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La recesión se ensañaría con el sur de la Florida

César L. Alvarez ha practicado ley corporativa en Miami durante 35 años y cinco recesiones nacionales.

Ha visto la crisis energética de los años 70, la rampante inflación de fines de los 70 y principios de los 80 y los fracasos de las entidades de ahorro y préstamos de los 90. Pero ahora, con el desplome sin precedentes del giro de bienes raíces y del sistema financiero, por no decir de la confianza de los consumidores, dice que ninguna de las crisis pasadas es tan mala como la de hoy.

"Creo que es lo peor que he visto'', afirma Alvarez, ahora jefe ejecutivo de la firma Greenberg-Traurig, de 1,800 abogados. "Si tuviera que darle un lugar, le daría el primero''.

El no es el único. La economía del sur de la Florida confronta un aumento de ejecuciones hipotecarias, una inflación más alta que lo normal, un aumento del desempleo y una disminución de las inversiones del consumidor. Y ahora la disolución del sistema financiero nacional.

"La Florida ha estado en una recesión relativamente moderada en el año reciente'', dice el economista David Denslow, de la Universidad de la Florida (UF). Con la recesión nacional, o más bien global, "pudiera decirse que tenemos una recesión encima de otra''.

El crecimiento de la población y el comercio exterior han hecho que aquí las recesiones hayan sido más cortas y menos fuertes. Pero el declive actual tiene lugar cuando el crecimiento de la población ha disminuido marcadamente, especialmente en el sur de la Florida. Y según nuestros problemas se van extendiendo a mercados del exterior, no podemos confiar tanto en ellos como factor de alivio.

Por primera vez desde que los investigadores de la UF empezaron a mantener datos hace 40 años, el número de conexiones eléctricas en el estado decayó levemente en septiembre comparado con el año previo, según les dijo Denslow el jueves a un grupo de dirigentes empresariales del estado.

Las conexiones de medidores eléctricos son un índice importante que usa la Oficina de Estudios Económicos y Empresariales de UF para calcular los aumentos de población.

Tony Villamil, un economista y decano de la Escuela de Comercio de la Universidad St. Thomas, concuerda con Denslow, y añade que las conexiones comerciales de la Florida con países extranjeros se están debilitando.

"El sector internacional ha sido un estímulo clave'', dice él. Y eso está empezando a estancarse''.

Con todos esos factores económicos alineados en nuestra contra, hay muchos observadores que dicen que el sur de la Florida está a punto de confrontar los tiempos más difíciles en reciente memoria antes de que esto termine.

Según ellos, la buena noticia es que ese declive no va a ser tan extremo como la Gran Depresión, cuando la economía disminuyó una tercera parte y uno de cada cuatro estadounidenses estaba sin trabajo.

El sur de la Florida ha sufrido en recesiones nacionales previas, aunque a veces no tanto como otras partes del país.

Por ejemplo, la recesión del 2001 casi no se sintió aquí. Pero hubo otras que fueron difíciles, entre ellas:

* La recesión de 1990-91, en la que se desplomaron pilares económicos tales como Eastern Airlines, PanAm y Southeast Bank.

* Los declives de 1980-82, cuando la exagerada inflación y las tasas hipotecarias de 18 por ciento le pusieron fin a un auge de urbanización de condominios.

* La contracción de 1973-75, cuando las naciones del Oriente Medio cortaron el flujo de petróleo a Estados Unidos.

En algunos sentidos importantes, el descenso actual no parece tan malo como otros anteriores.

Por ejemplo, el nivel de desempleo en la Florida alcanzó el 9 por ciento a principios de los años 80. Ahora está por debajo del 7. Y a pesar del reciente aumento de los precios de la gasolina, la inflación ni se aproxima a los dos dígitos de cuando Jimmy Carter era presidente.

Pero el nivel de desempleo tiende a culminar tarde, cuando ya las economías empiezan a recuperarse. Y en meses recientes, la Florida ha estado a la cabeza del país en cuanto a pérdidas de trabajo.

Las cifras reveladas el viernes por el estado muestran que se han perdido más de 119,000 empleos en los 12 meses recientes, la mayoría en construcción, debido al exceso de propiedades residenciales disponibles.

Hay otras indicaciones peores. Los consumidores están preocupados y están recortando sus gastos. A los agentes de automóviles se les está haciendo difícil conseguir préstamos para los clientes, incluso los que tienen buen crédito.

Lombardo Pérez Sr., presidente de Metro Ford-Lincoln-Mercury, dice que los vendedores de automóviles está pasando por el peor momento que él ha visto en los 41 años que lleva en ese giro.

