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Acusan a ex colaborador de Bush de malversar fondos de Centro para una Cuba Libre

Un ex funcionario de la administración del presidente George W. Bush fue acusado penalmente en un tribunal federal por hacer uso indebido de fondos de una entidad que alienta la promoción de la democracia en Cuba.

La denuncia fue presentada el jueves ante el magistrado federal Reggie Walton, quien debe fijar una audiencia próximamente para ventilar las imputaciones que encara Felipe E. Sixto, un cubanoamericano de Miami que dimitió hace ocho meses como asesor de la Oficina de Asuntos Intergubernamentales de la Casa Blanca.

El hombre de 29 años habría vendido radios de onda corta a precios inflados, valiéndose de empresas que él controlaba, entre el 31 de marzo del 2005 y el 14 de enero del 2008. Una pesquisa del Departamento de Justicia y la Oficina de Fiscalización General (GAO), la rama investigadora del Congreso, halló que Sixto obtuvo más de medio millón de dólares bajo la sombrilla de estas actividades al margen de la ley.

El acusado fungió hasta el verano pasado como director de personal del Centro para una Cuba Libre (CFC), organización no partidista con sede en Arlington, Virginia. El proyecto recibe varios millones en asistencia de la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) con el fin de combatir al gobierno castrista y abogar por la libertad de ideas en la isla, entre otras iniciativas.

La USAID ha estado bajo el foco de la atención pública y los temores del gobierno federal desde que un informe analítico del 2006 reveló que los mecanismos de vigilancia y fiscalización de la agencia eran insuficientes. De hecho, un estudio de la GAO dado a conocer el lunes concluyó que el programa federal llevó a cabo mejoras sustantivas, aunque todavía persisten vacíos y deficiencias que requieren más de un ajuste.

El tenor de la acusación y el carácter penal de la denuncia indicarían que Sixto no planea refutar las alegaciones y que, por el contrario, podría declararse culpable en el marco de un acuerdo extrajudicial con la Fiscalía, según Associated Press.

La crisis de malversación de fondos que presuntamente orquestó Sixto a espaldas de sus jefes hizo que la USAID cancelase la ayuda monetaria al CFC. Pero en septiembre, el flujo de subsidios volvió a su cauce normal, luego de que los recursos utilizados sin permiso fuesen recuperados en su totalidad.

El director ejecutivo del CFC, Frank Calzón, dijo que a finales de enero su centro descubrió el fraude e informó inmediatamente al gobierno acerca de la situación. Asimismo agregó que en cuestión de nueve semanas se recobraron los dineros que tenían que ver con el problema, además de los intereses y otros fondos adicionales que Sixto no pudo justificar en sus cuentas bancarias personales.

"De forma que el gobierno recibió de vuelta una cantidad sustancial mayor que la que hubo en el fraude. Nosotros hicimos todo lo posible por proteger los intereses del contribuyente norteamericano'', puntualizó Calzón en una entrevista telefónica con El Nuevo Herald.

También en este año, el Programa a Cuba que administra la USAID sufrió un duro revés cuando una auditoría detectó que un empleado del Grupo de Apoyo a la Democracia (SGD), utilizó indebidamente una tarjeta de crédito de la organización para realizar compras personales por valor de $21,000.

jcchavez@elnuevoherald.com

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