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Ejecutivo hipotecario prestó millones fraudulentamente

Orson Benn, en otra época vicepresidente del mayor emisor de préstamos hipotecarios de alto riesgo del país, dedicó tres años durante el auge del mercado inmobiliario a asesorar a corredores hipotecarios de la Florida en el arte de la estafa.

Desde su oficina en Nueva York enseñó a los corredores cómo falsificar informes de crédito, cómo inflar los ingresos en las solicitudes de préstamos y los ayudó a inventar empleos fantasma para los solicitantes.

Cuando comenzaron a surgir problemas --a un corredor lo sorprendieron, otro se arrepintió-- Benn llamó a su leal asociada en Miami para solucionar el problema y hacer que aprobaran el préstamo: Yvette Valdes.

Valdes, de 48 años, fue una figura clave en ayudar a Benn a aprovechar el mercado hipotecario más lucrativo del país durante el tiempo que estuvo en Argent Mortgage, determinó The Miami Herald.

Benn y varios asociados fueron hallados culpable de pandillerismo este año, pero Valdes sigue vendiendo hipotecas en Homestead.

Aunque los fiscales analizaron préstamos por casi $100 millones emitidos por Benn y sus asociados, eso representa sólo una parte de los préstamos que aprobaron durante su dinámica expansión en la Florida.

The Miami Herald halló que la red de Benn aprobó más de $550 millones en préstamos hipotecarios desde Tampa hasta Miami, según un análisis de documentos judiciales.

Sólo en el Condado Miami-Dade, la oficina de Benn aprobó más de $349 millones en préstamos para 1,913 viviendas, de los cuales uno de cada tres están en ejecución hipotecaria, muestra el análisis.

Valdes manejó por lo menos 100 de esos préstamos, por valor de $22 millones, casi todos basados en información financiera falsa o engañosa, halló The Miami Herald.

Un cliente alegó que trabajaba para una empresa que no existía y recibió un préstamo de $170,000. Otro alegó que tenía un empleo que no existía y recibió dinero para comprar cuatro viviendas.

En una breve entrevista con The Miami Herald, Valdes culpó a los prestatarios y se negó a comentar más. Su abogado, Glenn Kritzer, dijo que Valdes no ha hecho nada ilegal.

Miami-Dade está lleno de viviendas sin habitantes, ocupadas por gente que se queda allí a dormir o venden drogas. Por lo menos una vivienda ha sido desmontada y sólo quedan los cimientos.

"Es como un desierto'', dijo Reynaldo Pérez, de 41 años, que vive en un vivienda de Homestead financiada por Benn hace tres años. "Sólo en mi cuadra hay cinco o seis viviendas en ejecución hipotecaria''.

Aunque la Oficina de Normación Financiera (OFR) --la entidad estatal encargada de supervisar el sector hipotecario-- fue alertada de la participación de Valdes en la red de Benn por lo menos hace tres años, nunca la investigó, halló The Miami Herald.

Desde 2005 la entidad ha tenido copias de algunas de las mismas solicitudes de préstamo engañosas que The Miami Herald revisó.

Terry Straub, director de finanzas de la OFR, reconoció que la entidad tenían pruebas contra Valdes. "No tengo ninguna explicación de por qué no lo investigamos'', dijo.

De hecho, las autoridades normativas estatales ignoraron más de una docena de advertencias sobre los corredores de la red de Benn, muestran los documentos de la OFR.

A pesar de una ley que prohíbe que los delincuentes convictos reciban la licencia de corredor hipotecario --creada después de una serie de reportajes sobre el tema publicada por The Miami Herald este verano-- dos corredores de la red de Benn que se declararon culpables en mayo de acusaciones de pandillerismo no han perdido su licencia.

Las actividades de Valdes y los otros corredores comenzaron en el 2002, cuando Benn fue contratado por Argent Mortgage, que se convertiría en el mayor emisor de préstamos hipotecarios del país para personas con mal crédito.

Conocido como "Big O'', Benn es hijo de un mecánico del metro y creció en uno de los vecindarios más duros de Brooklyn. Sin tener siquiera estudios de banca, sólo necesitó tres años para ascender de un empleo de oficinista a vicepresidente.

Inicialmente, su trabajo era resolver problemas con las solicitudes de préstamos, muestran documentos judiciales y entrevistas.

