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Presentan nuevo plan para estadio de Marlins

El administrador del Condado Miami-Dade, George Burgess, ofreció a los Marlins de la Florida un plan de subvención para el sitio del Orange Bowl que desplaza una gran carga de dinero efectivo al club de pelota, pero que a largo plazo le cuesta más al condado.

El plan de Burgess, detallado en una llena sala de conferencias en el tercer piso del Ayuntamiento del Condado, con la asistencia de la Ligas Mayores del Béisbol (MLB), hizo que los funcionarios del equipo rompieran un largo silencio sobre publicidad discutiendo asuntos del estadio.

Burgess, rodeado no sólo por los funcionarios y representantes de las Ligas Mayores de Béisbol, sino por cinco comisionados del condado, señaló que el plan ''reduce los riesgos para el condado'' porque los Marlins tendrían que poner $155 millones de sus propios bolsillos.

Los comisionados del condado se reunirán el 18 de diciembre para discutir el plan.

Burgess creó un plan que usaría el dinero de bonos de desarrollo turístico y de impuestos deportivos, una gran porción de los cuales provendría de Bonos de Obligaciones Generales del condado, y los Marlins aumentarían su contribución en efectivo.

El costo del estadio se ha elevado del estimado más reciente de $490 millones para construir en el Centro de Gobierno del downtown de Miami, a $525 millones. La contribución de los Marlins sería de $155 millones, mucho más que los $45 millones que habrían gastado en el downtown; el municipio de Miami pondría $121 millones, principalmente en impuestos turísticos; y el dinero del condado --también principalmente de impuestos al turismo y del dinero de los Bonos de Obligaciones Generales-- aumentaría de la proyección de $145 millones del downtown, a $249 millones.

Cuando se termine la construcción --la meta es abrir las puertas para abril del 2010-- el estadio de 37,000 asientos brillará con suites de lujo y un techo retractable.

Los Marlins serían responsables por los sobrecostos y el municipio de Miami por la construcción de un parqueo para 6,000 vehículos. El condado sería propietario.

Según el Acuerdo para el Estadio de Béisbol presentado por Burgess, ``La principal razón por esta estructura de financiamiento alternativa es el hecho de que eliminará completamente el riesgo que el condado asumiría si éste emitiera bonos de rentas del equipo para ser devueltos por el Equipo''.

Burgess señaló que la contribución anual del equipo no cambiará, pero el financiamiento público del estadio se reduciría del 95 a un 70 por ciento. ''Alejarnos del financiamiento público es bueno'', afirmó.

La reunión de ayer comenzó como una simple reunión del presidente de la Comisión, Bruno Barreiro, y el comisionado José ''Pepe'' Díaz, que es copresidente de la comisión de deportes del condado. Pero cuando la voz se regó, se llenó en poco tiempo. Pronto llegaron los comisionados Natacha Seijas, Joe Martínez y Carlos Giménez. El administrador adjunto del condado Ian Yorty llegó al lugar una media hora después de iniciada la reunión y en breve le siguió Burgess.

Los comisionados Martínez y Giménez parecían un poco desconfiados de la versión inicial del plan. Martínez cuestionó el límite de dinero que el club de pelota podría pedir prestado en cuanto a lo que el condado estaba dispuesto a dar.

Poco antes de irse, Gimenez dijo: ``Antes estábamos en $192 millones, ahora son $155 millones: eso es todo lo que tengo que decir''.

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