reemplazara el implante de seno que había recibido hace 20 años.

"¿No luce bien?", dijo levantándose el sweater aunque no la blusa.

Está tan contenta que está pensando en rejuvenecerse el rosto el año que viene.

Su hija, de 44 años, quiere que Goncalves le aumente los senos.

"Dijo que iba a hacer lo que fuera necesario para mejorarse'', comentó de Perri.

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