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Dudan de informe de la CIA sobre derribo de avioneta en Perú

Un informe secreto de la CIA sobre el abatimiento por parte de la fuerza aérea peruana de una avioneta en la que viajaban varios misioneros estadounidenses laicos en el 2001 podría haber engañado al Congreso y ocultado información al Departamento de Justicia, dijo el jueves un legislador.

El representante republicano Pete Hoekstra, republicano de más alto rango en la Comisión de Inteligencia de la Cámara, pidió la difusión de un informe del inspector general de la CIA sobre el incidente, en el que murieron una residente de Michigan y su hija de corta edad. El piloto, el esposo de la mujer y su hijo sobrevivieron.

Según el Washington Post, Hoekstra reclamó además una nueva pesquisa criminal y audiencias congresionales sobre el asunto.

El inspector general de Justicia concluyó que oficiales de la CIA en Perú no prestaron atención a las reglas para encuentros hostiles en relación con el derribo de por lo menos 10 aparatos que presuntamente transportaban narcóticos sobre el país sudamericano. Aun así, los administradores de la CIA encubrieron los problemas y a sabiendas dieron falsos informes a los funcionarios de gobierno que investigaban si los empleados de la agencia cometieron delitos.

El informe pone en duda si los procedimientos establecidos por el programa de la CIA Airbridge (puente aéreo) para evitar el abatimiento de aeronaves en vuelo, fueron observados en esa ocasión.

El incidente ocurrió en abril del 2001 en una remota región amazónica del Perú cerca de la frontera con Brasil y Colombia, dentro del programa de la CIA contra el narcotráfico. Un avión de vigilancia contratado por la CIA debía identificar las aeronaves dedicadas al narcotráfico, y los cazas de combate peruanos y colombianos debían interceptarlas y ordenar que aterrizaran. Si no obedecían esas órdenes, los pilotos estaban autorizados a abatirlas.

Según un informe difundido por el Departamento de Estado en el 2001, el avión de la CIA identificó en un principio a la avioneta como dedicada al narcotráfico, pero luego temió que se tratara de un vuelo inocente, aunque demasiado tarde --dados los problemas de comunicación idiomática y los procedimientos establecidos-- para evitar que los cazas peruanos derribaran la nave.

"No hubo un encubrimiento activo en la comunidad'' de inteligencia, declaró Hoekstra.

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