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Ordenan arresto de tres propietarios de Isla Express

Un año después de que decenas de clientes de una agencia de envíos a Cuba se aglomeraron enfurecidos frente al negocio en Hialeah para reclamar porque su dinero no llegó a la isla, la fiscalía estatal ordenó el arresto de tres propietarios de la agencia.

En una acusación revelada el jueves, Prudencio García, Norberto Alzar y Eiler Rubio, fueron acusados de operar un negocio de envío de dinero sin licencia.

Se sospecha que García, quien fue el último propietario, se encuentre fugitivo en Cuba. Rubio fue arrestado el miércoles y se anunció que Alzar se entregará el viernes.

Aunque no se formularon cargos de hurto por la dificultad de probar si el dinero llegó a Cuba, la declaración jurada del detective encargado de la investigación, Yunior Pineiro, indica que el Departamento de Policía de Hialeah recibió un total de 502 quejas por giros que no fueron entregados a sus destinatarios y que totalizaron $189,008.

La empresa implicada es Isla Express, situada en 4040 West 12 Avenue.

En el período en que se presentó el incumplimiento (diciembre del año pasado), Isla Express movió alrededor de $1 millón, según la declaración de uno de sus ex empleados.

La agencia, que operó normalmente durante dos años, según declararon testigos al detective, cobraba una comisión de 20 al 25 por ciento por el envió del dinero que entregaba en la isla en Pesos Cubanos Convertibles más conocido como "chavitos''.

Una de las víctimas, Gina Rodríguez, informó a la policía que perdió $1,770 entregados en efectivo en la agencia el 4 de diciembre. Allí le prometieron que el dinero llegaría a Cuba en dos días, pero nunca fue recibido por sus familiares.

Francisco José Racedo DeLisa, quien estuvo encargado del departamento de quejas de la empresa, declaró al detective investigador que devolvió aproximadamente $25,000 a clientes inconformes en solo un día, el 26 de diciembre.

Al día siguiente, la agencia cerró sus puertas y cientos de clientes que se presentaron a pedir la devolución de su dinero tuvieron que regresar a sus casa sin ninguna explicación.

Según Racedo, la agencia se vio abrumada por la gran cantidad de transacciones que se realizaron entre noviembre y diciembre del 2007, lo que causó la demora en la entrega.

Relata Pineiro que cuando se presentó el 27 de diciembre en la agencia debido a la aglomeración de clientes, observó a través de los ventanales del negocio que las unidades del disco duro de las computadores que había visto el día anterior ya no estaban. Sólo quedaban los monitores.

En agosto de este año la sección de investigaciones de la Oficina de Regulaciones Financieras de la Florida estableció que Rubio, García ni Salazar, tenían licencia de remitentes de dinero.

La misma oficina encontró que aquellos clientes que pagaron los envíos en cheques los giraron a nombre de ERR Enterprises, que mantenía una cuenta en el banco Wachovia.

Un abogado interrogado por Pineiro declaró que Rubio y Alzar vendieron el negocio a García en una fecha no indicada.

A juzgar por declaraciones de ex empleados, el nuevo propietario no era muy conocido por ellos pues solo lo habían oído mencionar y nunca lo vieron en el negocio.

El reportero de The Miami Herald, David Ovalle, contribuyó a esta información

greyes@herald.com

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