Argent ganaba dinero empaquetando hipotecas y vendiéndolas a inversionistas en Wall Street, no cobrando los cheques mensuales de las hipotecas. La veracidad de la información en las solicitudes de préstamo no era una prioridad, declaró Benn posteriormente.

Al controlar cientos de millones de dólares en préstamos Benn creó un imperio de préstamos de alto riesgo que pronto cubriría la mayor parte de la Florida.

Cuatro meses después de comenzar a trabajar en Argent, Benn se reunió en Tampa con corredores que lo invitaron a un palco de lujo en un juego de hockey, le regalaron boletos para partidos de football y visitas a clubes de desnudismo, muestran los documentos judiciales.

Benn enseñó a uno de los corredores Scott Almeida, traficante de cocaína convicto, a preparar declaraciones falsas de ingresos e informes de crédito.

Unos meses después, Almeida le presentó a Benn a los corredores tampeños David Tuggle y Eric Steinhauser, a quienes enseñó a preparar documentos falsos, y comenzaron a emitir préstamos por millones de dólares.

Mientras tanto, los corredores le mostraron su gratitud. Sobres de DHL llenos de dinero --cientos de miles de dólares-- llegaban rutinariamente a la mansión de Benn en los suburbios de Nueva York. En poco más de dos años, Tuggle y Steinhauser le pagaron a Benn entre $70,000 y $100,000, declararon a la policía.

Cuando el plan se hizo más arriesgado, se extendieron al sur, casi 300 millas, y así llegaron a Yvette Valdes en Homestead.

Benn le dijo a Steinhauser que creara un título falso para ayudar a un cliente a recibir un préstamo. Pero Steinhauser dijo que tenía problemas en encontrar en Tampa a alguien dispuesto a ayudarlo porque el título se presentaría en los tribunales.

Así que Benn lo refirió a Valdes en Sandkick Mortgage.

Durante 16 meses, Valdes y sus colegas fueron una presencia constante en las lucrativas operaciones de Benn en Miami-Dade, emitiendo más de $1 millón mensuales en préstamos hipotecarios.

The Miami Herald consiguió todas las solicitudes de préstamos que Sandkick envió a Argent entre mayo del 2004 y septiembre del 2005, por un valor de $22 millones.

De las 129 solicitudes, 103 tenían problemas serios: empleadores que no existían, salarios groseramente inflados y súbitos y drásticos aumentos en el patrimonio neto del prestatario. Para un banco la forma más sencilla de confirmar el ingreso de alguien es llamando al empleador. Pero en por lo menos dos docenas de casos las solicitudes mostraban números telefónicos falsos en la referencia laboral, descubrió The Miami Herald.

En tres solicitudes Valdes sólo dio su propio número móvil, aunque los clientes no trabajaban para ella.

Otra solicitud incluía un carta de un Community Bank que indicaba que el prestatario tenía $63,000 en su cuenta. Sin embargo, el número de teléfono de la carta no es de ningún banco, sino de Bill Rieck, empleado municipal de Cayo Hueso, quien declaró a The Miami Herald que estaba sorprendido de saber que alguien había utilizado su número telefónico.

"No soy ningún banco comunitario'', dijo, añadiendo que hace seis años que tiene ese número móvil.

Cuando Mónica Gaviria y Stacy Duthley, una pareja de Kendall Lakes, presentó una solicitud de préstamo a través de Sandkick en enero de 2005, declararon ingresos combinados de $68,000 anuales. Ella es peluquera y él intérprete.

Meses después, cuando les aprobaron el préstamo, los documentos mostraban que la cifra se había quintuplicado a $384,000.

Gaviria dijo que la cifra es exagerada pero que no supo nada sobre el cambio en su solicitud de préstamo hasta este año cuando se retrasó en sus pagos y el banco la llamó.

Dijo que el representante del banco le dijo: "¿Cuál es el problema? Usted gana $17,000 mensuales''.

Según muestran los expedientes, con el pasar de los meses, Valdes empezó a emitir más préstamos para Benn. Empezó con un préstamo de $87,000 en mayo del 2004, pero al mes siguiente subió a $750,650. En septiembre había llegado al millón.

Al año siguiente rompió la barrera del millón siete veces.

Pero algunos querían más.

Un cliente de Sandkick, Erica Wright, compró su primera casa en julio del 2004, cuando tenía 21 años. Su solicitud de préstamo indicaba que había sido gerente de oficina de Weldon Industries, un fabricante de cercas de Tampa, durante cuatro años con un sueldo de $40,000 anuales.

