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Aconsejan a Uribe cambiar actitudes para favorecer el TLC

El ex embajador estadounidense en Colombia, Myles Frechette, prevé que el Tratado de Libre Comercio con Colombia (TLC) será aprobado por el Congreso, pero aconsejó al presidente Alvaro Uribe evitar actitudes que no han contribuido a crear un buen ambiente para el debate de la iniciativa.

"La aprobación del tratado va a ocurrir, pero después de pasados varios meses, porque hay temas prioritarios que el nuevo gobierno de Estados Unidos va a tener que enfrentar'', dijo a El Nuevo Herald el ex embajador,

De acuerdo con el ex diplomático, hoy vinculado al Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington, la recesión económica ha elevado la importancia de los acuerdos comerciales para Estados Unidos y no se puede desaprovechar esta oportunidad.

"No hay un solo economista serio que no diga que las exportaciones son esenciales para restablecer la salud económica del mundo entero, y el tratado con Colombia es un ejemplo porque Estados Unidos podrá exportar más a ese país'', agregó.

Según Frechette, algunas posturas del presidente Uribe, sin embargo, no han contribuido a crear un buen ambiente para la aprobación del acuerdo en el Congreso de Estados Unidos.

"El presidente Uribe no entiende bien cómo es la realidad política en Estados Unidos'', aseguró Frechette.

El analista señaló que los ataques del mandatario a organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional y Human Rights Watch (HRW), "no funcionan, no son bien recibidos'' en el Congreso de Estados Unidos

"Una de las pruebas de que el presidente Uribe no entiende a Estados Unidos es venir a Washington y echarle una vaciada a Human Rigths Watch y Amnistía Internacional sin darse cuenta que hasta a los republicanos no les gusta, no aceptan eso'', dijo.

Uribe acusó recientemente en Colombia a Amnistía Internacional de "ceguera'', "fanatismo'' y ‘‘dogmatismo'', y se refirió al director de HRW, José Miguel Vivanco, como un "partidario'' y ‘‘cómplice'' de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Frechette también señaló que en una de sus visitas a Washington, Uribe tuvo una "actitud despectiva'' ante congresistas demócratas, "hablándoles duro y no diciéndoles ‘estoy escuchando lo que ustedes dicen', en esos términos de la diplomacia en los que uno asume una actitud de ‘por favor quiero oír lo que ustedes tienen que decir' ''.

Frechette aplaudió la medida de Uribe de despedir a una veintena de militares por su presunta participación en el asesinato de civiles inocentes que presentaban como bajas de la guerrilla.

"Uribe ha dado estocadas; echar 27 militares fue muy bueno'', precisó Frechette. "En el Congreso se entiende que Uribe quiere hacer más. Los demócratas le van a decir ‘Uribe, usted tiene que darnos su palabra, y lo vamos a poner en la ley, que va hacer esto y esto otro' ''.

Colombia, el país que recibe más ayuda de Estados Unidos en el hemisferio, sigue con mucha atención los nombramientos del gabinete del presidente electo Barack Obama por el gran interés que existe en la aprobación del TLC.

Los nombramientos han provocado reacciones encontradas.

Mientras el ministro de Defensa Juan Manuel Santos expresó su alegría por la confirmación del secretario de Defensa Robert Gates, la nominación del procurador general Eric Holder produjo cierto disgusto entre bases sindicales de Estados Unidos y del país suramericano.

Como abogado privado, Holder defendió a la compañía frutera estaodunidense Chiquita Brands, en una acusación que imputaba a la empresa del pago de comisiones a grupos paramilitares de Colombia en zonas del país donde estas milicias de ultraderecha masacraron a cientos de civiles. Holder asesoró a la empresa para lograr un acuerdo con el Departamento de Justicia.

"Holder va a afrontar un problemático conflicto de intereses en su puesto a la luz de su trabajo como abogado defensor de Chiquita Brands'', escribió en el Huffington Post Dan Kovalik, abogado del Sindicato de Trabajadores del Acero de Estados Unidos.

"Usando su influencia como subprocurador general bajo el gobierno de Clinton, Holder ayudó a negociar el dulce arreglo con el Departamento de Justicia en el caso criminal contra Chiquita'', agregó el abogado.

Para el futuro del TLC con Colombia, no parece una buena noticia que Hillary Clinton ocupe el cargo de secretaria de Estado pues la senadora votó en contra.

Pero algunos empresarios confían en que Bill Richardson, escogido por Obama como secretario de Comercio, impulse la iniciativa con Colombia dados sus antecedentes de promotor del libre comercio y de gran conocedor de las necesidades de la región.

"Va a tener bastante mucha más ascendencia con América Latina que cualquier otro que no sea latino'', dijo al diario El Colombiano, Luis Fernando González Usuga, gerente Regional de la Asociación Nacional de Comercio Exterior. "Quedó mejor como secretario de Comercio que como secretario de Estado y creemos que es un mensaje para Latinoamérica y de alguna manera, es el mensaje que estábamos esperando, en el sentido de que el presidente Obama sí tendrá en Latinoamérica un referente importante en materia comercial'', agregó.

Durante su campaña, Obama se opuso al acuerdo comercial con Colombia argumentando que el gobierno de Uribe no ha hecho lo suficiente por proteger la vida de los líderes sindicales.

La muerte y desaparición de sindicalistas en Colombia se convirtió en una importante cruzada de denuncia internacional de confederaciones sindicales de Estados Unidos que hicieron grandes contribuciones a la campaña de Obama.

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