Las ventas en sus agencias han bajado de 30 a 35 por ciento. Vienen menos clientes de visita, y muchos que quieren comprar no reciben aprobación de crédito.

"Las personas que tenían un buen historial de créditos podían comprar haciendo un pago inicial de entre el 5 o el 10 por ciento y les daban 72 meses'' para pagar el préstamo, dijo Perez. "Ahora el pago inicial es del 20 o el 30 por ciento''.

A pesar de la caída de los precios, el mercado inmobiliario no se ha recuperado. A finales de septiembre, Miami-Dade disponía de un inventario de casas familiares equivalente a 32 meses de ventas , y de 41 meses en el caso de los condos, lo que significa que demoraría ese tiempo vender todas las viviendas al ritmo actual. Las cifras de Broward son de 20 meses para las casas y de 29 para los condos. En un mercado normal, las viviendas demorarían en venderse entre 6 y 12 meses.

"Yo diría que la recesión inmobiliaria de principios de los 80 fue un momento horrible en el sur de Florida por haber detenido la construcción'', dijo David Dabby, consultante de bienes raíces de Coral Gables. "Pero no demoró tanto porque el gobierno corrigió los problemas de las tasas de interés [altas]''. Sin embargo, en ese entonces los precios subieron solo un 80 por ciento, mientras que en el boom reciente la subida superó el 200 por ciento. En general, mientras mayor sea el alza, mayor será la caída subsiguiente''.

Los minoristas, entretanto, enfrentan una temporada navideña no tan feliz. El giro pronostica un ligero incremento de las ventas, pero observadores independientes dicen que éstas se mantendrán iguales o disminuirán ligeramente. Algunos predicen la peor temporada navideña en décadas.

Pero Alan Leeds, consultante que se especializa en las ventas al detalle, dice que tales predicciones son optimistas. Considera que el minorista promedio sufrirá una caída de por lo menos el 7 por ciento en las ventas que se realizan en las tiendas mismas durante la temporada navideña. Y que los resultados en el sur de la Florida probablemente serán peores que los del país, añadió Leeds.

La mayoría de los consumidores disponen de poco dinero para gastar en regalos, y los que lo tienen son renuentes a gastarlo. Esa poca disposición a gastar tiene mucho que ver con la psicología en tanto que angustia económica real, explicó Leeds.

Incluso la industria turística, aunque su situación es mejor que la de la mayoría, se está preparando para un 2009 mediocre. Lo típico es que durante e inmediatamente después de una recesión, los visitantes del sur de la Florida procedentes de EEUU disminuyan. Entre 1990 y 1992, por ejemplo, fueron menos los visitantes domésticos al condado de Miami-Dade.

Durante los primeros seis meses de este año, el número de visitantes domésticos a Miami-Dade disminuyó un 1.2 por ciento.

Pero ahora, al igual que antes, los visitantes extranjeros ayudaron a mejorar la situación. Durante los primeros seis meses de este año, estos visitantes crecieron un 8.2 por ciento, para una ganancia neta de un 3 por ciento.

Los problemas de las economías extranjeras amenazan con afectar también esta fuente de ingresos.

Nicki Grossman, presidente de Greater Fort Lauderdale Convention y Visitors Bureau, pronostica una reducción del 4 por ciento en los ingresos fiscales por hotelería en el año fiscal que comenzó el primero de octubre. Esto podría parecer poco, pero sería la peor disminución en la historia del buró, dijo Grossman. Y los pronósticos hubieran sido peores si no fuese por algunos hoteles nuevos.

Un mercadeo dinámico y promociones en el Nordeste y Europa deben arrojar dividendos en el 2009, dijo Grossman.

La gente "deseará escapar de sus preocupaciones cotidianas'', dijo ella. "Querrán sentarse en las playas y olvidarse del mercado de valores''.

Algunos observadores predicen que saldremos de la recesión en el 2010, aunque admiten que cualquier cosa puede ocurrir.

"No hay dos ciclos económicos exactamente iguales'', dijo Sean Snaith, economista de la Universidad Central de la Florida. "Ellos son como copos de nieve económicos. No hay razón para esperar que cualesquiera dos ciclos serán idénticos, porque la actividad económica cambia continuamente.

Por mucho que demore, sentenció el abogado Alvarez, también este pasará. "Todos los que hasta ahora apostaron contra la economía estadounidense, perdieron'', dijo. "Siempre salimos de cada recesión, lo hicimos juntos, y salimos sin que cundiera el pánico''.

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