Pero cuando The Miami Herald contactó a la empresa el mes pasado, el administrador general, Scott Franzen, nos dijo: "Aquí nunca ha trabajado nadie con ese nombre''.

En septiembre del 2004, Wright compró otras tres casas usando a Weldon como empleador e incluso indicó que ganaba $78,840.

No se pudo contactar a Wright para que comentara. Las cuatro propiedades está en embargo hipotecario con una deuda morosa de $501,677.

Mientras Valdes inundaba Miami-Dade de préstamos de alto riesgo, varias veces la red de Benn llamó la atención de las autoridades normativas estatales.

Uno de los corredores que hacía negocios con Benn, Total Mortgage of Tampa, tuvo 10 quejas en sólo dos años.

En cuatro de esos casos las autoridades estatales confirmaron que la compañía había entregado información falsa para conseguir préstamos. El dueño de la compañía incluyó información falsa hasta en su propia solicitud de hipoteca en el 2004, según las autoridades normativas.

Sin embargo, en vez de tomar medidas disciplinarias, como revocarles la licencia, el estado cerró los casos.

La compañía prosiguió, consiguiendo otros dos préstamos --posteriormente investigados por la policía-- que fueron directamente al principal cómplice de Benn, Sam Green, banquero de Argent.

Green se las arregló para conseguir dos hipotecas para comprar una casa. Usó una para pagar la propiedad y se embolsilló ilegalmente la otra ($79,000), algo que reconoció después a la policía.

Mientras Benn y sus colegas aprobaban más de $500 millones en hipotecas durante el tiempo que estuvieron en Argent, fue una queja presentada por una anciana de Tampa sobre a un préstamo lo que llamó la atención de la policía en el 2004.

En lo que aparecieron otros clientes con quejas similares, lentamente la red de Benn empezó a resquebrajarse.

Investigadores de la modesta Dirección de Protección al Consumidor del Condado Hillsborough empezaron a revisar los préstamos de Argent y descubrieron irregularidades por decenas de millones de dólares.

Uno por uno, los corredores del área de Tampa señalaron a Orson Benn.

El año pasado fiscales de todo el estado acusaron a Benn de pandillerismo en el Condado Polk. Por lo menos otras siete personas fueron arrestadas en el mismo fraude, entre ellos otros corredores de Tampa.

Argent sucumbió a los problemas del mercado de hipotecas de alto riesgo y fue adquirida por Citibank el año pasado.

Pese a la ofensiva contra los corredores de Benn en Tampa, no se tomó ninguna medida contra la red de Miami, donde se emitió la mayoría de los préstamos, descubrió The Miami Herald.

Benn, que cumple una condena de 18 años de prisión, no respondió una solicitud para que comentara. Tampoco lo hicieron Tuggle ni Steinhauser, que se han declarado culpables de fraude hipotecario y esperan sentencia.

Ambos todavía están en la lista de corredores con licencia en la página electrónica de la OFR, el único lugar donde los consumidores pueden verificar el estatus de los corredores.

Aunque las autoridades estatales conocían de la participación de Valdes desde hace tres años, nunca han tomado medidas contra ella ni contra Sandkick Mortgage.

Según los expedientes, la entidad la identificaba simplemente como un objetivo asociado en una investigación por fraude a otro corredor de la red de Benn en el 2005.

Además, su expediente tiene dos solicitudes de hipotecas de Sandkick con alegaciones falsas: una que muestra un salario exagerado y otra un empleo falso.

Valdés y sus compañeros de trabajo hicieron su último préstamo con Benn a fines del 2005. Desde entonces, 40 por ciento de las propiedades están en ejecución hipotecaria, halló The Miami Herald.

Algunas propiedades se han deteriorado, haciendo bajar el valor de las propiedades aledañas. Otras han sido abandonadas. Una, en Liberty City, fue arrasada y ahora sólo hay un solar yermo.

La semana pasada reporteros de The Miami Herald visitaron a Valdes en su oficina de Homestead, conocida ahora como Best Mortgage Choice. No quiso hablar de las conclusiones del periódico.

Cuando le preguntaron sobre la información falsas en las solicitudes de préstamos de sus clientes, Valdés dijo: "Ese problema es de ellos''.

jdolan@MiamiHerald.com

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