Nation & World

Obama deberá enfrentar imponentes retos

El presidente electo Barack Obama enfrenta algunos de los retos más intimidantes que haya afrontado cualquier presidente desde por lo menos 1981, cuando Estados Unidos cayó en una seria recesión con su prestigio en decadencia en todo el mundo.

Obama se enfrenta a la tarea inmediata de dirigir un país sacudido por el declive económico más serio que ha tenido en una generación, con un gobierno abrumado por un déficit federal que se acerca a $1 billón este año.

Obama tomará las riendas de un país con más de 183,000 de sus hijos e hijas combatiendo guerras en Irak y en Afganistán, conflictos que no acabarán simplemente porque un nuevo presidente quiera terminarlos.

También hereda una guerra global antiterrorista contra enemigos a la sombra que están resueltos a hacernos daño, y eso sin hablar de capitales extranjeros hostiles desde Teherán hasta Moscú.

Pero Obama podría adjudicarse un mandato del pueblo de Estados Unidos y aparentemente estaba presto a ganar más votos que cualquier demócrata desde Lyndon B. Johnson en 1964. Lo mismo que LBJ, Obama asumirá el cargo con sólidas mayorías demócratas en ambas cámaras del Congreso.

Incluso así, tendrá retos significativos en Washington. Su victoria suscitará "mucha demanda reprimida'' entre los demócratas ansiosos de que se adopten ansiadas políticas partidistas, dijo Robert Loevy, profesor de Ciencias Políticas del Colorado College.Satisfacer esa demanda no será fácil. Para empezar, hay entre 50 y 60 demócratas moderadamente conservadores en la Cámara de Representantes que se espera sigan pidiendo límites estrictos para los gastos. Combinado con la oposición republicana y algunos cabilderos de gran influencia que abogan por el estatu quo, algunas iniciativas de Obama podrían verse obstaculizadas.

También es probable que nuevas crisis, tanto nacionales como extranjeras, surjan en este mundo rápidamente cambiante. Los tiempos han cambiado drásticamente desde el Día del Trabajo.La crisis financiera mundial ha ampliado grandemente el papel de Washington en la economía, incluso bajo un presidente republicano conservador. Ese presidente, a punto de dejar la Casa Blanca, celebrará una reunión de líderes mundiales el 15 de noviembre en Washington para discutir la reconstrucción de de la economía global, otro reto que Obama heredará.

Mientras tanto, la economía estadounidense siguió a la baja en el tercer trimestre, la primera contracción en siete años, y todos los indicios sugieren que empeorará en los próximo meses.

Eso podría obligar a Obama, como ocurre con la mayoría de los nuevos presidentes, a reducir su lista de proyectos en medio de circunstancias difíciles. Los presidentes electos a menudo se percatan de que programas creados meses antes quedan obsoletos, dijo el ex representante Bill Frenzel, republicano por Minnesota.

Sin embargo, el nuevo y joven presidente electo que hizo campaña basándose en la esperanza y en una visión de cambio, tiene algunas cartas que jugar.

"Habrá una luna de miel. Obama tendrá 100 días y tal vez llegue a durar cuatro o seis meses'', afirmó el historiador Robert Dallek. "Pero eso se acaba rápido si no avanza'' tanto el país como él mismo.

El pronóstico:

* Impuestos: Las reducciones tributarias de Bush en el 2001 y el 2003 expirarán el primero de enero del 2011. Obama quiere eliminar solamente las exenciones que benefician a los individuos que ganan más de $200,000 al año y a las familias que ganan más de $250,000.

Obama enfrenta al menos dos grandes obstáculos: los republicanos están unánimemente en contra de su plan y su propuesta de cambio a los impuestos le costaría al Tesoro $2.95 billones en un plazo de 10 años.

Eso podría ser incosteable.

No obstante, su política de impuestos es demasiado importante para que los demócratas la abandonen, así que probablemente se presentará como un nuevo estímulo económico.

* Gastos: Obama tiene una larga lista de prioridades donde quiere gastar más, como $60,000 millones en carreteras y otros proyectos en un plazo de 10 años, más dinero para becas universitarias, educación elemental y secundaria y una legión de proyectos de energía alternativa.

Obama asegura que las reducciones fiscales equilibrarían estos aumentos y que parte del dinero provendría del aumento del impuestos a los ricos y del ahorro creado por la retirada de tropas de Irak. Pero US Budget Watch, grupo independiente, estima que los planes de gastos de Obama añadirían hasta $316,000 millones al déficit en el 2013 de implementarse completamente.

* Salud pública: Como se espera que Obama proponga un paquete de medidas de alivio económico, es difícil que las revisiones a los servicios médicos se muevan paralelamente con la misma rapidez.

A pesar de la escalada del costo de los servicios médicos y todo lo prometido sobre el tema durante la campaña, Obama se dará cuenta de que un cambio radical es demasiado caro, complicado y depende de un consenso demasiado frágil para poderse lograr en pocos meses.

  Comments